8 ene. 2016

John Huston, Joyce y Bellini se encuentran en Dublin

"La belleza de la música hay que escucharla dos veces".

"La voz humana, dos minúsculas cuerdas sedosas, maravillosas, más que todo lo demás".
James Joyce

Un relato, una película y una canción nos acercan a Dublín donde confluyen de la mano del escritor James Joyce, el cineasta John Huston y el compositor Vincenzo Bellini.



Como todos los años, después de la Navidad, el día de la Epifanía de 1904, las señoritas Morkan, Miss Julia y Miss Kate celebran el baile anual, seguido de una cena al que acuden sus familiares, los viejos amigos de la familia y algunas alumnas e integrantes del coro. En este escenario se desarrolla Los muertos, último de los relatos que James Joyce incluyó en Dublineses, obra en la que recrea episodios de su infancia y adolescencia, así como de la vida del Dublín que cabalgaba entre los dos siglos.



El relato de Joyce fue dirigido por John Huston en la que sería su última película, el consciente testamento de un hombre que se sabía irremediablemente enfermo sin solución. La idea original de rodar en Dublín hubo que cambiarse debido a la mala salud del director que, con 81 años, estaba conectado a un pulmón de acero y una máquina de oxígeno. Dublineses es una mirada atrás a toda la vida de los protagonistas corrompida por el engaño y la nostalgia.



Uno de los momentos cruciales del relato es la patética interpretación que Miss Julia hace de Ataviada para la boda. John Huston presenta a la decrépita anciana interpretando la versión que George Linley hizo de Son vergin vezzosa de I Puritani de Vincenzo Bellini. La cámara se centra en un primer plano de la cantante, hace un movimiento circular y asciende por la escalera deteniéndose en algunos objetos que sólo sirven para dar muestra de un tiempo pasado que las señoritas Morkan ven como algo ideal y perfecto.



El título de la canción no puede ser más irónico, pues Miss Julia está ataviada para una boda que nunca tuvo. Sí hay diferencias entre el relato y la escena cinematográfica. Joyce nos la presenta con "su voz clara y sonora, atacó los gorgoritos que adornaban la tonada", mientras Huston nos muestra el rostro envejecido con una voz débil, temblorosa y desafinada en distintos planos cercanos hasta descubrirnos a Miss Julia en su verdadero ser, un personaje decrépito en una época y una sociedad irlandesa donde las solteronas eran seres marginados. La escena está a caballo entre dos tracks. Comienza en el último minuto del vídeo (a partir de 13'15'') y continúa en el segundo enlace.



La canción es una versión compuesta por George Linley titulada Arrayed for the Bridal extraída de I Puritani di Escozia, más conocida simplemente como I Puritani, una de las tres grandes óperas de Vincenzo Bellini, junto con La Sonnambula y Norma y la última que compuso antes de su prematura muerte a los treinta y cuatro años.
La pieza original en la que está basada, Son vergin vezzosa in vesta di sposa (Soy una doncella graciosa vestida de novia) pertenece al primer acto de la obra. Elvira, que va a casarse con Lord Arturo Talbot, se presenta con el velo blanco que éste le ha regalado.
Para probar su efecto lo coloca sobre la cabeza de una desconocida, que en realidad es la reina Enrichetta. Se trata de un aria alla polacca en la que es acompañada por las voces de la desconocida reina, su novio y su tío Giorgio.






La versión que sigue está interpretada por Anna Netrebko, una de las divas de la ópera actual en una cuidada puesta en escena del Metropolitan Opera House de New York en enero de 2007.


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