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24 may. 2019

Las dos muertes de Nijinsky

Soy Dios, en un regalo.
Vaslav Nijinsky

Esta entrada es excepcional, ya que en esta ocasión no hay música cantada, ni de ópera, ni de coros, ni siguiera una canción que la acompañe o protagonice.
Algunos bailarines han pasado a la historia por sus dotes excepcionales y su forma de expresar su arte. Anna Pavlova, Nijinsky o Nureyev forman parte de la cima del ballet; son los grandes de todos los tiempos. De los primeros se guardan unos recuerdos míticos por el tiempo que hace que vivieron y de los que apenas quedan crónicas o libros biográficos. 
Pocos bailarines han despertado tanta curiosidad y admiración a lo largo de la historia como Nijinsky. A él, a su obra, a su persona, va dedicada esta publicación. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!
Nijinsky con el vestuario de Les Orientales. Fotografía de Eugene Druet (1911)
Nijinsky está considerado el mejor bailarín de todos los tiempos, el Dios de la danza. Nadie ha sido tan admirado como él por sus revolucionarias danzas y coreografías, por su forma de interpretar y traducir la música con el movimiento de su cuerpo y por una capacidad para los saltos deslumbrante.
Vaslav Nijinsky nació en Kiev el 12 de marzo de 1889 hijo de bailarines procedentes de Polonia. Fomá, su padre, tenía una gran facilidad para los saltos, además de un carácter irascible con frecuentes brotes de violencia. Su madre Eleonora era hija de un adinerado terrateniente que se suicidó después de perder su fortuna en el juego. Se sintió obligada a casarse con Fomá, soportando sus agresivos modos, intentando no tener hijos para poder seguir bailando y consiguiendo mantener su carrera pese a tener tres hijos en cinco años: Stanislav, Vaslav y la pequeña Bronislava. El mayor tuvo una caída accidental desde una ventana con cuatro años que le ocasionó daños cerebrales graves además de frecuentes estallidos de violencia.
En 1902 Nijinsky entró en la Escuela Imperial de Danza donde se graduó en 1907 tras confesar su profesor Oboukhov que no tenía nada más que enseñarle. Tras ingresar en el Ballet del Teatro Mariinskifue expulsado al negarse a ponerse los tradicionales calzones con los de los bailarines debían salir a escena. 


Nijinsky en 1907, el año en que se graduó.
En esa circunstancia entra a formar parte de la compañía de Diaghilev quien lo llevó a su primera gira a París. Los que luego serían los famosos Les Ballets Ruses llegaron a la capital francesa en unos momentos de cambios y convulsiones entre la danza clásica y la moderna y allí Nijinsky aceptó el reto de dar protagonismo al papel del bailarín frente al predominio que había en aquellos momentos de las bailarinas.
El siguiente enlace nos muestra algunas de sus caracterizaciones de aquella época con la música de la Danza Árabe de El Cascanueces de Tchaikovsky y la presencia en una de las últimas fotos del poeta Baudelaire.


Amante de Diaghilev llegó a escribir: "Tenía 19 años cuando lo conocí. Lo amaba sinceramente y cuando me decía que el amor de las mujeres era una cosa horrenda, le creía. Si no le hubiera creído no habría podido hacer lo que hice."
El tándem Diaghilev-Nijinsky junto con las coreografías de Fokine conquistó a partir de 1908 París y, por extensión, toda la Europa occidental con obras como El Espectro de la Rosa, Le festin, Le pavillon d'Armide, El preludio a la siesta de un faunoSheherezade, Petruska o La consagración de la primavera
El vídeo que sigue es un trabajo de Christian Comte titulado The Russian ballet of Nijinsky exhibido en la Fondation Louis Vuitton con la música del Capricho 24 de Niccolo Paganini. En él podemos apreciar a partir de pocas imágenes y una post-producción digitalizada algunas de sus participaciones en estas coreografías. 


En 1912 se estrenó el ballet basado en L'aprés midi d'un Faune (El preludio a la siesta de un fauno) de Claude Debussy, inspirado a su vez en un poema de Mallarmé. Para este ballet, Diaghilev le encargó por primera vez una coreografía y estas son las únicas imágenes que existen de sus representaciones, tratadas nuevamente de forma digital.


Nijinsky pasa de ser un intérprete al creador que diseña la danza. Para ello se inspira en bajorrelieves griegos y rompe el vestuario con tutús y el paso clásico en puntas haciendo que los siete bailarines se muevan con las rodillas dobladas, los pies planos y con el apoyo del talón en el suelo para finalizar el movimiento en los dedos. El cuerpo debía ser colocado de frente al público con la cabeza y los miembros de perfil y los brazos colocados en ángulos.
El decorado representaba un lago bordeado de árboles, obra de León Bakst, en cuyo centro se encontraba el fauno Nijinsky con unas mallas con manchas animales y acompañado de unas ninfas descalzas, con túnicas plisadas y pelucas doradas. No hay saltos ni frenesí, los gestos parecen más animales que humanos, descansando sobre los codos, caminando con el cuerpo inclinado, avanzando y retrocediendo, a veces lenta, en ocasiones precipitadamente. Al inicio es una estatua recostada, indolente, sobre una roca, con la pierna doblada y la flauta. Acaricia un tela con voluptuosidad y termina con una masturbación simulada sobre ella.
El escándalo fue tremendo con gritos, abucheos y aplausos encendidos. El propio Debussy corrió fuera de la sala exclamando: "Ha interpretado de una forma grosera la palabra satisfacer." El escultor August Rodin publicó una declaración en la prensa: "Nijinsky es un genio; Diaghilev otro; el Preludio, arte, y quien no esté de acuerdo, un retrógrado." Más adelante dirá también: "Su belleza es la de los frescos y la escultura antiguos; es el modelo ideal, el que uno quiere dibujar y esculpir."
Poco tiempo después, Nijinsky posará en el estudio de Rodin.


Nijinsky. Escultura de August Rodin
El poema de Mallarmé traducido en música por Debussy y en Poema coreográfico por Nijinsky reza así:


¿Quizás yo un sueño amaba?
Un fauno descansa casi dormido.
Surgen ninfas que lo tientan y desaparecen.
Un velo abandonado le complace los sueños.
Y finaliza
Oh par, adiós, ¡la sombra miro en que se deshaces!

Pese a que no quedan filmaciones de la representación original, la coreografía se representa en ocasiones, especialmente desde la recuperación que realizó otro de los grandes bailarines del siglo XX, Rudolf Nureyev.
La película documental de 2005 de la BBC Riot at the Rite (algo así como Alboroto en el Rito), dirigida por Andy Wilson, que cuenta la creación y estreno de La Consagración de la Primavera de Stravinsky dedica una escena a la recreación del estreno de L'aprés midi d'un Faune el 29 de mayo de 1912 en el Theatre du Chatelet de Paris.


Juan Antonio Vallejo-Nágera es de esas personas que nos recuerdan a los autores del Renacimiento por su versatilidad. Rafael de Penagos lo definió como un "humanista que nos ha llegado a través del túnel del tiempo." Médico psiquiatra, pintor, escritor, encuadernador, ameno conversador, su obra publicada va desde los libros científicos a los de divulgación cultural como Naïfs españoles contemporáneos, Locos egregios, Mishima o el placer de morir, Concierto para instrumentos desafinados o Yo, el rey con la que obtuvo el Premio Planeta en 1985.
En Locos egregios repasa la vida de personajes como Maquiavelo, Abderrahman III, Juana la Loca, Benvenuto Cellini, Caravaggio, el dúo formado por Schikaneder y Mozart, Goya, Schumann, Liszt, Adolf Hitler o Rudolf Hess, dedicando un capítulo a la figura de Nijinsky.

Nijinsky con el vestuario de Seherezade

A partir de ese momento de la vida de Nijinsky los acontecimientos, las emociones y las situaciones se precipitan de forma sorprendente.
Tras el estreno de Preludio a la siesta de un fauno y La consagración de la Primavera de Stravisnky, en 1913 Nijinsky embarca para una gira hacia Sudamérica sin la presencia de Diaghilev donde se casa en Buenos Aire inesperadamente con Romola Pulszky, una aristócrata húngara enamorada de su trabajo y que llegó a seguirlo por medio mundo en sus actuaciones. La sorpresa y la furia de Diaghilev le hizo romper fulminantemente el contrato con el bailarín. Este intentó que su esposa aprendiera algo de ballet, pero vio que no tenía facultades. El matrimonio tuvo una hija al año siguiente. En Buenos Aires en 1917 olvidó la coreografía de El espectro de la Rosa que tantas veces había bailado y en Montevideo estuvo a punto de no salir a escena. Al comienzo de la Gran Guerra lo declararon enemigo por su ciudadanía rusa y estuvo en arresto domiciliario hasta que los ballets rusos prepararon una gira por Estados Unidos y requirieron sus servicios nuevamente. Tras unos meses de negociación por parte de Diaghilev y un intercambio de prisioneros, Nijinsky llegó a Nueva York para incorporarse al elenco.
Admirado y aclamado, tras manifestar algunas extrañas conductas, en enero de 1919 dio un recital en el hotel Suvretta House de St. Moritz en beneficio de la Cruz Roja.
Dejemos que sea Vallejo-Nágera quien lo relate en su capítulo dedicado al bailarín en Locos Egregios.


Vallejo-Nágera continúa el relato.


Fue la última aparición pública de Nijinsky. Acababa de morir para la danza y para el público que lo admiraba e idolatraba.
A partir de ese momento, la adoración de Romola se convirtió, a su manera, en abnegación y lo llevó al mejor psiquiatra: Ernst Bleuler en Zurich tras hablar dos horas con ella y al día siguiente apenas diez minutos con Nijinsky le indicó: "Hija mía, debe ser usted valiente. Hay que separar inmediatamente a la niña, y le conviene tramitar el divorcio. Por desgracia, no puedo hacer nada. Su marido es un alineado incurable. Lamento ser tan brutal, pero tengo que salvarla a usted y a la niña. Dos vidas. Por él no podemos hacer nada." El diagnóstico de esquizofrenia, en aquella época, no tenía tratamiento.
Romola, incansable lo llevó a los más famosos psiquiatras. En Suiza visitó a Forel ("No se puede hacer nada."), Jung ("No hay esperanza en el estado actual de la ciencia."). En Viena lo visitó Sigmund Freud ("El psicoanálisis no es eficaz en los casos de esquizofrenia.") y Wagner-Jauregg ("Mientras un esquizofrénico tiene períodos de agitación, queda esperanza de mejoría.").
Desde 1919 hasta su fallecimiento, Nijinsky estuvo ingresado en distintas instituciones, se probaron las más variadas terapias y curas como el tratamiento por choque insulínico que no tuvieron éxito, aunque en determinados momentos lograron que saliera de su aislamiento y mostrara cierto interés.

Caracterizado como Petruska, sus restos descansan en el cementerio de Montmartre en París


Durante los primeros años, Nijinsky llevó un diario que muestra un registro único y detallado de la lucha entre la parte cuerda y la dañada de su personalidad, evidenciando cómo su lucidez se ve dañada por fuerzas destructivas internas.
El diario está compuesto por cuatro cuadernos con los títulos Sobre la vida, Sobre la muerte, además de dieciséis cartas que nunca se enviaron, catorce de ellas a algunos de sus amigos y las dos últimas dirigidas A la humanidad y A Jesucristo. En él registró sus pensamientos y sentimientos en un momento en que su sentido de la realidad y su identidad personal se estaban descomponiendo por el peso de las enormes presiones emocionales que estaba sobrellevando.
Años más tarde, Romola las publicó con el título de Vaslav Nijinsky. Diario
En 1939, durante la mejoría que experimentó en la primera fase del tratamiento por choque insulínico, Romola invitó al coreógrafo Serge Lifar al sanatorio para bailar ante Nijinsky, quien experimentó cierto interés e incluso llegó a realizar uno de sus saltos. Lifar comprobó que algunos espasmos, gruñidos y una grave falta de coordinación mostraban tal degeneración neurológica que era impensable pensar en que la danza lo ayudara. Aún así, Romola convenció a un grupo de admiradores adinerados para que sufragaran una fundación para financiar el tratamiento de su esposo.

El último salto de Nijinsky
De esta visita quedaron recogidas esta y otras imágenes que fueron publicadas en las revistas Paris Match y Life tal como se recoge y se pueden ver en el artículo El último salto de Nijinsky, aunque con un tono general en el artículo, con toda probabilidad sugerido por Romola, que abría la posibilidad del regreso de Nijinsky a la vida pública.
La última imagen que se publicó del Dios de la danza fueron estos segundos grabados en 1945 en Viena. Quizás sean sus únicas imágenes en vídeo, sin tratamiento digital, que existen.


Tras unos años residiendo en Inglaterra en mansiones de admiradores y amigos, Nijinsky falleció en 1950 a los sesenta años de edad. Era necesario que muriera para pasar a convertirse en un personaje inmortal, el máximo exponente de la danza en toda la historia. El Dios de la danza.
Terminamos con un extracto del ballet Nijinsky del que John Neumeier es responsable de la coreografía, el decorado y el vestuario. En él se recogen los distintos Nijinsky, su último baile en St. Moritz, sus éxitos como bailarín y coreógrafo, sus personalidades, tanto las reales como las artísticas; sus deseos, sentimientos y dudas; los personajes que lo acompañaron en su vida artística y sentimental. 
La música surge, cómo no, de los grandes éxitos que lo acompañaron. En esta escena se nos presentan con la música de Sheherezade de Rimsky-Korsakof el propio Nijinsky y Romola, el Fauno, el Espectro de la Rosa, el público burgués que llenaba los teatros para asistir a sus representaciones, él mismo disociado en los distintos yo que conformaban su personalidad, juntos, a la vez e incidiendo unos sobre otros.
El elenco está formado por Alexandre Raibko, Anne Lauderer, Carsten Jung, Lloyd Riggins, Alexandre Trusch y Carolina Agüero pertenecientes a The Hamburg Ballet, con la Hamburg Philharmonic State Orchestra y la dirección musical de Simon Hewett.


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Bibliografía y páginas web interesantes:

18 may. 2019

La ciudad muerta

No se puede poseer al mismo tiempo la noche inmensa y el sol.
Marguerite Yourcenar


En ocasiones no encontramos fuerza para seguir caminando nuestro transitar por la vida. Una decepción frente a nuestros sueños, la desaparición de un ser querido o la frustración de un ideal se convierten en obstáculos que, en determinadas circunstancias, provocan un abandono que llega a paralizar a quien lo sufre. Salir adelante, volver a la realidad o continuar viviendo en lugar de sobreviviendo se convierte en una tarea que se antoja titánica y sólo se logra conociendo las circunstancias por las que pasamos y superando la situación que la provocó.
Los autores que nos acompañan tienen unos recorridos similares. Ambos nacieron con cinco años de diferencia, se incorporaron a las culturas predominantes en sus países de nacimiento, vieron en peligro su existencia durante la Segunda Guerra Mundial y terminaron sus días en Estados Unidos.
Te propongo unas reflexiones sobre la melancolía y el abandono con obras de Marguerite Yourcenar y Erich Korngold situadas en Brujas y Amsterdam. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!
Las imágenes de la fascinante ciudad de Brujas han sido cedidas por Mónica.
Brujas desde el Rozenhoedkaai (Muelle del Rosario)
Julius Korngold fue quizás el más prestigioso y poderoso crítico musical de los primeros años del siglo XX en Viena, un lugar que en esos momentos era considerado el centro mundial de la música. Amigo y defensor de la obra de Gustav Mahler fue también crítico con la obra de Schoenber y sus seguidores de la Segunda Escuela de Viena partidaros del dodecafonismo y atonalismo.
De su matrimonio nació en Brnö (actualmente en la República Checa, aunque por entonces perteneciente al Imperio Austríaco) en 1897 su segundo hijo a quien puso el nombre de Henrich Wolfgang Korngold
Henrich mostró desde muy joven grandes aptitudes para la interpretación y composición musicales hasta tal punto que su madre era incapaz de recordar cuándo comenzó a interpretar música. No es el primer Wolfgang que se considera un niño prodigio de la música. Tanto, que con nueve años interpretó ante Richard Strauss y Mahler su cantata Gold que los asombró tanto que este último convenció al prestigioso Alexander von Zemlinsky para que le diera clases de composición. Con 11 años estrenó el ballet Der Scheneemann en la Staatsoper de Viena a la que siguió un trío con piano y, de forma especial, su Obertura Schauspiel con 14 años que asombró a Zemlinsky por su orquestación.
A los 19 años compuso dos óperas en un acto, Der Ring del Polykrates (El anillo de Polícrates) y Violanta, estrenadas en Munich.
Pero su gran éxito llegó a los 23 años al componer su obra Die Tote Stadt (La ciudad muerta), una ópera que se disputaron varios teatros y que finalmente fue estrenada de forma simultánea en el Stadttheater de Hamburgo bajo la dirección de Egon Pollack y el Stadttheater de Colonia a las órdenes de Otto Klemperer el 4 de diciembre de 1920.

Boceto escenográfico de Johannes Schroeder de Die tote Stadt. Teatro Municipal Unido de Diusburg/Bochum para la temporada 1931-1932
Basada en la novela Bruges la Morte (Brujas, la muerta) de Georges Dodenbach y a su vez de la obra Le mirage (El espejismo) su adaptación para el teatro que el propio escritor belga realizó para el teatro, contó con un libreto firmado por Paul Schott, pseudónimo que utilizó su propio padre Julius.
Paul ha erigido un Templo de la memoria en la habitación que compartió con su fallecida y amada Marie, en la ciudad antigua de Brujas a la que considera una ciudad muerta. Un día aparece en su vida Marietta, una bailarina que está de gira con la ópera Robert el diablo de Meyerbeer. Con un parecido asombroso con Marie, Paul la invita a su casa. Allí tiene lugar una de las escenas más conocidas de esta obra. 
La primera parte del texto pertenece a los diálogos previos entre los personajes.


A continuación interpretan Gluck, das mir verblieb el famoso dúo entre ambos y la pieza más conocida de la ópera, en el que podemos apreciar el estilo tardorromántico de Korngold y que en sus últimos compases nos recuerda los acordes finales de los Cuatro últimos lieder de Richard Strauss.



La interpretación corresponde a una representación que tuvo lugar el 30 de septiembre de 2018 en la Komische Oper de Berlin con Sara Jakubiak como Marietta y Ales Briscein como Paul con la dirección escénica de Robert Carsen y la musical de Ainars Rubikis.


Nacida en la capital de Bélgica, Marguerite Cleenewerck de Crayencour formó con su apellido el anagrama que la hizo mundialmente famosa para ser reconocida como Marguerite Yourcenar (con una sola c). Profesora de Literatura comparada, poeta, novelista, dramaturga y traductora, escribió siempre en francés tras residir en Francia y marchar tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial a Estados Unidos, donde impartió clases en el Shara Lawrence College.
Su primera obra, El jardín de las quimeras, ya muestra un enorme interés por la literatura clásica y un gusto exquisito al adaptar a nuestro tiempo los mitos griegos clásicos. Quizás su novela más conocida sea Memorias de Adriano, una biografía del emperador romano novelada a partir de las supuestas epístolas que le escribe a su sobrino Marco.
Brujas desde el Rozenhoedkaai
Viajera impenitente, apasionada de las culturas oriental y  clásica griega y romana, en 1938 publicó Cuentos orientales, una recopilación de cuentos escritos en los años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial. En ellos, Yourcenar nos envuelve en el estilo, la temática y las sensaciones que le producen estos lugares que van, desde el este europeo al lejano oriente. 
El tono, la personalidad derrotada del protagonista y el fondo pesimista del relato La tristeza de Cornelius Berg tiene algunos puntos de similitud con la ópera de Korngold.

La ciudad muerta tuvo un éxito sin precedentes y en los dos años siguientes recorrió los principales teatros del mundo, recalando en el Met de Nueva York en 1921. 
El tema de la superación de la muerte del ser querido era fundamental en los años veinte tras las dolorosas secuelas de la Gran Guerra que había asolado Europa durante los años anteriores, ayudó a popularizar esta obra. 
Desgraciadamente, el hecho de que Korngold fuera un compositor de origen judío y la llegada del nazismo al poder dejó la obra fuera de los escenarios, de los que desapareció hasta los años setenta del siglo pasado, en que volvió a tomar poco a poco nueva vida y ser considerada por algunos entendidos una de las óperas más importantes del siglo.
En 1927 estrena Das wunder der Heliane (El milagro de Heliane) una ópera que se convierte en un fracaso en unos momentos en que el público se ha acostumbrado a los nuevos estilos y estéticas musicales y el de Korngold le resulta anticuado.
Tras unos años en que de dedica a la música instrumental y de cámara o el arreglo de operetas de Strauss, recibe el encargo del director de escena Max Reinhardt, que se ha establecido en Hollywood, de adaptar la música de Felix Mendelhsson de El sueño de una noche de verano para su próxima película. Ahí comienza una intermitente colaboración que se refuerza cuando en 1938 se produce la Anschluss, la anexión de Austria por los nazis, lo que le hace establecerse definitivamente en Hollywood

De Gluck, das mir verblieb, que como hemos visto es un dúo entre Marietta y Paul, el propio autor lo convirtió en un aria para soprano para conciertos y recitales en la que se suprimía el pequeño diálogo que se establece en la mitad de la pieza y la cantante asume la parte final que canta el tenor. El éxito de esta pieza no ha cesado y durante muchos años ha sido la única parte de la ópera que ha quedado en la memoria de los seguidores, además de figurar en el repertorio de las sopranos.
La cantante neozelandesa Kiri Te Kanawa la interpreta en una de las galas que celebra el Metropolitan Opera House de Nueva York.


Revisados Los cuentos orientales de Marguerite Yourcenar en la década de los sesenta, modificados en algunos detalles o sustancialmente, eliminados algunos, uno de los relatos llama la atención por no desarrollarse en lo que podemos considerar lo oriental. Según palabras de la autora incluidas en la reedición de 1963: "La tristeza de Cornelius Berg (Los tulipanes de Cornelius Berg en la edición original) fue concebido como conclusión de una novela hasta ahora inacabada. Nada tiene de oriental, salvo dos breves alusiones a un vieja que hizo el artista a Asia Menor y este relato no pertenece, en realidad, a la colección que precede. Pero no he sabido resistirme a las ganas de situar, enfrente del gran pintor chino (Cómo se salvó Wang-Fô) (...) a este ignorado contemporáneo de Rembrandt que medita tranquilamente sobre la suya."
Sin intención de desentrañar el resto de la trama de las apenas seis páginas del relato, Marguerite Yourcenar continúa sumergiéndonos en la personalidad de Cornelius Berg.



Una vez que comenzó la entrega de los premios Oscar, en las primeras ocasiones que se otorgó a bandas sonoras no se hacía al compositor, sino al Departamento de Música del estudio cinematográfico correspondiente. En 1936 le conceden el premio al equipo de Korngold por El caballero Adverse protagonizada por Fredric March y Olivia de Havilland  dirigida por Mervyn LeRoy. En 1938, ya de forma personalizada, lo recibe por Las aventuras de Robin Hood de Michael Kurtiz con Errol Flynn y la misma protagonista femenina, una banda sonora que tiene evocaciones de música de Puccini, Mahler o Richard Strauss.
Korngold contribuyó a crear el sonido de Hollywood, una música que no se limitaba a acompañar la acción de la película, sino que llegaba a compenetrarse de una forma especial con el film dándole un nuevo significado y una mayor calidad a las historias.

Hasta mitad de los años cuarenta, Korngold continúa su trabajo en Hollywood, apartándose casi por completo de otro tipo de composiciones relacionadas con la ópera y la música clásica. Su padre le pide sin mucho éxito que deje la música para el cine y que dedique su talento a la composición de "música seria". Tras su fallecimiento, decide dejar el 1947 el cine, vuelve a Austria y sufre una de sus más tristes experiencias al ver que sus obras vuelven a ser rechazadas por anticuadas frente a música más innovadora. Regresó de nuevo al cinematográfico barrio de Los Ángeles donde compuso sus últimas obras, unas variaciones para orquesta y un homenaje a la obra de Johann Strauss hijo. En 1957 falleció tras una trombosis cerebral mientras preparaba una nueva ópera.
Canales de Brujas
El tema Glück das mir verblieb vuelve a aparecer en el final de la ópera. Después de que Marietta regrese a recoger un paraguas olvidado, Paul decide abandonar Brujas, dejando que Marie descanse en paz y seguir con si vida. En un memorable final y junto a su amigo Frank, Paul jura comenzar de nuevo y dejar atrás su casa y el Templo de la memoria de Marie por última vez.



El tenor Torsten Kerl interpreta a Paul en una producción que se llevó a cabo hace unos años en el mismo Stadttheater de Hamburgo en que se estrenó. Las indicaciones reseñadas en el libreto han sido sutilmente modificadas para este singular montaje.


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Contenido extra:
En 1987 se realizó la película Aria en la que se desarrolla una trama amalgamada por una serie de arias de ópera de diversos autores. A ella pertenece el siguiente vídeo con el dúo Glück das mir verblieb, con Paul en el recuerdo de Marie y el marco inigualable de Brujas, la ciudad muerta en la ópera de Korngold.


Bibliografía y webgrafía consultada:

10 may. 2019

Ópera en zapatillas: La traviata

Cómo disfrutar una ópera y no morir en el intento

La ópera es uno de los espectáculos más completos que existen, ya que une el teatro y sus palabras con la música, los decorados y unos cantantes que poseen unas capacidades extraordinarias, unidos por la emoción de llevar al espectador las grandes pasiones que todos tenemos dentro: el amor y sus variedades (el del final feliz, el imposible, los celos), la amistad, la felicidad o la tristeza, la traición o el conflicto entre el deber y el deseo. La vida misma.
Con las palabras, la ópera nos transmite la parte racional del mensaje, lo literario. Con la música nos transmite las emociones, el lenguaje de los sentimientos. Juntos hacen que nos podamos identificar con los personajes, con las situaciones por las que pasan, que reconozcamos en ellos esas sensaciones y sentimientos que también nos acompañan a nosotros. Ver una ópera, incluso las compuestas hace varios siglos es, también, una forma de conocer cómo somos, qué problemas tenemos, qué sueños anhelamos o cómo nos sentimos. En definitiva, es un medio que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.
Desde sus inicios hasta comienzos del siglo XX, la ópera fue el arte dominante en todos los escenarios, pero con la llegada del cine y después la televisión, ha pasado a un lugar menos protagonista. 
El problema estriba en que quienes no han visto nunca una ópera piensa que no le va a gustar, que tiene muchos inconvenientes: el idioma, la música, la duración o el tema que trata son algunos de ellos. Personalmente, a mí me costó bastante tiempo decidirme a presenciar una ópera, pensando en estos inconvenientes, hasta que me decidí y me aficioné.
Te propongo algunos consejos para disfrutar de alguna de las óperas más conocidas, comenzando por tomártela con la familiaridad de una obra que puede estar cerca de nosotros. Así que... ponte las zapatillas de andar por casa y disfruta. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Ir a una ópera es un espectáculo único como ninguno otro, pero antes hay que prepararse para poder disfrutarlo. Te comento algunas de las cuestiones que debes tener presente.

Relájate y disfruta: Aunque las óperas suelen cantarse en otros idiomas, son fáciles de entender ya que tienen argumentos que suelen ser comprensibles y cercanos a los teatrales y a los que nos gustan: el amor, los deseos, la lucha por nuestros ideales o las decisiones vitales que debemos tomar. 
Eso de que sólo los expertos la entienden no es cierto. Quizás le saquen más partido, ya que tienen en cuenta más detalles para apreciarlas, pero está al alcance de todos poder disfrutarlas.

Selecciona la obra: No todas las obras sirven para iniciarse en la ópera. Hay algunas que son más asequibles: La Traviata, Tosca El exilir de amor, La Boheme, Lucia di Lammermoor, Las bodas de Fígaro o Rigoletto son algunas de las más apropiadas para entrar en el mundo de la ópera. Autores como Verdi, Rossini, Puccini,  Mozart, Bellini o Donizetti son los autores de estas óperas. Otros como Wagner quizás no sean los más ideales para comenzar.

Ve al teatro: Asistir a un teatro de ópera es una experiencia fascinante que hay que tomarse con tiempo, llegando pronto, observando el recinto y sus detalles, el escenario y el ambiente que se respira. Esperar el momento en que se abre el telón y se entra de lleno en la obra, se escucha a los cantantes sin micrófono y con una proyección de voces que se oye en todo el recinto gracias a la acústica del edificio contribuye a magnificar la experiencia.
En nuestro país hay muchos teatros de ópera, lo que hace que la oferta sea cada vez más amplia y no muy lejos de donde vivimos haya un lugar donde se representen. El Teatro Real de Madrid y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona son seguramente los más prestigiosos, pero también lo son el Teatro Maestranza de Sevilla, el Teatro Campamor de Oviedo, el Palacio de Les Arts Reina Sofía de Valencia, el Palacio de la Música Euskalduna Jauregia de Bilbao, el Teatro Cervantes de Málaga, los auditorios de Tenerife y Alfredo Kraus de Gran Canaria, el Teatro de la Zarzuela de Madrid o el Villamarta de Jerez. También se realizan el Festival Mozart de A Coruña, el Festival de ópera de Gran Canaria o el Festival Internacional de Santander, entre otros. En los más prestigiosos los precios son caros, pero por regla general, cada minuto de ópera es más barato que un minuto de un partido de fútbol de similar categoría, por citar un ejemplo.

Prepárate la obra: Quizás asistir a una ópera sin conocerla no sea la mejor idea y es aconsejable prepararla antes de asistir. 
Es conveniente leer un resumen del primer acto, escucharlo mientras se lee el texto en un libreto o con los subtítulos e ir haciendo lo mismo con los demás actos.

El idioma puede pasar de un inconveniente a una oportunidad. La mayor parte de las que se suelen representar están en italiano, un idioma cercano al nuestro, con una serie de palabras, frases y expresiones que, poco a poco, se van haciendo familiares, así como la sonoridad del idioma italiano que es muy cercana a la música. 
En prácticamente todos los escenarios las obras tienen sobretítulos en la parte superior del escenario, por lo que es fácil seguir la trama sin complicaciones.

Iníciate en el vocabulario: Palabras como aria, coro, dúo,  cuarteto, recitativo, foso o libreto son importantes para seguir y apreciar una obra.

Escucha las mejores piezas del tipo highlights o Las mejores arias, los mejores coros, etc. Como sugiere @Raudeenlared, en Internet hay multitud de enlaces que se pueden escuchar mientras estás haciendo otra cosa o disfrutar de algún acto suelto de una ópera.

Utiliza las redes sociales: Hay muchas páginas web que tratan sobre óperas y ofrecen libretos, vídeos, comentarios, sinopsis. Algunas de las más visitadas son: operamania.esiopera.es, laopera.net, Operaworld.
Todos los teatros de ópera tienen páginas web actualizadas y suelen ser muy activos en las redes sociales, especialmente en Facebook, Youtube y Twitter donde informan de sus novedades, actuaciones y suben algunas de ellas. Algunos, incluso retransmiten alguna ópera en directo.
Otros teatros como el Met de Nueva York, el Royal Opera House de Londres, el Teatro alla Scala de Milán y otros han pasado a las salas de cine y transmiten en directo óperas y ballets a lo largo de la temporada en algunas salas de cine de todo el mundo.
También hay páginas de aficionados, cuentas de las redes sociales que hablan, debaten, escriben de ópera, comparten. Síguelas, lee sus experiencias y comparte las tuyas. 



En Ópera en zapatillas te propongo escuchar una ópera completa, tanto si lo has hecho alguna vez, como si no lo has hecho nunca. Ver una ópera en casa, con la tranquilidad y familiaridad con que se hacen las cosas cuando estamos cómodos, sin la tensión de cómo hay que reaccionar o actuar es una forma de acercarse a la emoción de la música y a un espectáculo completo que aúna muchas artes en una sola obra.
La primera ópera dentro de Ópera en zapatillas no podía ser menos que la más representada de la historia, La traviata, una obra que desde que se tienen registros es la que más se pone en escena en todo el mundo cada temporada, muy por delante de cualquier otra.
En su programa de televisión This is opera, Ramón Gener nos acercaba a las ópera más importantes del repertorio. Este vídeo de Youtube es un trailer del programa que dedicó a La traviata.


Si quieres comenzar a adentrarte en la obra viendo el programa completo, no dejes de ver este enlace imprescindible situado en la página web de Televisión EspañolaThis is opera: La Traviata.
Si has seguido el enlace, conoces lo suficiente para comenzar y poder disfrutar más, aunque no es imprescindible. 
El siguiente paso es conocer el argumento, leer una sinopsis de la obra, mejor aún del acto primero y escucharlo luego. Al terminar, volver a la sinopsis para leer el segundo acto y repetir hasta finalizar, algo que parece más complicado de lo que es en realidad, ya que se lee en pocos minutos. Aquí tienes un enlace a la Sinopsis de La traviata.



Al ser la ópera más representada de siempre, existen también multitud grabaciones tanto de audio como de vídeo. Sus personajes principales, Violeta, Alfredo y Germont padre han sido una piedra de toque para la mayoría de cantantes que han querido demostrar que eran capaces de afrontarlos.
Muchas de estas grabaciones se encuentran en Internet, especialmente en Youtube, por lo que es relativamente fácil encontrar vídeos subtitulados en nuestro idioma.
La grabación que te propongo es una versión a la que tengo una especial predilección y que se ha utilizado en este blog en multitud de ocasiones. Se trata de la producción que se estrenó en el Salzbuger Festspiele 2005 (Festival de Salzburgo) interpretada por la soprano Anna Netrebko como Violeta Valéry, el tenor mexicano Rolando Villazón en el rol de Alfredo Germont y el barítono Thomas Hampson interpretando a su padre Giorgio Germont en los papeles principales.
La producción y puesta en escena está dirigida por Willy Decker en un montaje poco convencional que presenta un escenario en forma de media luna con un reloj que simboliza el destino y el tiempo de vida y un personaje inédito, que no aparece en la obra, un anciano casi omnipresente que no cesa de recordar a la protagonista desde el primer momento que su tiempo se acaba y no tiene solución de continuidad. Este montaje, que no sigue los cánones ni decorados y ambientación habituales tuvo un éxito que llega a nuestros días. En los últimos años se ha paseado por muchos escenarios, como el Met de Nueva York donde se ha representado las dos últimas temporadas, y en la próxima se acercará al Teatro Real de Madrid, donde confiamos en poder presenciarla.


Ermonela Jaho y Plácido Domingo en La traviata. Royal Opera House 2019. Foto del autor
Te dejo con La traviata, con unos últimos consejos. 
-Si lo deseas, en la parte inferior derecha puedes poner el vídeo en pantalla completa para seguirlo mejor.
-Si tienes SmartTV y algún programa instalado del tipo AllCast, puedes pulsarlo para ver en la televisión.
-Elige el momento para verla. La duración de los tres actos es de poco más de dos horas. Busca un momento tranquilo, relájate, disfruta y... ¡No olvides ponerte las zapatillas!
-Si te gusta, no dejes de comentarlo en las redes y buscar compartir la experiencia con quienes sigues, comentas o interactúas.


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Bibliografía consultada:
  • Ross, Alex, El ruido eterno. Seix Barral, Barcelona 2009. Traducción Luís Gago.