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Sinfonía de flores

Cada año, la primavera muestra el renacer de la naturaleza con todas sus características, intensidad y manifestaciones. El periodo anual, con algunas variantes según las condiciones meteorológicas o ambientales, se repite en un constante y continuo ciclo de vida y renovación en los seres vivos.
El despertar a la actividad vital de los animales, el nacimiento y el crecimiento de las crías, unido a la renovación de las hojas y flores en la primavera, marcan el surgimiento de un nuevo periodo anual que acabará cerrando el ciclo cuando llegue el invierno con sus rigores.
Una de las manifestaciones que más nos llaman la atención por su belleza, su utilidad para las plantas e incluso su utilización es el florecimiento de las plantas. La naturaleza silvestre, los parques y jardines de los pueblos y ciudades, incluso los modestos parterres y macetas caseros se llenan de flores que alegran y cautivan con sus vistosos colores y aromas.
Con la función inicial de atraer a los insectos para su polinización, los seres humanos hemos sabido aprovechar sus características para generar un arte como la floricultura con el fin de sacar el máximo provecho a las características de cada una de las variedades de plantas y flores.
Aprovechando que estamos en plena primavera, te propongo acercarte a las flores que nos acompañan en esta estación, tanto las silvestres como las cultivadas, para sentir cómo la sinfonía de las flores está junto a nosotros. Nos acompañan obras de Luis Palés Matos, Tagore, Calderón de la Barca, Tchaikovsky, Delibes y Schubert. Si te gusta… ¡Comparte, comenta, sugiere!

Fotografía de Tere Guerra.
Si la primavera es la época donde se manifiesta el resurgir de las plantas, es en mayo donde con mayor esplendor se desarrollan las flores, hasta el punto de que muchas localidades centran en ellas sus fiestas.

Luis Palés Matos (1898-1959) fue un escritor, poeta, periodista y actor portorriqueño que publicó con dieciséis años su primer libro de poemas, Azaleas con clara influencia de escritores como Rubén Darío e inscrito dentro del Modernismo Latinoamericano. Tras trabajar como oficinista, cartero, editor o maestro, llegó a ser secretario del presidente del Senado de Puerto Rico.
Su vida en Guayana, un pueblo tranquilo y solitario influyó en su obra al mezclar una vida totalmente tediosa y aburrida con la entrada en el mundo intenso y extraordinario que le proporcionaba la lectura de los grandes autores de su época y los clásicos.

Pierre-Auguste Renoir, Mujer con sombrilla en un jardín (1875) Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid
Fundador del Diepalismo, movimiento de vanguardia basado en la sonoridad y musicalidad de los versos, Luis Palés es uno de los grandes representantes de la poesía afroantillana. Entre sus obras destacan Versos para Natividad y Cuadernos del BebéTuntún de pasa y grifería, la novela Litoral y diversas antologías con los poemas publicados en periódicos y revistas.
Nos acompaña El lenguaje de las flores, un soneto inscrito dentro del estilo del modernismo con inspiración del Parnasianismo francés en el que la rima clásica se ha sustituido por la atípica ABAB, CDCD, EEF y GGF.


La sinfonía que crean las flores se puede experimentar de distintas formas: con la mezcla de sus diversos coloridos y tonalidades, con el aroma que desprenden y que embriaga nuestro olfato, con el ornamento que crean en los lugares en que las colocamos o con el movimiento que la brisa o el aire coordina de forma acompasada.
Esta mezcla de sensaciones las transmiten algunas obras musicales. En el ballet El Cascanueces, el tercero de los que compuso tras El lago de los cisnes y La bella durmiente, Peter Illich Tchaikovsky nos muestra su habilidad para transmitir la emoción con una gran maestría. 
Basada en una adaptación que Alejandro Dumas realizó sobre el cuento El cascanueces y el príncipe de los ratones de E. T. A. Hoffmann, este cuento infantil que transcurre el día de Navidad es el ballet más popular y representado en esas fechas y ha aparecido en diversas ocasiones en este blog. En el Acto II, se representa una de las piezas más conocidas de este ballet, el Vals de las flores, una pieza que representa a las flores que se aproximan a rendir homenaje a los protagonistas Clara y el Cascanueces, ya convertido en príncipe.
Introducido por los vientos -que menos para las flores- y las brillantes florituras -nunca mejor dichas- del arpa, Tchaikovsky transmite el acompasado movimiento de las flores, el colorido de su vestuario y la gracia y brillantez de las bailarinas en este vals tan famoso. 
La versión que nos acompaña pertenece a una versión de George Balanchine del Vals de las Flores con una gama de tonos sonrosados de interpretada por el New York City Ballet.


Miembro de una familia de clase alta hindú dedicada a la renovación espiritual de Bengalea, Rabindranath Tagore (1861-1941) se educó junto a su padre en Santiniketan hasta que fue enviado a Gran Bretaña donde estudió música y literatura.
Autor de obras como Cantos de la aurora, colecciones poéticas como Citra y El libro de cumpleaños, La luna nueva o El jardinero, obras de teatro como Kacha y Devayani, El cartero del rey o La máquina o novelas como Gora o La casa y el mundo, Tagore recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913. 

Claude Monet, Camino del jardín de Giberny
Compaginó su labor literaria con su trabajo en la escuela Hogar de la Paz que fundó en Santiniketan en la que puso en marcha una metodología pedagógica que buscaba la libertad intelectual, además de posicionarse a favor de la independencia de su país, hasta que durante la I Guerra Mundial se inclinó por tomar una postura pacifista, dejando de lado el nacionalismo.
Nos acompaña un relato perteneciente a su libro La luna nueva (Poemas de niños), un poemario que dedicó a I. Sturge Moore, y que muestra la inocencia y el lirismo que Tagore imprime a su obra.


La ópera también muestra en diversos momentos esta relación con las flores que estamos tratando en esta publicación.
Obra de las denominadas de ambiente exótico, Lakmé es una ópera en tres actos con música de Léo Delibes con libreto de Edmond Gondinet y Philippe Gille basado en la novela Rarahu ou Le mariage de Loti de Pierre Loti, estrenada en la Opéra-Comique de París en 1883.
Enlazando con el país de Tagore, Lakmé se desarrolla en la India durante la conquista colonial inglesa a finales del XIX y, aunque con un argumento con ciertos tópicos, posee unos momentos musicales de gran intensidad y belleza.
El Acto I se desarrolla en un jardín de exuberante vegetación con un río al fondo. Después de una ceremonia, Nilakantha, sacerdote de Brahma, deja a su hija Lakmé al cuidado de sus sirvientes Hadji y Mallika. La joven se quita sus joyas y las deja sobre un banco, mientras se prepara con Mallika para el baño, interpretando el dúo más famoso de la ópera y uno de esos que en muchas ocasiones conocemos sin reconocer de dónde proceden. El dúo comienza con Viens, Mallika (Vienes, Mallika) y continua con Dôme épais (Espesa cúpula), mientras se disponen a recoger flores de loto azul como ofrendas, finalizando mientras cogen una barca y desaparecen por las aguas del río. Es el famoso Dúo de las flores de Lakmé.

Vicent van Gogh, Amandelbloesem (Almendro en flor), 1890, Museo Van Gogh, Amsterdam
Aunque las traducciones no llegan a reflejar en su totalidad el sentido original de la obra, los subtítulos que acompañan la interpretación nos sitúan en el argumento con cierta fidelidad. La versión que nos acompaña es una grabación de la SWR Sinfonieorchester Baden-Baden con la soprano Anna Netrebko como Lakmé y la mezzo Elina Garança como Mallika.


Procedente de una familia hidalga de clase media, Pedro Calderón de la Barca es uno de los grandes escritores del Siglo de Oro, llevando a sus obras de teatro la vida tanto del pueblo como de la nobleza, a las que retrató y de las que se mostró como conciencia crítica. Calderón se muestra en estas obras un humanista del siglo XVII y un precursor de la ilustración que llegará el siglo siguiente.
Basta recordar obras como La dama duende, Casa con dos puertas mala es de guardar, El médico de su honra, El príncipe constante, El alcalde de Zalamea o La vida es sueño para comprobar la excelencia y fecundidad de su obra.

Juan de Arellano, Canastilla de flores (1671), Museo de Bellas Artes de Bilbao
Nos acompaña un texto que nos recuerda que las flores tienen su belleza y hermosura de forma efímera puesto que esta desaparece pronto. 
Estrenada en 1629, El príncipe constante es una comedia en la que Calderón sitúa la historia en el Portugal del siglo XV con los príncipes Enrique y Fernando como protagonistas.
En la escena XIV de la Jornada II, Fernando con una flores, habla con Fénix, Zara y Rosa diciendo estas palabras a los presentes:

No lo jures, bien lo creo.
Yo pues Fénix, que deseo
servirte humilde, traía
flores, de la suerte mía
jeroglíficos, señora,
pues nacieron con la aurora
y murieron con el día.

Poco más adelante, y siguiendo con la idea de la fugacidad de las flores, recita este soneto que nos acompaña, comparando las flores con la vida de los hombres.


Aprovechemos mientras podamos el placer de disfrutar de las flores, de sus colores, aromas e incluso movimientos acompasados, sabiendo que, como la vida, tienen un tiempo y que, aunque acaban por marchitarse, volverán a florecer con la nueva primavera. Es el caso de las palabras de Violeta Valèry y Alfredo en La traviata, cuando reflexionando sobre la enfermedad cantan a dúo La mia/tua salute rifiorirá (Mi/tu salud florecerá).

Jan Brueghel el Viejo (círculo de), Florero (entre 1600-1625), Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid
En este tono de melancólica reflexión finaliza esta publicación sobre las flores con uno de los poemas que Franz Peter Schubert incluyó en el ciclo Die schöne Müllerin (La bella molinera) a partir de los poemas de Wilhelm Müller.
Los versos finales nos llenan de esperanza al recordar que, muerto el invierno, surgirán de nuevo las flores de mayo. Compuesta por veinte poemas, Trockne Blumen (Flores secas) es el antepenúltimo de ellos y mantiene el mismo aire melancólico de toda la obra.


La interpretación de estas Flores secas corre a cargo de uno de los tenores más importantes de este momento, el alemán Jonas Kaufmann, acompañado al piano por Helmut Deutsch dentro de la grabación de La bella molinera realizada en 2009 para Decca Music Group Limited.

Dejémonos seducir por las flores.

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Bibliografía y webgrafía consultadas:
  • Palés Mato, Luis. Poemas. ISBN: 9788499538327
  • Tagore, Rabindranath. La luna nueva, Editorial AMA, ISBN: 97838988659583.
  • Calderón de la Barca, Pedro. El príncipe constante, Editorial Good Press, ebook, ISBN: 8596547820598.
  • Kaufmann, Jonas. Die scönen Müllerin (La bella molinera), Decca Mussic Group Limited, 2009

Volando libres

Hay músicas que todos hemos oído, aunque no conozcamos o sepamos a qué obras pertenecen. De la misma forma, hay poemas, escenas, frases o imágenes de obras literarias que reconocemos aunque ignoremos a qué libros pertenecen. Igual ocurre con escenas, melodías e incluso diálogos de películas que vimos y no dejamos de recordar porque han pasado a formar parte de nuestra educación cultural y emocional. Con cualquier obra de arte sea un cuadro, un monumento o escultura nos sucede de igual manera. 
Esta entrada se mueve entre el recuerdo y la memoria, entre la evocación y las vivencias, entre las emociones que fijaron esas imágenes y la desmemoria o el desconocimiento del resto de la obra.
En algunas ocasiones podemos recordar de qué lugar proceden, en otras ni lo conocemos. Pero lo que los trae aquí es que son fragmentos que tienen una calidad indiscutible y se han separado de las obras de las que proceden para volar libres, tener una entidad propia y formar parte, a su manera, de todos nosotros.
Te propongo un viaje alrededor de algunos fragmentos que se han despegado de sus obras originales para tomar vida propia, unas piezas que muchos conocemos, aunque no sepamos con certeza a qué obras pertenecen y así han podido volar libres. ¿Cuáles reconoces? ¿Sabes a qué obra pertenecen? Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Comenzamos.



Hay veces en que un poema pasa a formar parte de la cultura colectiva no porque sea leído de forma masiva, algo infrecuente en este tipo de obras, sino porque ha sido sacado de su contexto, del libro en que se publicó y ha recorrido un camino independientemente de él. Es frecuente que algunos de estos poemas hayan sido llevados al mundo musical y esa popularidad que alcanza le haya hecho volar independientemente de su publicación original.
¿Quién no ha oído a Joan Manuel Serrat interpretando este poema, o alguna de las versiones o adaptaciones que se han realizado posteriores a la suya? ¿Recuerdas a qué obra pertenece? 



Antonio Machado dedicó su obra a la poesía, llegando a ser uno de los referentes de esta temática en nuestro idioma y uno de los componentes de la llamada Generación del 98. De entre sus obras, una de las primeras que publicó, refleja el cambio de rumbo que dio su vida cuando fue a vivir a tierras castellanas. "Cinco años en la tierra de Soria, hoy para mí sagrada -allí me casé, allí perdí a mi esposa, a quien adoraba-, orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano", escribiría más tarde.
En ese espacio surgió su libro Campos de Castilla, una colección de poemas escrito desde 1907 y publicado en 1912 por cuyo manuscrito recibió la cantidad de 250 pesetas y entre cuya entrega y publicación quedó el poeta viudo. El libro fue revisado y aumentó el número de poemas desde su nueva residencia de Baeza en las sucesivas ediciones, siendo esta La saeta una de las que se incorporaron desde 1914.
La saeta enraiza con el recuerdo de la Sevilla natal y la religiosidad andaluza, cuyo argumentario no comparte del poeta, más cercano él a la esencia del mensaje cristiano.



Una pieza de la que se han realizado multitud de versiones para todo tipo de instrumentos es esta de El vuelo del moscardón de Nikolai Rimsky-Korsakov de procedencia poco conocida.
La interpretación corresponde a la orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Zubin Mehta.


El vuelo del moscardón (Poliot shmelyá) es una pieza de la ópera Skazka o Tsaré Saltane (El cuento del zar Saltán), aunque su nombre completo en nuestro idioma sería algo así como El cuento del zar Saltán, de su hijo y el célebre y poderoso príncipe bogatyr Gvidón Saltánovich y de la bella Princesa-cisne. Basada en un poema homónimo de Alexander Pushkin, se estrenó en 1900 para festejar el centenario del nacimiento del poeta ruso. 
En el tercero de los cuatro actos de la ópera, el personaje del Ave-Cisne da al zarevich Gvidón instrucciones para convertirse en un insecto y poder volar para visitar a su padre el zar que no sabe que está vivo. Es una de las tres transformaciones en diferentes insectos que Gvidón deber realizar según el poema de Pushkin para llegar al reino de su padre. 



El enlace pertenece a una grabación de audio que se realizó en directo en marzo de 2009 en la Opera Zuid, The Netherlands. De esta pieza se han realizado multitud de versiones para todo tipo de instrumentos, requiriendo en ellas una gran agilidad y virtuosismo debido a la rapidez con que hay que interpretar las semicorcheas, necesitando una gran habilidad, especialmente en los violines.




Entre las escenas más recordadas del mundo del cine se encuentra ésta que ha dado lugar a la expresión de "hay más gente que en el camarote de los hermanos Marx." ¿A cuál de sus películas pertenece?


La cantidad de escenas memorables que contienen las películas de los Hermanos Marx hace que, en muchas ocasiones, mezclemos los títulos, argumentos y gags almacenando en nuestra memoria todos entremezclados. Además, el sentido del humor tan particular que utilizaron en estos primeros años tras la explosión del cine sonoro hace que muchos de los juegos de palabras con que salpicaban sus películas se hayan perdido por ser intraducibles o carecer de sentido en nuestra cultura y nuestro idioma. En El surrealismo del doblaje en las películas de los hermanos Marx, @espinof_com trata sobre la pérdida de ese sentido del humor que se produce al traducir y doblar sus películas a nuestro idioma.

Si has pensado que la escena pertenece a Una noche en la ópera, estás en lo cierto. Para este blog, no está mal el título de la película.



Dentro del Siglo de Oro de nuestras letras la poesía, la novela y el teatro alcanzaron grandes cotas de calidad que se reflejan en cada una de sus publicaciones. Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Góngora o Quevedo son, entre otros, los grandes autores de esta época. 
Prescindiendo de poner el título y el autor en el texto que sigue, ¿recuerdas a quién pertenece? ¿Qué tipo de obra es? ¿De qué obra está sacado? Disfruta y reflexiona con los argumentos que esgrime, unas consideraciones tan universales que hoy son totalmente vigentes.



El dilema entre el libre albedrío y la predestinación, que se resuelve tras un tortuoso camino a favor del primero, marca esta obra teatral en la que se inscribe el monólogo de Segismundo, uno de los más conocidos de nuestras letras.
Escrita en 1635, su argumento gira en torno al cautiverio de este príncipe a quien su padre, el rey Basilio de Polonia, tiene encerrado para que no se cumplan las predicciones de un oráculo que vaticinaba que su hijo lo humillaría y derrotaría ante su propio pueblo. Después de casi cuatrocientos años después de su estreno, La vida es sueño es una obra de Calderón de la Barca que aún suele representarse en los escenarios, lo que nos indica su vigencia.





La última obra que presento en esta ocasión de entre las que volaron libres de su obra original se ha hecho un hueco por méritos propios en los repertorios de las orquestas en una versión distinta a la que se escribió, ya que se suele ofrecer en su forma instrumental.
En este enlace te propongo una versión que el longevo director francés Georges Pretre llevó a cabo, con ochenta y cinco años, en 2010 en el Concierto de Año Nuevo dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Viena en el Musikverein de la capital austriaca. Se trata de una versión con una gran calidad musical y de imagen a la que se une la realización que se mueve majestuosamente por toda la sala de conciertos siguiendo el sutil balanceo de la barcarolla.


La versión original está cantada en el segundo o tercer acto, según la versión que se realice, que se dedica al personaje de Giulietta
La escena transcurre en Venecia, en la galería de fiestas de un palacio, junto al Gran Canal. En el libreto se indica que al fondo se entrevé agua con góndolas que se mueven. Una balaustrada con escaleras, arañas luminosas, cojines y flores llenan el escenario. En los laterales, puertas y arcadas conducen a otras galerías. En escena, los invitados de Giulietta se encuentran agrupados en pie o tendidos en los cojines, mientras ésta y Nicklausse interpretan esta barcarolla en Los cuentos de Hoffmann de Jacques Offenbach.




En esta versión la interpretan dos de las más grandes cantantes de la actualidad, la soprano Anna Netrebko y la mezzo Elina Garança en un vídeo que realizaron durante la grabación y para la promoción del disco Souvenirs de la soprano rusa.


¿Qué otras piezas conoces que han volado libras? ¿Cuáles sugieres para una nueva entrega?

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Bibliografía consultada:
-Machado, Antonio: Campos de Castilla, Edición de José Luís Cano, Ed. Cátedra.

Páginas web consultadas:

- https://www.espinof.com/otros/el-surrealismo-del-doblaje-en-la-peliculas-de-los-hermanos-marx 
- http://www.cervantesvirtual.com/portales/calderon_de_la_barca/su_obra_vida_es_sueno/

De Calderón a Chueca

Claudio Monteverdi iniciaba el camino de la ópera con La Favola d’Orfeo en 1607 (puedes recordarlo en este enlace) y lo consolidaba décadas más tarde con Il ritorno d'Ulise in patria y L’incoronazione di Poppea al inicio de la década de 1640
Mientras, en España comienza a haber un seguimiento de la escena musical y Pedro Calderón de la Barca aporta al género lírico obras como El Jardín de Falerina (1648), El golfo de las sirenas (1657), El Laurel de Apolo (1658) o La púrpura de la rosa (1660), consideradas como la primera producciones de tipo zarzuelístico, todas de temas legendarios y mitológicos.
Paulatinamente éstos se dejan de lado y el tono se vuelve popular, se abandonan los modos italianos y se incorporan estilos del folklore español, como las seguidillas. 
Ambos géneros, ópera y zarzuela, utilizan en sus primeras producciones las tramoyas complicadas y las escenografías artificiosas, además de nacer en ambientes aristocráticos y palaciegos.
Mediada la primavera de 1681, el día 25 de mayo fallecía Pedro Calderón de la Barca, de quien tomamos el texto literario de esta semana. Se trata de parte del famoso monólogo de Segismundo de La vida es sueño. ¡Qué lejos su retórica argumentación de los modos, la concisión y economía de argumentos con que nos expresamos hoy! Evidentemente, se trata del Siglo de Oro de las letras, hoy la comunicación es de otra índole muy diferente, más compleja y eficaz.

Federico Chueca, uno de los autores fundamentales en la zarzuela, tuvo una vida casi de novela: Hijo de un conserje se crió en un torre en el centro de Madrid, obligado por su familia a estudiar medicina y sin ninguna formación teórica musical, fue detenido en 1865 durante una protesta estudiantil. En la cárcel escribió unos valses que fueron orquestados y estrenados por Francisco Asenjo Barbieri, quien lo apadrinó. La canción de la Lola fue censurada por las autoridades madrileñas ya que era tan popular que amenazaba con subvertir el orden de los barrios bajos.
Chueca poseía un talento innato y una gracia con la melodía y el ritmo que le llevaron a componer extraordinarias piezas musicales como El año pasado por aguaAgua azucarillos y aguardienteEl bateo, La alegría de la huertaLa Gran Vía.


La música que hemos seleccionado nos muestra este ambiente popular alejado del legendario de los comienzos del género. Se trata del conocido Coro de niñeras de Agua, azucarillos y aguardiente.




Una anécdota muestra la gracia intuitiva de Chueca para unir texto y música de modo que no dejemos de recordarlos. En un ensayo previo al estreno de La verbena de la Paloma, cuando Tomás Bretón dirigía las seguidillas Por ser la Virgen de la Paloma, le sugirió que a esa melodía de "alma seria" le venía bien la repetición de las sílabas y frases con que concluye la estrofa (un mantón de la China-na, China-na, China-na) como medio de realzar la melodía. La graciosa melodía de Bretón se transformó con ese carácter barriobajero y un curioso sentido cómico que una vez que se escucha no se puede olvidar.

Puedes recordar esta pieza en la entrada De las campanas a la Verbena.

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De la Jota a la Z de Zarzuela

La gran aportación de la música española a la evolución nacional de la ópera en el siglo XIX es la zarzuela. En Francia la ópera italiana evolucionó hacia la Opéra-Comique, entre las que podemos destacar Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach y la conocidísima Carmen de Bizet. En Alemania derivó en el Singspiel, con la carismática La Flauta Mágica de Mozart. Son géneros que alternan música con partes habladas o declamadas, además de prescindir del italiano y estar escritas en el idioma de estos respectivos países.
Se suele definir la zarzuela como "una forma de música teatral o género musical escénico surgido en España que se distingue por contener partes instrumentales, partes vocales (solos, dúos, coros...) y partes habladas, aunque existen excepciones en las que éstas últimas están ausentes".
Su nombre procede del Palacio del mismo nombre junto al que se hallaba el teatro en el que se llevaron a cabo las primeras representaciones del género. Según investigaciones fue Calderón de la Barca el primer dramaturgo que adopta este término para una obra suya, El golfo de las sirenas, que se estrenó en 1657 y que presentaba la vida de un joven aventurero que emprendía un largo viaje lleno de misterios y peligros.

El texto que hemos seleccionado para esta entrada pertenece al incomparable grupo argentino Les Luthiers, que nos acompañó en este blog y que puedes rememorar en el enlace Instantes de felicidad y confusión. En esta ocasión se trata de la hilarante presentación que antecede a su ficticia zarzuela Las majas del Bergantín.


Comenzamos una serie de audiciones dedicadas a la Zarzuela con una pieza apoteósica perteneciente a La Dolores, una ópera más que zarzuela en tres actos, con música de Tomás Bretón y un libreto original de José Feliú y Codina que se estrenó en marzo de 1895 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Se cuenta que el letrista se inspiró en una copla de ciego que escuchó acerca de una Dolores que existió en la realidad, casada con un militar y que llevó una vida licenciosa.
La parte más conocida es su Jota, la famosa  Aragón la más famosa, del que ofrecemos una versión de la Antología de la Zarzuela, grabada en la Plaza Monumental de las Ventas de Madrid. Dividida en tres partes, las dos primeras están interpretadas por cantantes solistas, mientras que en la última interviene el coro.


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