3 feb. 2018

Volando libres

Hay músicas que todos hemos oído, aunque no conozcamos o sepamos a qué obras pertenecen. De la misma forma, hay poemas, escenas, frases o imágenes de obras literarias que reconocemos aunque ignoremos a qué libros pertenecen. Igual ocurre con escenas, melodías e incluso diálogos de películas que vimos y no dejamos de recordar porque han pasado a formar parte de nuestra educación cultural y emocional. Con cualquier obra de arte sea un cuadro, un monumento o escultura nos sucede de igual manera. 
Esta entrada se mueve entre el recuerdo y la memoria, entre la evocación y las vivencias, entre las emociones que fijaron esas imágenes y la desmemoria o el desconocimiento del resto de la obra.
En algunas ocasiones podemos recordar de qué lugar proceden, en otras ni lo conocemos. Pero lo que los trae aquí es que son fragmentos que tienen una calidad indiscutible y se han separado de las obras de las que proceden para volar libres, tener una entidad propia y formar parte, a su manera, de todos nosotros.
Te propongo un viaje alrededor de algunos fragmentos que se han despegado de sus obras originales para tomar vida propia, unas piezas que muchos conocemos, aunque no sepamos con certeza a qué obras pertenecen y así han podido volar libres. ¿Cuáles reconoces? ¿Sabes a qué obra pertenecen? Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Comenzamos.



Hay veces en que un poema pasa a formar parte de la cultura colectiva no porque sea leído de forma masiva, algo infrecuente en este tipo de obras, sino porque ha sido sacado de su contexto, del libro en que se publicó y ha recorrido un camino independientemente de él. Es frecuente que algunos de estos poemas hayan sido llevados al mundo musical y esa popularidad que alcanza le haya hecho volar independientemente de su publicación original.
¿Quién no ha oído a Joan Manuel Serrat interpretando este poema, o alguna de las versiones o adaptaciones que se han realizado posteriores a la suya? ¿Recuerdas a qué obra pertenece? 


Antonio Machado dedicó su obra a la poesía, llegando a ser uno de los referentes de esta temática en nuestro idioma y uno de los componentes de la llamada Generación del 98. De entre sus obras, una de las primeras que publicó, refleja el cambio de rumbo que dio su vida cuando fue a vivir a tierras castellanas. "Cinco años en la tierra de Soria, hoy para mí sagrada -allí me casé, allí perdí a mi esposa, a quien adoraba-, orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano", escribiría más tarde.
En ese espacio surgió su libro Campos de Castilla, una colección de poemas escrito desde 1907 y publicado en 1912 por cuyo manuscrito recibió la cantidad de 250 pesetas y entre cuya entrega y publicación quedó el poeta viudo. El libro fue revisado y aumentó el número de poemas desde su nueva residencia de Baeza en las sucesivas ediciones, siendo esta La saeta una de las que se incorporaron desde 1914.
La saeta enraiza con el recuerdo de la Sevilla natal y la religiosidad andaluza, cuyo argumentario no comparte del poeta, más cercano él a la esencia del mensaje cristiano.



Una pieza de la que se han realizado multitud de versiones para todo tipo de instrumentos es esta de El vuelo del moscardón de Nikolai Rimsky-Korsakov de procedencia poco conocida.
La interpretación corresponde a la orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Zubin Mehta.


El vuelo del moscardón (Poliot shmelyá) es una pieza de la ópera Skazka o Tsaré Saltane (El cuento del zar Saltán), aunque su nombre completo en nuestro idioma sería algo así como El cuento del zar Saltán, de su hijo y el célebre y poderoso príncipe bogatyr Gvidón Saltánovich y de la bella Princesa-cisne. Basada en un poema homónimo de Alexander Pushkin, se estrenó en 1900 para festejar el centenario del nacimiento del poeta ruso. 
En el tercero de los cuatro actos de la ópera, el personaje del Ave-Cisne da al zarevich Gvidón instrucciones para convertirse en un insecto y poder volar para visitar a su padre el zar que no sabe que está vivo. Es una de las tres transformaciones en diferentes insectos que Gvidón deber realizar según el poema de Pushkin para llegar al reino de su padre. 



El enlace pertenece a una grabación de audio que se realizó en directo en marzo de 2009 en la Opera Zuid, The Netherlands. De esta pieza se han realizado multitud de versiones para todo tipo de instrumentos, requiriendo en ellas una gran agilidad y virtuosismo debido a la rapidez con que hay que interpretar las semicorcheas, necesitando una gran habilidad, especialmente en los violines.




Entre las escenas más recordadas del mundo del cine se encuentra ésta que ha dado lugar a la expresión de "hay más gente que en el camarote de los hermanos Marx." ¿A cuál de sus películas pertenece?


La cantidad de escenas memorables que contienen las películas de los Hermanos Marx hace que, en muchas ocasiones, mezclemos los títulos, argumentos y gags almacenando en nuestra memoria todos entremezclados. Además, el sentido del humor tan particular que utilizaron en estos primeros años tras la explosión del cine sonoro hace que muchos de los juegos de palabras con que salpicaban sus películas se hayan perdido por ser intraducibles o carecer de sentido en nuestra cultura y nuestro idioma. En El surrealismo del doblaje en las películas de los hermanos Marx, @espinof_com trata sobre la pérdida de ese sentido del humor que se produce al traducir y doblar sus películas a nuestro idioma.

Si has pensado que la escena pertenece a Una noche en la ópera, estás en lo cierto. Para este blog, no está mal el título de la película.



Dentro del Siglo de Oro de nuestras letras la poesía, la novela y el teatro alcanzaron grandes cotas de calidad que se reflejan en cada una de sus publicaciones. Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Góngora o Quevedo son, entre otros, los grandes autores de esta época. 
Prescindiendo de poner el título y el autor en el texto que sigue, ¿recuerdas a quién pertenece? ¿Qué tipo de obra es? ¿De qué obra está sacado? Disfruta y reflexiona con los argumentos que esgrime, unas consideraciones tan universales que hoy son totalmente vigentes.



El dilema entre el libre albedrío y la predestinación, que se resuelve tras un tortuoso camino a favor del primero, marca esta obra teatral en la que se inscribe el monólogo de Segismundo, uno de los más conocidos de nuestras letras.
Escrita en 1635, su argumento gira en torno al cautiverio de este príncipe a quien su padre, el rey Basilio de Polonia, tiene encerrado para que no se cumplan las predicciones de un oráculo que vaticinaba que su hijo lo humillaría y derrotaría ante su propio pueblo. Después de casi cuatrocientos años después de su estreno, La vida es sueño es una obra de Calderón de la Barca que aún suele representarse en los escenarios, lo que nos indica su vigencia.





La última obra que presento en esta ocasión de entre las que volaron libres de su obra original se ha hecho un hueco por méritos propios en los repertorios de las orquestas en una versión distinta a la que se escribió, ya que se suele ofrecer en su forma instrumental.
En este enlace te propongo una versión que el longevo director francés Georges Pretre llevó a cabo, con ochenta y cinco años, en 2010 en el Concierto de Año Nuevo dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Viena en el Musikverein de la capital austriaca. Se trata de una versión con una gran calidad musical y de imagen a la que se une la realización que se mueve majestuosamente por toda la sala de conciertos siguiendo el sutil balanceo de la barcarolla.


La versión original está cantada en el segundo o tercer acto, según la versión que se realice, que se dedica al personaje de Giulietta
La escena transcurre en Venecia, en la galería de fiestas de un palacio, junto al Gran Canal. En el libreto se indica que al fondo se entrevé agua con góndolas que se mueven. Una balaustrada con escaleras, arañas luminosas, cojines y flores llenan el escenario. En los laterales, puertas y arcadas conducen a otras galerías. En escena, los invitados de Giulietta se encuentran agrupados en pie o tendidos en los cojines, mientras ésta y Nicklausse interpretan esta barcarolla en Los cuentos de Hoffmann de Jacques Offenbach.




En esta versión la interpretan dos de las más grandes cantantes de la actualidad, la soprano Anna Netrebko y la mezzo Elina Garança en un vídeo que realizaron durante la grabación y para la promoción del disco Souvenirs de la soprano rusa.


¿Qué otras piezas conoces que han volado libras? ¿Cuáles sugieres para una nueva entrega?

Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Bibliografía consultada:
-Machado, Antonio: Campos de Castilla, Edición de José Luís Cano, Ed. Cátedra.

Páginas web consultadas:

- https://www.espinof.com/otros/el-surrealismo-del-doblaje-en-la-peliculas-de-los-hermanos-marx 
- http://www.cervantesvirtual.com/portales/calderon_de_la_barca/su_obra_vida_es_sueno/

2 comentarios:

  1. Una entrada que te hace recordar y evoca al subconsciente, que es la parte de la mente que hace que rememores los mejores momentos y situaciones o, por el contrario, discrimines otros en detrimento de una criba o selección, normalmente subjetiva. Y le pasa a todo el mundo. Es por ello, que este fenómeno de la selección sea extrapolable a la gran mayoría de la sociedad y se puedan hacer mediáticas y virales canciones concretas, fragmentos de películas o frases memorables aisladas de su continente, sin que desde la memoria nos sea posible ubicar el contexto original. Es una entrada muy curiosa e interesante, a mí no se me hubiese ocurrido nunca profundizar en ello.
    Por citar dos ejemplos del post, La Vida es Sueño es un libro que he leído en tres ocasiones y en diferentes etapas de mi vida y sí es cierto que, a pesar de la reiteración en su lectura, lo que más recuerdo es el monólogo de Segismundo. O también la famosa escena del camarote de los hermanos Marx aun habiendo visto la película dos veces. Las piezas de música, archirreconocidas por mi consciencia, no sabía a qué autores y obra genérica pertenecían.
    Excelente entrada y muy disfrutada.
    Un abrazo

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    1. Hola Marisa
      Nuestra mente tiene esos recovecos que van almacenando recuerdos, emociones y momentos, aunque no tengamos claro qué es lo que hace que se almacenen ahí en algunas ocasiones, mientras en otras lo sabemos rotundamente. Hay muchas piezas que han volado libres de sus obras originales. El listado de cada uno de nosotros sería interminable; el colectivo está repleto de otras que las hacen inolvidables.
      Gracias por tu comentario que se abre a nuevas reflexiones.
      Un abrazo :-

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