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11 dic. 2015

Tras las narraciones y las melodías de la Navidad

Estamos invadidos por imágenes, relatos y sonidos. Nuestra ajetreada vida no nos deja tiempo para dirigir la mirada hacia nuestro interior y adentrarnos en nuestro propio conocimiento.
A punto de comenzar el invierno te propongo unos instantes para dedicarlos a las imágenes y las sensaciones que tenemos, cada uno de nosotros en función de lo que hemos vivido y experimentado con las celebraciones de la Navidad.

¿Quieres compartir algún relato o melodía de Navidad con nosotros? Esperamos tus aportaciones.

El texto de esta entrada pertenece al poeta y periodista checo Jaroslav Seifert, premio Nobel de literatura en los años ochenta. Un autor fresco e imaginativo que pasó de la vanguardia del Dadaísmo y Poetismo a un tipo de poesía con un formato más clásico en su última y más productiva etapa literaria a partir de la década de los sesenta.
El relato que nos acompaña es un extracto de uno de los que se recogen en su obra Toda la belleza del mundo. Las imágenes pertenecen al ilustrador, realizador de películas de animación y coreógrafo checo Jiri Trnka.



Si deseas seguir el cuento completo, puedes hacerlo entrando en el enlace a El último cuento de Navidad en Bohemia.


La Navidad también se presta a la introspección y el recuerdo en lo musical. Además de las canciones con que solemos acompañar nuestras reuniones y celebraciones, tiene un lugar para el recuerdo y la memoria de sonidos y melodías que guardamos en nuestro interior desde momentos que a veces ni recordamos cuales fueron sus inicios.
Dos de estas melodías universales nos acompañan en distintos enfoques. En la primera, la cantante Celine Dion nos ofrece una personal versión del clásico Oh, Holy Night en la que destaca su particular y nítida voz.



Para la segunda pieza cambiamos totalmente de estilo. The First Noel (La Primera Navidad) está delicadamente interpretada por los cantantes del coro de la Universidad de Utah.


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2 comentarios:

  1. Hola Miguel,
    Estupendo y delicado artículo, es de esos posts que te hacen pensar en las cosas buenas de la vida, como cómplices del bien, en un mundo donde la Navidad debería ser un principio y no un medio para el marketing y ya está, aunque es inevitable y aunque se considere positivo participar a todos los niveles. Denota ese espíritu entrañable que desborda el verdadero propósito, al tiempo que creo que deberíamos conservar el resto del año también el objetivo de no desvirtuar el sentido mismo. A mí me emocionan particularmente estas fechas, como esta entrada, con esa música pausada y relajante de las dos audiciones. No son piezas de las más comerciales y pegadizas, pero sí genuinas y esenciales.
    El mensaje de lo leído me ha encantado. La poesía casi costumbrista y bucólica de Jaroslav Seifert ha hecho reconsiderar lo visual y sensitivo como un arma poderosa del ser humano, no solo como observador y lector. El fragmento que muestras de "El último cuento de Navidad en Bohemia" es un cántico a la Navidad clásica y tradicional, digno de ser imitado hoy en día. Que no se pierda ese sello tan significativo. Me encantó leer esta dulcificación navideña tan bien contada.
    ¡¡Feliz Navidad y felices fiestas!!
    Un abrazo

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    1. Hola Marisa
      Muchas gracias por tu comentario y por aportar tus ideas de nuevo en este blog.
      Un texto como el de Seifert nos recuerda que el espíritu de lo que representa la Navidad está desapareciendo... ¡hace ya más de cuarenta años! Estamos inmersos en una sociedad dominada por lo comercial que cada vez nos aleja más de los significados de cualesquiera de las celebraciones que realizamos, sean del tipo que sean.
      ¡Feliz Navidad y felices fiestas!

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