25 nov. 2016

#ViajedeOtoño Manual para viajeros

Después de varias entradas con este #ViajedeOtoño llega la ocasión de dedicar una entrada a los viajeros imposibilitados para viajar, a todos nosotros que no podemos viajar cuando lo deseamos. No se trata de una incapacidad física, sino de la realidad de convertirnos en viajeros en los momentos que queramos, en desarrollar nuestras ganas y necesidad de conocer otros países o ciudades distintos del que habitamos. Salir de nuestro entorno favorece nuestra capacidad de comprensión de otras culturas, nuestra adaptación a cambios y situaciones distintas de las habituales y enriquecen nuestra capacidad de resolución de problemas a la vez que desarrolla la empatía. Conocer otros mundos es una forma de conocer mejor nuestro mundo y desarrollar la tolerancia, nuestra capacidad de aprendizaje e incluso nuestra inteligencia.


El mundo en que vivimos, tan ajetreado, frenético y cronometrado de antemano hace que sólo podamos movernos de nuestro espacio vital en los momentos puntuales de las vacaciones, allá donde todos coincidimos en los mismos lugares. Pasar de ser simples turistas a convertirnos en viajeros que intentan conocer con profundidad el lugar donde van, mimetizarse con el paisaje, las costumbres o la cultura enriquece nuestra existencia y nos otorga la capacidad de disfrutar antes, durante y mucho tiempo después. Es una de los placeres más duraderos gracias a nuestra capacidad de evocación.



En esta entrada nos acompaña un texto que reproduce consejos para viajeros de la mano de una guía que recrea las formas de viajar sin viajar de dos escritores emblemáticos del siglo XX, Franz Kafka y Fernando Pessoa.




Nuria Amat impartió clases en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de Barcelona, es autora de libros relacionados con Ciencia y Tecnologías de la Documentación, colaborando de forma habitual en distintos medios de comunicación. Es una penetrante e impenitente trotamundos que ha vivido en numerosos lugares tanto europeos como americanos (MéxicoColombiaEstados UnidosBerlín París). El texto que entresacamos pertenece a su libro Viajar es muy difícil.


¿Qué otra forma de viajar nos acompaña?
La obra musical que complementa y contrasta con esta guía viene de la mano de Gaetano Donizetti y una de las óperas mas entrañables y asequibles del repertorio, ideal para aquellos que quieren acercarse por primera vez al mundo escénico musical.
L'elisir d'amore (El elixir de amor) es una obra que nació casi por casualidad, fruto de un encargo de última hora que le hicieron a Donizetti para cubrir un hueco en la programación por el incumplimiento de un compromiso con otro autor. 



Según palabras del compositor al empresario: "Verá si tengo o no el coraje de crear una ópera completamente nueva en quince días. Le doy mi palabra, si Romani me ayuda con el texto". Y a éste último, su libretista: "Piensa, amigo mío, que tenemos una prima donna alemana, un tenor que tartamudea, un cómico con voz de chivo y un bajo francés que es un desastre, pero aún así debemos sentirnos orgullosos del encargo. Querido Romani, valor y ¡adelante!" 
Con estos mimbres, sacó adelante su L'elisir D'amore, de la que hoy traemos a nuestro personaje. Se trata del militar Belcore, viajero por necesidades de trabajo que busca en cada pueblo, rincón o ciudad por las que pasa el amor de las más bellas lugareñas. En el caso de esta obra, llegando incluso a casarse con ella antes de partir a otro lugar.
Su entrada, precedida de una marcha militar -que Donizetti copia de su Alahor en Granada- describe al personaje mostrándolo como el hinchado, pretencioso y vulgar sargento que es. Dos versiones lo retratan de muy distinta forma, tanto en lo descriptivo como en lo musical.




La primera es histórica, una grabación en formato fílmico de 1947 de uno de los más grandes barítonos de la mitad del siglo XX, Tito Gobbi. Cierto que la calidad del sonido no ayuda, pero podemos ver cómo presta un porte elegante al personaje con un fraseo, una pronunciación y un estilo a la hora de cantar que en la actualidad no se observan mucho. Como documento histórico tiene un valor innegable. 



La siguiente interpretación pertenece a la ya histórica producción de 2005 de la Staatsoper de Viena con la presencia de Anna Netrebko Rolando Villazón en los papeles protagonistas de Adina NemorinoIldebrando d'Arcangelo como el Doctor Dulcamara y Leo Nucci que es quien da vida a Belcore. La interpretación está más decantada hacia la búsqueda del lado cómico del personaje y vocalmente es muy distinta a la anterior, cómodo en la zona media de la voz, algo más justo en la zona alta y con un estilo menos adornado.

Siendo cada una totalmente distinta a la anterior, ¿con cuál te quedas? 

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4 comentarios:

  1. Estupenda forma de viajar que hoy día, facilitan las redes sociales abriéndonos puertas a todos los lugares del mundo.
    En cuanto a las versiones de L'elisir d'amore, aunque la segunda tiene mejor sonido, prefiero la primera, que me resulta más natural, quizás porque, como bien dices, la segunda exagera el aspecto cómico de la obra.
    Me ha gustado mucho Miguel.
    Un abrazo :-)

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    1. No podemos viajar todo lo que queremos, pero una de las características de los viajes es la posibilidad de hacerlos mentalmente cuando no podemos. ¡Cuánto hemos viajado con autores como Verne, Salgari o Dickens sin movernos de casa!
      Un abrazo:-)

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  2. Sabios consejos de Nuria Amat tomando como referencia los métodos viajeros para viajar sin viajar de Kafka y Fernando Pessoa, muy útil y con un valor literario propio de los genios. El texto que nos acercas es muy original. Complementa esta guía Gaetano Donizetti. De las dos piezas había escuchado L'elisir d'amore, es quizá la que más me gusta, porque me resulta más pegadiza. Aunque el tono cómico de la segunda es digno de disfrutarse. Una guía para viajar que nos presentas en este post donde ya no hay excusa para no conocer otras culturas, de la mano de la literatura, la ópera e internet. Esto es mágico.
    Un abrazo

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  3. El texto de Nuria Amat también me gustó sobremanera cuando lo leí y, en cierto modo, me identifico con la forma de viajar de Pessoa y Kafka, ya que conocer otros lugares no es tan frecuente como quisiéramos hacerlo y hay que probar otros métodos. He echado de menos a Julio Verne quien, sin salir nunca de su residencia, enseñó a conocer mundo y costumbres y querer viajar.
    Un abrazo, Marisa :-)

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