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2 feb. 2019

De qué hablo cuando hablo de correr

Si tienes un sueño y te lo propones puedes llegar a conseguirlo. Nuestra capacidad de conseguir aquello que anhelamos nos permite que, en ocasiones, podamos alcanzarlo gracias a nuestra motivación, interés y esfuerzo. Hay tantas cosas en nuestra vida que hemos conseguido con ellos, aunque también hay otras que no pudimos alcanzar por las razones que fueran.
Nuestra vida personal, esas personas que nos acompañan en nuestra vida, especialmente nuestra pareja; nuestra vida laboral, con el trabajo que hemos tenido que realizar para alcanzar lo que hemos conseguido; nuestras aficiones y hobbies que nos ayudan a desarrollar algunas capacidades que tenemos y enriquecen nuestra vida, son muestras de que hay sueños que se pueden cumplir, aunque no suelen ocurrir como pensamos inicialmente.
Pero, paralelamente, hay una serie de realidades que alcanzamos, aunque no hayan entrado en lo que podríamos llamar nuestros sueños. Hay veces que, con el paso del tiempo, vamos acomodándonos a lo que la vida nos ofrece o hemos alcanzado y nos volvemos más conformistas. En otras ocasiones, no nos conformamos y buscamos desarrollar lo que se nos ofrece, aunque no hayan entrado en nuestros planes y sueños.
En mi caso y, por distintas razones, hay varias aficiones que han entrado a formar parte de mi vida de forma totalmente inesperada y que aún me sorprenden. De la misma forma, cualquiera que lea esta entrada podrá advertir en su historia personal otras aficiones distintas con las que ha enriquecido y desarrollado su vida, algunas de las cuales surgieron sin esperarlo.
Te propongo un paseo por esas aficiones y retos que nos hacen enriquecer nuestra vida y el reto de unir en una publicación el hecho de correr, la literatura de Murakami y la música de Norma. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Hace una decena de años entré a formar parte de la coral polifónica de mi ciudad, algo impensable en quien nunca antes había cantado. A finales de 2014 me embarqué en la escritura de este blog con la idea de unir semana a semana textos literarios con música clásica cantada, especialmente de ópera de la que se han llegado a publicar más de doscientas entradas.
Hace meses el médico me recomendó salir a caminar para combatir el estrés y bajar la tensión arterial. Con cincuenta y ocho años decidí que ya tendría tiempo de caminar y que comenzaría a correr dos o tres veces por semana. Después de estos meses, a finales de enero de este 2019 me atreví a participar, por primera vez en mi vida, en una carrera: la media maratón de Sevilla, una carrera de 21 km y 95 m que transcurre por el centro histórico de la capital andaluza.
Tras unas semanas de preparación por cuenta propia, siguiendo algunos consejos leídos en el blog de A mis cuarenta y... de ManuAM, aunque él no sea consciente de lo que me ha ayudado, me presenté en la línea de salida con tres objetivos: 
1º/ Terminar la carrera
2º/ Terminar la carrera contento y de forma aceptable.
3º/ Acercar el tiempo a 1h50''.
Los dos primeros objetivos se consiguieron, aunque el tercero estuvo cerca en mi cronómetro (1h51'06''), aunque más lejos en el tiempo oficial de la carrera.

Hablar de Murakami es hacerlo sobre uno de los escritores más importantes de la actualidad. Eterno candidato al Nobel de Literatura, Haruki Murakami es un japonés universal, un autor que muchos de sus compatriotas acusan de batakusai, de "apestar a mantequilla", un eufemismo con el que muestran que está excesivamente americanizado para sus gustos. Y, en cierto modo, no dejan de tener razón, puesto que, pese a que la mayor parte de la obra de Murakami se desarrolla en su Japón natal, su estilo, sus intereses o la música -que tan importante es en su obra literaria- lo acercan a los gustos occidentales más que a los nipones.
Para quienes leemos con pasión a Murakami, la mezcla entre el realismo y lo onírico, lo cotidiano y lo inexplicable, el individualismo y una cierta inadaptación a las convenciones sociales, son señas de identidad de la sociedad y la cultura de los tiempos que corren y, como tales, reflejan este mundo complejo e inexplicable en muchas ocasiones.
Obras como Tokio blues, Kafka en la orilla, 1Q84, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Spunik mi amor o la reciente La muerte del Comendador (aún en la lista personal de libros para leer) crean y forman parte del universo personal del escritor japonés.
Pero la faceta que lo acerca hoy a este blog es la de corredor. Haruki Murakami es, además de un renombrado escritor, un persistente corredor, un habitual en carreras de maratón o triatlón, una afición que generó en él un modo de vida y que reflejó en una serie de escritos que recogió en su libro De qué hablo cuando hablo de correr. Se trata del libro más personal del autor, una serie de reflexiones sobre la afición a correr y sobre el hecho de ser novelista, que va desgranando en distintos textos escritos entre agosto de 2005 y octubre de 2006.
Después de regentar durante años un local de jazz dejó este trabajo para centrarse en la escritura, lo que comenzó a repercutir en su forma física de forma evidente.



Una constante en el mundo de la música es la corta vida de algunos compositores, un hecho que hizo que su fecunda labor de creación, en la mayoría de los casos comenzada en plena juventud, se viera finalizada de forma abrupta. Autores como Mozart, Schubert, Bellini o el bilbaíno Juan Crisóstomo Arriaga se fueron de esta vida sin habernos dejado obras que nos enriquecieran aún más, aunque a algunos de ellos estos pocos años sirvieron para dejar memoria de su genio creador.
Vincenzo Bellini, Il Cigno di Catania (El Cisne de Catania) murió de una enfermedad gástrica en pocos días con apenas treinta y cuatro años. La mayor parte de su obra es operística, destacando entre sus diez producciones La Sonnambula, Norma e I Puritani, tres obras que han sido tratadas en diversos momentos en este blog.
¿Qué relación une el libro de Murakami con la música de Bellini? Aparentemente ninguno, pese a ser el escritor japonés un enamorado de la música, especialmente la clásica y el jazz, de las que deja constancia en sus libros. 
Para participar por primera vez en un carrera pensé que, en lugar de escuchar la radio mientras corría como suelo hacer (siempre Radio Clásica de Radio Nacional de España), sería más interesante seguir una ópera desde el principio y ver hasta dónde era capaz de escuchar antes de llegar, si llegaba, a la línea de meta. No tuve muchas dudas y la obra escogida para acompañar la carrera fue Norma. Así que la obertura comenzó a sonar nada más pisar la línea de salida.


La obertura de Norma es de las pocas músicas no vocales de Bellini que siguen en el repertorio habitual. Es una especie de sinfonía, aunque no funcione como tal, dividida en tres partes. La primera es una introducción de tipo marcial, una melodía con tintes épicos y guerreros que nos introducen en el argumento de la obra, con dos pueblos enfrentados, los galos sometidos frente a los conquistadores romanos. Una parte central melódica que oscila entre la melodía rítmicamente vertiginosa que va del pianissimo al fortissimo y una línea melódica cantabile que se van alternando con el esquema A-B-A-B-A. Esta última melodía cantabile se basa en uno de los últimos temas de la obra, lo que refuerza la tendencia que se daba en la ópera alemana de relacionar la obertura y la ópera, algo frecuente en Mozart o Weber. La tercera y última parte de la obertura es una conclusión alargada y soñadora. 
El enlace, sólo de audio, recoge una interpretación dirigida por Riccardo Muti en Viena en 1977 con la Orquesta de la Staatsoper de la capital austriaca. 


Una vez decidido el tipo de actividad que serviría como contrapunto a la sedentaria vida de escritor, Murakami reflexiona sobre las condiciones que ofrecen a su personalidad el hecho de correr y sus ventajas prácticas.




Una vez conseguida cierta continuidad en el hecho de practicar la carrera, la siguiente fase con que se encontró Murakami era alcanzar una mayor capacidad de resistencia en su esfuerzo.

Acostumbrado a correr solo por la carretera oyendo radio o música de ópera, hacerlo entre diez mil participantes es una experiencia fascinante, aunque extraña, en que la música se pierde entre el ruido de los pasos, los gritos de ánimo del público y las conversaciones de los corredores. 
Momentos antes de cruzar la línea de meta sonaba una de los más emocionantes dúos femeninos de ópera, Mira, o Norma. Es una pieza en que las dos sacerdotisas galas, Norma y Adalgisa, hasta hace unos momentos rivales por el amor del romano Pollione deciden que su amistad es más valiosa. 



El enlace muestra el mismo audio, con las mismas protagonistas que acompañaron en la carrera: María Callas como Norma y Christa Ludwig como Adalgisa en una grabación de estudio de 1961 dirigida por Tullio Serafín.


La constancia acompañada por una constitución física adecuada son características que Murakami considera fundamentales para alternar el hecho de correr con el trabajo de escribir. 





Murakami señala otra de las ventajas de correr durante largo tiempo, una cualidad que se puede asociarse a muchas actividades, aficiones o tareas que permiten realizarse de forma mecánica mientras nuestra mente crea, organiza, prepara en unos momentos que también nos ayuda a trabajar sin tener que estar sentados frente a nuestro escritorio de trabajo. Es complicado saber cuántas actividades de clase, cuántas ideas para trabajar con los niños o cuántos problemas del colegio han ido tomando forma corriendo. También son muchas las entradas de este blog que han ido encajando durante las carreras.


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8 comentarios:

  1. Hola Miguel,
    Para Murakami el hecho de correr es una actividad práctica que entraña toda una filosofía de vida y también de pensamiento, se permite el lujo de organizarse y hacer planes al tiempo que escucha ópera. Por lo que a ti respecta el paralelismo es tan real como acertado. Te felicito, solo te faltó poco para alcanzar tu tercer objetivo en la Media Maratón de Sevilla. Ya solo con participar demuestras que estás hecho de otra pasta. La entrada tiene un enfoque distinto, reconozco que me has sorprendido aun más gratamente de lo habitual. Y la música, magistral.
    Un abrazo

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    1. Hola Marisa.
      Cuando leí el libro el año pasado me sorprendió la reflexión y la capacidad de Murakami de hablar sobre sus pensamientos, procedimientos y sentimientos relacionados con la afición de correr y su forma de escribir. En cuanto al hecho de correr, hay algunos paralelismos, aunque abundan más las divergencias. En cuanto al hecho de hablar de una forma más personal, me he sentido algo incómodo y con una voz distinta al estilo del blog. Pienso que no continuará por esa línea.
      Un abrazo :-)

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  2. Enhorabuena Miguel! El verbo admirar se queda corto. En un post más personal de los que nos tienes acostumbrados, mezclado como no, con cultura, advierto ilusión, satisfacción, felicidad. Felicidades de nuevo, estos retos nos hacen crecer como persona, superarnos a nosotros mismos y si es con música de fondo, más que mejor. Y lo de las ideas es cierto. Mi pareja también, siempre que vuelve de correr o de una sesión en el gym a su rollo con su música, me viene con multitud de ideas y pensamientos y los comparte conmigo. Fabuloso! Un abrazo!

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    1. Gracias Silvia.
      Pasar de realizar ejercicio solo por el campo a hacerlo en una competición ha sido una experiencia formidable. Es cierto que llega un momento que te pones a correr en algunos momentos con el piloto automático y no dejas de dar vueltas a todo lo que tienes pendiente, pero no ocurre siempre.
      Un abrazo :-)

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  3. Un post espléndido Migue! Siempre lo son, pero a éste se añade el toque personal de tu experiencia, que lo hace si cabe más valioso. Mi enhorabuena!! 😘

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    1. Hola Pilar.
      Ha sido un placer utilizar un texto de Murakami para esta experiencia.
      Gracias por tu comentario y apoyo.
      Un abrazo :-)

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  4. Por una vez nos has dado retazos de ti mismo, en paralelo al libro de Murakami, lo cual te engrandece a los ojos, creo, de tus lectores.
    Desde luego que mi aprecio ha subido lo poco que quedaba para alcanzar mi admiración.
    Felicidades por un trabajo tan bien hecho.

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    1. Hola Urbano.
      No entraba en mis previsiones participar en estas actividades y el libro de Murakami refleja las sensaciones, ideas y sentimientos que surgen cuando decides correr. Hay que mirar siempre adelante.
      Gracias por estar siempre por aquí.
      Un abrazo :-)

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