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Omran de Alepo: No apaguemos nuestro dolor y rabia

Una imagen nos ha vuelto a sobrecoger en las últimas semanas. No podemos permitirnos acostumbrarnos a que el dolor y la rabia nos invadan y, unos días después, se mitiguen, se apaguen y desaparezcan... hasta la próxima.
Omran, niño de Alepo, en edad de correr, jugar y aprehender el mundo, como tantos de su edad, ha sido portada, ha abierto informativos en todas las televisiones del mundo provocando un seísmo en el interior de todos que ha removido nuestras conciencias. Por desgracia, no es la primera vez que ocurre y no podemos caer en la rutina con estas situaciones. 



Tenemos que (sería mejor decir debemos) rebelarnos ante lo que está ocurriendo con una parte de la humanidad, mientras la otra vivimos cómoda y tranquilamente, ajenos a problemas que, aparentemente, apenas nos influyen. Todo lo que ocurre es, en cierta medida, responsabilidad nuestra y nos afecta. No podemos permitir, ser cómplices indirectamente, mirar a otro lado, cuando ocurren situaciones que hacen sufrir a tantas personas. Los seres humanos estamos perdiendo humanidad, estamos perdiendo nuestra esencia.
En esta entrada del blog uno una poesía y una escena de ópera, ambos salidos del horror. Un horror que surge de las injusticias, los sufrimientos de los más débiles y necesitados de nuestro mundo. También con la idea de tener que profundizar en nuestros pensamientos ya que no todo es como puede parecer a la primera mirada. Ni quien disparó a Omran, ni Wozzeck pueden considerarse culpables, sino víctimas de su mundo.

Mi compañera de colegio y amiga, Teresa Guerra García, gran y sensible persona, con un corazón curtido en profundos desgarros y de un desbordante humanismo, en la página de Facebook que tiene con su nombre, ha transcrito las sensaciones y sentimientos que este suceso le han producido, rebelándose por el hecho de que vaya a pasar al olvido. Otro texto suyo nos acompañó en El desgarro del exilio y el derecho del retorno. Con estas palabras busca transcribir el dolor y la rabia para que nunca olvidemos ni dejemos que se apaguen. Como seres humanos no podemos permitirlo sobre nuestras conciencias. Cada uno desde nuestro lugar y posición debemos aportar nuestra fuerza y luchar porque así sea.



Un suceso ocurrido a comienzos del siglo XIX. En Leipzig, el peluquero Johann Christian Woyzeck fue condenado a la pena capital por haber acabado con la vida de su novia. Los periódicos y la opinión pública centraron su atención en tan horrible crimen, pero había algo que no encajaba. ¿Cómo este hombre había acabado convertido en un monstruo capaz de acabar con una vida tan querida para él? Un intenso debate se creó en la sociedad científica alemana. Existían dudas sobre las facultades mentales del peluquero y todo indicaba que los sádicos juegos con que un despiadado capitán y un diabólico médico estuvieron divirtiéndose a costa de los desequilibrios del infeliz, acabaron convirtiéndolo en un asesino.
El joven George Brüchner -su padre trabajó en el caso como forense- dejó inconclusa, al fallecer a los 24 años, un drama teatral con una treintena de escenas acerca de este "asesino inocente". Casi un siglo después, Alban Berg, en plena Gran Guerra decidió convertirla en ópera, trasladando una mirada compasiva a los marginados y débiles, víctimas de la explotación de los poderosos.
De la treintena de escenas de la obra de teatro original, Berg eligió quince que dividió en tres actos con cinco escenas cada uno. Por error cambió el nombre de Woyzeck por Wozzeck, pero decidió dejarlo así al comprobar que tenía una sonoridad más dura y adecuada a la obra.
El estreno en 1925 en Berlín mostró una ópera que oscilaba entre la música tonal y atonal, para reflejar, a grandes rasgos, con la primera los momentos de humanidad y ternura y con la segunda la brutalidad, la desesperación o el abuso. Para algunos está considerada la ópera más significativa del siglo XX.


Boceto para el estreno de Wozzeck de Frankfurt en 1931






De entre toda la obra, enlazo una de las más duras, la segunda escena del tercer acto, en la que se narra la muerte de Marie. Está recogida de una producción de 2012 e interpretada por el tenor Julian Tovey como Wozzeck y Merav Barnea como Marie bajo la dirección de David Stern.



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Una tarde dramática en el circo

Con una tradición más que milenaria, el circo se remonta al menos 3.000 años con la participación de contorsionistas, malabaristas o equilibristas en las primeras civilizaciones asiáticas. 
Todos conocemos las referencias que tuvo en el Imperio Romano que fue quien le dio el nombre con el que lo conocemos actualmente, añadiendo cruentos espectáculos en los que también intervenía animales de países exóticos junto con guerreros gladiadores.
Tras la caída del Imperio Romano desaparecieron como tales para retomar una nueva vida al final de la edad media y el renacimiento. En estas épocas inician su carácter itinerante mientras añadían danza, teatro con gestos o mímica y saltimbanquis.
El primer circo moderno del que se tiene constancia surgió en 1768 en Londres fundado por Philip Astley. Con él se inauguró una tradición que ha llevado el espectáculo por muchos lugares de todo el mundo hasta mediados del siglo XX en que, con la generalización de los medios de comunicación -especialmente la televisión-, el creciente respeto hacia los derechos de los animales y la renovación, que ha llevado al nacimiento de entidades como el Circo del Soleil donde se priman las habilidades y un nuevo concepto de espectáculo, ha comenzado a mostrar su decadencia tal como lo conocíamos hasta ahora.



En esta entrada te traigo dos muestras del lado humano del circo, los sentimientos que surgen en el ánimo de sus protagonistas, el drama que puede llegar a encerrar su existencia, como la de cualquiera de nosotros, de la mano de texto extraído una novela de John Irving y una de las arias más conocidas del repertorio italiano de una obra Leoncavallo.


Desde su primera novela, Libertad para los osos, John Irving ha creado una obra sólida entre las que podemos destacar El mundo según Garp, El hotel New Hampshire, Oración por Owen Meany o Principes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra, algunas de ellas llevadas al cine.
En Un hijo del circo, Irving se introduce en el mundo del doctor Durawalla y su interés por conocer las causas de las malformaciones que afectan a los enanos hindúes dedicados, en gran número, al trabajo circense.




Ambientada también el este mundo del circo, Pagliacci (Payasos) es la obra más conocida de Ruggero Leoncavallo. Basada en hechos reales que el padre del autor tuvo conocimiento como juez, narra la trágica historia de celos de Canio, un payaso casado con Nedda y Tonio, su amante. Se trata de una obra dentro de otra obra, en la que éste último anuncia en el prólogo que la obra que se va a representar dentro de la función es verdadera y con personajes reales. Si quieres puedes seguir una sinopsis del argumento.
Ópera en dos actos por un error de Leoncavallo que entendió que el concurso al que presentaba la obra así lo exigía, cuando en realidad se buscaba una obra de un solo acto, tuvo un triunfal estreno en 1892 en Milán bajo la dirección de uno de los grandes, Arturo Toscanini. Inscrita dentro del movimiento del Verismo de finales del XIX y debido a su corta duración suele representarse junto con otra obra fundamental de este movimiento operístico, Cavallería Rusticana de Mascagni. 


Su aria más conocida es Vesti la giubba. Final del primer acto, Canio ha descubierto que Nedda y Tonio son amantes. Escrita en tempo de adagio con una tonalidad triste y oscura que reflejan el dolor y la angustia del protagonista, refleja la ironía que supone tener que hacer reír al público cuando tiene el corazón totalmente roto.

De las muchas versiones que hay en la red te presento, en primer lugar, una versión de Roberto Alagna con una buena calidad de imagen y sonido perteneciente a una representación de 2006.



El siguiente enlace pertenece a la película de animación L'Opéra Imaginaire y pone imágenes a una antigua grabación de Franco Corelli en la que viene a representar el espíritu de la obra.



Termino con una sentida, impecable e inolvidable interpretación de Luciano Pavarotti que, aunque con una toma de imagen con una calidad a la que ya no estamos acostumbrados, canta con una naturalidad que no muestra las dificultades que tiene la pieza.


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El exotismo y los viajes

En un mundo cada vez más globalizado donde la cultura, los medios de transporte, la televisión e Internet cada vez nos acercan más, no podemos dejar de pensar, con cierta desilusión que Julio Verne nos proponía la aventura de dar la vuelta al mundo en poco menos de tres meses. Por supuesto, hoy en día se puede realizar en menos tiempo, pero ese mundo que nos imaginábamos podía recorrerse y, cómo no, conocerse y entenderse, no es tan seguro y transitable como pensábamos podría serlo años después del escritor francés.
Hoy te propongo una mirada a cómo se pensaban los viajes en pleno siglo XVIII, el llamado Siglo de la Luces de la mano de un escritor inglés y una obra muy conocidos, pero sólo de referencias, ya que las aventuras del personaje pertenecen al imaginario colectivo, pero su lectura ha quedado en desuso. La música vendrá la mano de un compositor francés de la misma época, que nos ofrece un viaje a los lugares más exóticos del mundo entonces conocido.



Nacido en Dublín a finales del siglo XVI, Jonathan Swift pasa por ser uno de esos escritores que utilizó su pluma para satirizar la locura, el poder y la arrogancia humanos. Después de publicar La batalla entre los libros antiguos y modernos (una burla de las discusiones literarias de aquel momento, en el que toma partido por las obras clásicas) o Historia de una bañera (una original y divertida obra sobre los pretenciosos y los pedantes de la sociedad), su obra más popular es Viajes a varios lugares remotos de la Tierra. Conocida por todos como Los viajes de Gulliver, se publicó anónimamente en 1726. Swift la planteó como una sátira a la vanidad y la hipocresía de la vida en la corte, los partidos políticos y los hombres de estado de su época, junto con implacables reflexiones sobre la naturaleza humana. Dividida en cuatro libros, el primero ha permanecido como un clásico de la literatura infantil.
Un fragmento significativo de la obra son los artículos con que el gran soberano de los pequeños liliputienses pretende ganarse para sí al Hombre-Montaña Gulliver.







Una década después, Jean-Philippe Rameau estrenó su ópera-ballet Les Indes Galantes (Las Indias Galantes), una obra en un prólogo y cuatro entrées. En el prólogo la diosa Hébé convoca a los jóvenes de cuatro lugares exóticos (en aquella época, denominadas Indias, en general) para que se unan en el baile y expresen su amor. La primera entrée transcurre en Turquía, la segunda tiene por protagonista a Los Incas de Perú, la tercera transcurre en una fiesta Persa y la última, Les Sauvages, junta en la ceremonia a pacíficos indios norteamericanos con los intrigantes comandantes de las tropas españolas y francesas.
Pese a buscar lugares exóticos de nuestro planeta para protagonizar la obra, todos los ritmos, danzas y melodías tienen un carácter musical francés.



La pieza que enlazo es un rondó perteneciente a Les Sauvages. El rondeau o rondó es una pieza típica de la música francesa que alterna un tema principal con otros temas (couplets) reapareciendo el primero. Rameau hace interpretar esta pieza de forma orquestal, alternándose con dúos de soprano y barítono y un coro. El conjunto llega a producir un efecto hipnótico.

El enlace pertenece a una interpretación de la soprano Magali Léger y el barítono Laurent Naouri acompañados por Les Musiciens du Louvres dirigidos por Marc Minkowski en una versión de concierto.


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El amor entre el destino y la pasión

¿Las cosas suceden tal como las percibimos? ¿Cómo nos marca el azar o, si quieres, el destino? ¿Còmo difieren nuestras pasiones según el momento o nuestro estado de ánimo?
Vivimos marcados por el amor. Desde que nacemos tenemos la necesidad de ser amados, acogidos y protegidos. Nuestra vida es una continua búsqueda de ese amor que nos conceda la serenidad en nuestras relaciones, ya sea de pareja, de tipo fraternal, como amistad o de entrega a las necesidades de los demás.
Este post nos muestra el amor en cuanto fuerza del destino con una narración llamada precisamente El amor y la serenidad que nace de la pasión con uno de los dúos para voces femeninas más conocidos, la famosa Barcarola de Los cuentos de Hoffmann.



Comenzamos con un texto de Cesare Zavattini, escritor, periodista y uno de los más asiduos guionistas del neorrealismo italiano colaborador de directores como Visconti, Rossellini, Fellini o Vittorio de Sica. Nos muestra una mueca de perplejidad con las que la vida nos puede sorprender a veces, aunque varíe el tono en que ocurre.







Jacques Offenbach compuso la ópera Los cuentos de Hoffman, que fue estrenada póstumamente en 1881 basada en la personalidad del escritor Ernest Theodor Amadeus Hoffmann, conocido como E.T.A. Hoffmann. Una de las piezas más conocidas, sobre todo en su versión instrumental, es la famosa barcarola, apareciendo en multitud de obras, entre otras en la película La vida es bella de Roberto Benigni. 
La barcarola es una composición, originaria de los gondoleros venecianos, adaptada a obras musicales que representa un ritmo que imita el remar del gondolero, en un tiempo moderado, generalmente en compás de 6/8.






Para apreciar más este dúo, pongámonos en situación tal como dice el libreto: Comienza el acto. Venecia. El escenario representa una galería de fiestas en un palacio junto al Gran Canal. Al fondo, unas góndolas. Balaustrada, escaleras, columnas con lámparas, arañas lujosas, cojines, flores... Los invitados de Giullietta están agrupados en pie o tendidos sobre cojines. Se trata de un cuadro brillante y animado. 



Esta versión, magníficamente grabada en estudio, está interpretada por una asidua de este blog, la genial soprano rusa Anna Netrebko, en compañía de la mezzo Elina Garança, dos de las grandes cantantes que están comenzando a triunfar en los escenarios de ópera de todo el mundo.


Para terminar, la misma pieza en representación escénica, aunque sin tener las indicaciones del lugar, la fecha ni los intérpretes.


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Nominación al Liebster Award, ¿qué es eso?

Esta es una entrada muy especial. 
Durante la semana este blog ha recibido una nominación para el premio Liebster Award por parte de Santiago Jesús Barquero desde su blog Seguridad y mantenimiento. En primer lugar, quiero agradecerle que se haya fijado en esta publicación que, entre otras cosas, está tan alejada de su temática, ya que en su publicación se dedica a reflexionar y aconsejar con gran dominio y profesionalidad sobre temas informáticos.
A todos los que nos manejamos a diario por Internet nos son de utilidad blogs como Seguridad y mantenimiento que ayudan a resolver problemas y navegar con mayor fluidez. Gracias, Santiago, por tu blog.


Los Liebster Award son unos premios que se han creado para incentivar el conocimiento y la promoción de blogs entre sus autores cuando estos tienen menos de 200 seguidores. Además de promover estos blogs tienen una serie de reglas que ayudan a la promoción y a desarrollar las normas de cortesía y agradecimiento que deben seguir estas nominaciones. Una de las ideas que hay detrás de estar nominados es que quienes lo estén, visiten al blog que lo nominó y, si lo desean, lo sigan. De esta forma se fomenta el conocimiento de estos blogs.

Adjunto dos enlaces sobre los mismos:
El primero, la página que Liebster Award tiene en español con las indicaciones de sus características en distintas pestañas.
El segundo, The official rules of the Liebster Award 2016 está en inglés y cita algunas de las reglas que sigue este premio, pero si tienes dificultades con el idioma puedes leerlo con la traducción automática del navegador.
La cuenta de Twitter es @LiebsterAward.



Otra de las condiciones que ponen al aceptar la nominación es la de contestar un cuestionario realizado por quien te nominó sobre cuestiones que considere interesantes en relación al manejo y promoción de los blogs pequeños y modestos. Este es el cuestionario que ha sido propuesto en esta ocasión:

1- ¿Cuán importante es para ti la informática?
Mucho. Tanto en mi trabajo como en los ratos de descanso o en los momentos que dedico tiempo al blog es importante tener unos conocimientos básicos para poder desenvolverme con soltura y resolver problemas técnicos que van surgiendo.

2-¿Con qué frecuencia sueles actualizar tu blog?
Suelo actualizarlo una vez a la semana. Hay veces que no tengo tiempo por cuestiones de trabajo y voy un poco más ajustado, pero procuro tener trabajo adelantado por si acaso. Le suelo dedicar un par de noches a la semana.
Mantengo un par de blogs más relacionados con mi dedicación a la enseñanza, pero esos van actualizándose según trabajos, acontecimientos, reflexiones, etc.



3-¿Piensas ganar dinero con esto?

No, nunca se me ha ocurrido. Disfruto tanto leyendo y escuchando música que me parece interesante compartirlo con otras personas. En este blog intento relacionar en cada entrada un texto literario y una obra musical cantada, casi siempre de una ópera, pieza para coro o incluso zarzuela. 
Hay una gran cantidad de piezas que, aunque sean clásicas, de otra época, si se conocen hoy tienen mucho que decirnos y tienen la suficiente calidad para gustar a muchos. De hecho, la mayoría de los textos y músicas que traigo al blog son conocidos, aunque a veces no se sepa muy bien de donde proceden.


4-¿Cuáles son tus dotes con aparatos informáticos?

Bueno, siempre he tenido curiosidad por los aparatos, pero la fiebre por desmontarlos y analizar cómo funcionan se me pasó hace tiempo. Si que tengo algunos conocimientos de informática, más por la curiosidad de tener que resolver algunas cuestiones que surgen o resolver algún problema con los equipos del colegio.



5-¿Juegas a videojuegos?
Hubo una época en que sí, pero ya hace tiempo que no.



6-Del 1 al 10, ¿cuánto te gusta la música?
Pienso que mucho, un 10. La música es importante y suelo escucharla a diario. No tengo dotes para la interpretación musical, pero mato el gusanillo cantando en una coral polifónica.


7-¿Qué género musical sueles escuchar?

Sólo escucho lo que se llama música clásica. Me gustan todos sus estilos y disfruto con las obras de muchos compositores. Además, en los últimos años me he aficionado a escuchar ópera. En cierto modo, es la razón por la que existe este blog, promocionar músicas que pueden gustar, pero no son conocidas por un gran público que, además le tiene mucho respeto y evita acercarse a ella porque piensa que son complicadas y difíciles. También he notado que cuando se acercan a ellas acaban disfrutándolas.



8-¿Piensas que la composición musical mediante programas informáticos es bueno?
Bueno, aquí hay opiniones para todos los gustos. Está claro que la composición musical tiene parte de técnica y parte de imaginación, inventiva y creatividad. La aportación de cada uno de estos componentes es lo que hace que la música sea mejor o peor, guste más o menos y tenga mayor o menor calidad.

9-¿Crees en el grupo Anonymous Hackers?
No tengo mucha información. Entiendo que cada uno hace lo que puede y usa los métodos que cree más adecuados.

10-¿Te está costando crecer como blog de Internet?
Va creciendo poco a poco. Entiendo que no es un blog para mayorías, sino para un público con unos gustos más concretos. El reto es conseguir que poco a poco haya gente que dedique unos minutos a la semana a leer y oír música, buscando un rato tranquilo, por eso suelo publicar al comienzo del fin de semana. Además, que tanto el texto como la pieza musical les abra un camino nuevo y se puedan animar a leerlos o escucharlas.
Intento publicitar cada entrada en las redes sociales, sobre todo Twitter, Facebook y, últimamente, también en Instagram.
Ocurre una cosa curiosa con alguno de los textos o enlaces musicales que he puesto. En ciertas ocasiones me han seguido en las redes asociaciones relacionadas con autores o ciudades a las que he dedicado alguna entrada. Una vez que observan que no vuelvo a hablar de ellos, pierden el interés. Ha ocurrido con la asociación de turismo de Dublin, Praga o Viena y con las cuentas oficiales de asociaciones que guardan el legado de autores como Bertolt Brech, Miguel Delibes y otros.

11-¿Qué opinas del premio Liebster Award?
Por todo lo dicho anteriormente, me parece interesante. Entiendo que el premio no es la nominación en sí, sino la posibilidad que otros bloggers vean tu trabajo y haya un seguimiento de lo que haces, con intercambio de visitas entre blogs.
Por cierto, una de las reglas que he visto es que un blog puede ser nominado varias veces, hasta 11 y, a partir de ese número ceder su nominación a otro que te parezca interesante.


El siguiente apartado de los Liebster Award consiste en plantear un cuestionario para que lo completen los autores de los blogs a los que nomino. Estos no tienen por qué participar en plataformas de agregadores de blogs.

Cuestionario:
1-¿Cuándo comenzaste con tu blog?
2-¿Por qué te has embarcado en llevar a cabo tu blog?
3-La temática del blog, ¿está relacionada con tu trabajo o parte de alguna afición o hobby?
4-¿Cómo ha ido evolucionando el crecimiento de tu blog?
5-¿Con qué frecuencia publicas nuevas entradas?
6-¿Cómo promocionas tus publicaciones?
7-¿Por qué recomendarías que visitáramos tu blog?
8-¿Cuál es tu blog favorito, cuáles sigues y por qué?
9-Posiblemente saldrán de los anteriores, pero ¿qué blogs nos recomendarías?
10-¿Podrías explicarnos algún truco o darnos algún consejo sobre cómo publicas?
11-¿Qué opinas de los Liebster Award?

De algunos blogs que sigo, nomino para este premio, porque cada uno en su estilo tiene calidad e interés, a los siguientes:
Las cosas de Fa por su constancia en la búsqueda de trabajos motivadores.
La atención selectiva por su labor divulgativa sobre la educación.
Descartes no fue al cine por el análisis de películas y algunos detalles interesantes y su amor a la música de Mozart.
El arca de Dionisos por sus reflexiones, historias y visiones y la forma de contarlas.
Los traveleros por el contagioso trabajo de divulgación sobre viajes.
Garatxa por las reflexiones profundas, filosóficas y atemporales.
Jorgearcos por la profundad y rigurosidad de sus trabajos.
¿De qué hablamos ahora? por sus análisis sobre lo inmediato y lo científico.
El redactor de la web por sus conocimientos y explicaciones sobre el trabajo de publicación de blogs.
Exprimehistorias por la rigurosidad en la búsqueda de información y la forma de contar los acontecimientos y personajes históricos.

Gracias a todos si queréis colaborar y, si no tenéis oportunidad o ganas, gracias también por las aportaciones de vuestros blogs.

En busca de América, Summertime

Los auténticos viajeros se sumergen en el paisaje, se mimetizan, toman el color del lugar en el que están. En esta entrada del blog te propongo un viaje desde donde estés en busca de la esencia americana acompañados por una pareja de periodistas de la antigua Unión Soviética y un compositor prematuramente fallecido que nos acerca una de esas piezas musicales que todos hemos oído en alguna ocasión.



Buscando la esencia del país, los periodistas y escritores rusos Ilyá Ilf y Evgeni Petrov viajaron a Estados Unidos en 1935 en plena Gran Depresión. Llegaron a New York en los primeros días del mes de octubre y sus experiencias de varios meses las publicaron en el ensayo fotográfico American road trip, que se convirtió en libro con diversos títulos: Fotografías americanas, América de oro o América de una planta.



Después de recorrer el país de costa a costa, de New York a California regresando al punto de origen a bordo de un Ford, y acompañados de una cámara Leica, mostraron sus puntos de vista sobre la sociedad americana del momento para su público soviético, siendo críticos con las desigualdades sociales que encontraron y llegando a alabar determinados aspectos de la cultura y la forma de vida americanas.



Pienso que el texto es lo suficientemente explícito, por lo que no he querido colocar la imagen que lo acompaña, pero si la deseas contemplar, es fácil encontrar en la red.

En 1935, dos años antes de su prematuro fallecimiento, George Gershwin estrenó su ópera Porgy and Bess. Con ella relegó a los compositores europeos como Richard Strauss o Puccini que ocupaban el espacio escénico estadounidense, acompañados por héroes de otras épocas: reyes, guerreros, sacerdotisas galas o barberos andaluces. Los protagonistas de esta ópera eran afroamericanos descendientes de esclavos en los suburbios de Charlestone y compartían los mismos rasgos, acentos, voces y melodías que se oían en las calles. Surgió así, tras unos años de pausa, la gran ópera nacional americana, que causó una sensación sin precedentes tras una gira por todo el país y, después, por toda Europa en la década de los años 50.



Tras un viaje para enriquecer su experiencia personal, en el verano de 1935 finalizó la obra. Llegó a escribir: "Tengo a la música por algo tan maravilloso, que ni puedo llegar a creer que sea yo quien haya escrito alguna melodía". Nos acompaña una de las piezas más conocidas de la obra, el aria nana Summertime.


Summertime es de estas piezas que ha seguido una vida independiente de la obra en la que surge. Ha sido versionada en multitud de ocasiones, acariciando las voces negras sus notas y presentándola por todo el mundo. Las sonidos y las voces de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong la recrean de forma excepcional en esta versión sólo audio.




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Entre el deseo y la resistencia a terminar

El ritmo de vida nos marca el camino de nuestros días y nos trae marcados momentos que nos llevan y nos traen de una etapa a otra. El comienzo del año con las tradiciones de despedida del anterior la noche del 31 de diciembre. La llegada de la primavera como inicio de un nuevo comienzo en la naturaleza. Determinadas fiestas que nos marcan el devenir de nuestro entorno más cercano con las fiestas locales, regionales o nacionales, las ferias o las semanas mayores. Una de las que más nos marcan nuestros ritmos tanto laborales como vitales es aquella que nos marca la llegada del verano, la época en que las temperaturas mandan sobre el trabajo, los ritmos laborales y las energías.
Bien pensado, nos llevamos gran parte de nuestro tiempo entre inicios y despedidas, simultaneando comienzos y finales, los momentos personales con los colectivos, las llegadas con las partidas. Ritmos como los cursos escolares o universitarios, los campeonatos deportivos o los años meteorológicos marcan nuestro ritmo vital con la llegada del verano.
En esta entrada del blog te traigo dos imágenes que mezclan los momentos de entradas y salidas, de finales y comienzos que nos determinan con más fuerza que el comienzo del año en el mes de enero.


La parte literaria del post viene de la mano de uno de los más importantes, influyentes y personales escritores españoles del siglo XX. Miguel Delibes es una de las personas más señaladas en el mundo del periodismo y la literatura. De todos son conocidas obras como Los santos inocentes, Diario de un cazador, La sombra del ciprés es alargada, El hereje o Cinco horas con Mario.




Hoy traigo el comienzo de una de sus obras más leídas, novela de las llamadas de iniciación, en la que su protagonista, Daniel el Mochuelo, evoca la noche antes de dejar su pueblo y su valle, el único lugar que ha conocido en sus once años de vida, todos sus recuerdos vividos. Todo su cuerpo y alma se niegan a abandonar este lugar, el único importante para él, a sus amigos y conocidos. Daniel se resiste a dejar su mundo e ir a la ciudad a estudiar como ha decidido su padre. Muchos habréis reconocido en estos datos El camino, la obra con que Delibes traza un retrato de infancia y juventud en la España rural de postguerra de finales de los años 40.







La música que lo acompaña nos evoca el deseo de terminar, el poner punto y final del trabajo que finaliza con la pausa estival. En este caso tiene un matiz distinto al texto de Delibes, ya que se trata de un final deseado, alegre, casi mediterráneo y cargado de fuegos artificiales.
Un años después del estreno de su celebérrimo El barbero de Sevilla, Gioacchino Rossini puso música a un cuento. 
¿Cómo se le ocurrió llevar a una ópera bufa con un carácter realista un cuento de hadas? Gracias al talento musical del Cisne de Pésaro, como se le conocía, y al libreto de Jacopo Ferretti, ambos fueron capaces de adaptar Cenicienta o El zapatito de Charles Perrault enriqueciendo la historia de la protagonista con sentimientos y acciones humanos, llevando el hilo argumental principal no hacia los acontecimientos mágicos del relato infantil, sino a la búsqueda del amor verdadero por parte del príncipe Don Ramiro. 


Cartel recuerdo de La Cenerentola en el teatro Alla Scala (2005)

La Cenerentola ossia la bonta in triunfo (La Cenicienta o sea la bondad triunfante) se estrenó en Roma en 1817 y su protagonista nos conmueve al compadecerse de su destino y llega a presentarse como un personaje trascendental al otorgar a su padrastro y hermanastras un perdón que no es fingido, sino totalmente sincero.



La versión enlazada pertenece a la escena final de la ópera en una grabación de Cecilia Bartoli, una cantante interesante en su faceta de incansable buscadora e investigadora de partituras. La mezzosoprano romana nos hace una interpretación muy de su estilo, cargada de las agilidades vocales a las que nos tiene acostumbrados, muy del estilo de los fuegos artificiales que gustaban a Rossini. El vídeo pertenece a una versión que se llevó a la escena en 1995 en Houston bajo la dirección de Bruno Campanella. 



La escena está formada por Nacqui all'affanno al pianto (Nací para sufrir, para llorar) y Non più mesta accanto al fuoco (Nunca más junto a la lumbre) que forman el rondó con coro con que finaliza la obra. Como curiosidad, en esta última Non più mesta... Rossini utilizó  la misma melodía que en Ah! il più lieto, il pù felice de El Barbero de Sevilla.



Con la escena final de la ópera echamos el telón a una nueva etapa de nuestro calendario vital.


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Conversaciones y lamentos de animales.

Las cosas que no hacen falta se olvidan enseguida
Haruki Murakami, Kafka en la orilla

La relación entre los seres humanos y los animales ha ido cambiando con el paso del tiempo. Desde los primeros tiempos en que se les veía como enemigos depredadores o como alimento, pasando por la domesticación de especies con diversos fines, hasta nuestra actual relación en que, en muchas ocasiones, como mascotas han pasado a formar parte de nuestras vidas, siendo considerados como unos miembros más de nuestras familias.
Las distintas artes y, en especial, la literatura y la música también han tratado sobre las relaciones entre las personas y los animales. Uno de los estilos literarios más antiguos es la fábula, esa ficción en la que los animales se comportan como si de seres humanos se trataran. Desde las clásicas del griego Esopo, pasando por el francés La Fontaine, Andersen, los hermanos Grimm y nuestros Iriarte y Samaniego, han ido abonando el terreno para convertirlo en uno de los estilos más utilizados en la actualidad de la mano del cine y la televisión infantiles, a partir de Walt Disney y todos los personajes de animales humanizados que han protagonizado sus películas.



En esta entrada, y evitando el uso de la fábula con o sin moraleja, te muestro dos ejemplos de acercamiento del hombre a los animales en la literatura y la música con las opiniones de un gato y el irónico, desesperado, burlón y casi surrealista lamento de un cisne.



No es la primera vez que acerco este blog a la literatura de Murakami. Le tomamos prestada una imagen en Tres miradas a una biblioteca y una doble canción.  Nacido en Kioto en 1949, Haruki Murakami es uno de los autores más personales e interesantes del panorama literario de la actualidad, con una obra que en su país de origen está tachada como demasiado occidental. En sus obras, plenas de imaginación, fantasía e interesantes referencias a la música, refleja la soledad en la sociedad actual y el intenso mundo interior de sus personajes en un obra que mezcla la realidad con lo ficticio y en la que la línea que separa el mundo tangible y real de la fantasía es tan sutil que, a veces, es difícil de delimitar
A uno de sus libros más populares pertenece la cita de esta entrada. Kafka en la orilla se publicó en 2005 y narra la historia de un joven de quince años que busca su propio destino huyendo de la maldición de su padre y recibiendo la ayuda y comprensión de distintos personajes que influirán en él. Esta trama se alterna con la historia de un hombre mayor con deficiencia mental que actúa como un instrumento del destino y tiene la capacidad de comunicarse con determinados animales.



A comienzos del siglo XIX encontraron en el monasterio Benediktbeuern en Baviera un códice escrito alrededor de 1230 con una colección de cantos de los siglos XII y XIII. El códice recoge una serie de rimas escritas en latín y distintos dialectos del alemán y francés. Conocido como Cármina Burana, el primer término alude al significado de "canciones" mientras Burana se refiere al monasterio benedictino de Beuern donde aparecieron. Los versos se alejan de la temática de la época y hablan del gozo de vivir, la naturaleza, los placeres mundanos con una carga de sátira e ironía hacia los estamentos sociales y del clero, la autoridad establecida y las convenciones sociales. 



De este documento se han realizado diversas versiones musicales, siendo la más conocida la del alemán Karl Orff. Compositor, director de orquesta y pedagogo, creó el método Schulwerk para enseñar música en los colegios a partir de diversos instrumentos de percusión. En 1937 compuso esta obra para coro, solistas, piano y percusión en la que el coro hace un acompañamiento casi instrumental a los solistas.
Dividida en seis partes, es en la cuarta, llamada In taberna a la que pertenece esta pieza, en la que el tenor (a quien hace cantar en falsete) se queja, como buen borracho en su antro, al creerse un cisne que, después de nadar orgulloso entre las aguas de los lagos acaban de cocinar, mientras el coro se burla en pleno delirio de él.



La versión, excesiva en el artificio del decorado, está interpretada por el contra-tenor Max-Emanuel Cencic con la Orquesta Nacional Bordeaus-Aquitaine y el coro del Orfeón de Pamplona.



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