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7 jul. 2018

El sueño de una noche de verano

En ocasiones las palabras o expresiones tienen la capacidad de referirse a conceptos de una forma precisa y singular. El idioma inglés junto con el castellano son ricos en este tipo de expresiones que definen situaciones, acontecimientos o momentos con una nitidez especial. Es el caso de Summertime, literalmente, tiempo de verano, una expresión que en nuestro idioma se puede asimilar con en verano y que refleja un tiempo, una forma de estar, unos comportamientos condicionados por esta estacionalidad. 
Summertime es el tiempo de verano, los días largos y calurosos, los atardeceres grandiosos y espectaculares, las noches al aire libre que nos condicionan nuestro comportamiento, diferente al que llevamos el resto del año.
En pleno summertime te propongo un acercamiento a dos obras que reflejan de modo singular este tiempo: una de George Gershwin con la melodía que posiblemente tiene más adaptaciones de toda la historia de la ópera y una de las comedias que más fielmente refleja la magia y el ensueño que provocan las noches del estío: El sueño de una noche de verano en las versiones de Shakespeare y Mendelsshon. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!
Déjate seducir por el encanto de las noches de verano.

Oberón, Titania y Puck con baile de hadas. William Blake (1757)

Tengo a la música por algo tan maravilloso, que ni puedo llegar a creer que sea yo quien haya escrito alguna melodía. Con estas palabras, uno de los genios de la composición del siglo XX afirmaba su inquebrantable amor a la música. George Gershwin creció con el oído puesto en las melodías de las calles de la gran ciudad, una música que supo llevar al público que acudía a las salas de concierto más clásicas.
De entre su producción destacan Rapsody in blue o Un americano en París, junto con una de las óperas que más fielmente representa la cultura americana, sus melodías y el lenguaje de la calle: Porgy and Bess.
Basada en un libreto de Du Bose Heyward según su propia novela y la obra teatral de Dorothy Hartzell Heyward y las canciones de Ira, la hermana del compositor, el propio Gershwin enriqueció la partitura con una estancia en Folly Island en Charleston de donde tomó algunas pautas rítmicas junto con giros del dialecto local. En 1935, la ópera estaba finalizada, aunque no se encontró un elenco de cantantes de ópera negros, que hubo que suplir con cantantes de clubs nocturnos hasta que, con los años, se consolidó con nuevos intérpretes.



Todo había comenzado casi una década antes. En una calurosa  y veraniega noche de insomnio de 1926, Gershwin leyó de corrido la novela de Du Bose, un inspector de cultivos de algodón negro y tullido de un brazo. La idea de escribir una ópera eminentemente americana sobre esta obra quedó aparcada varios años hasta que escribió al novelista para iniciar el proyecto, pero quedó sin abordar por los compromisos de Gershwin. Una oferta millonaria para convertir la novela en musical de Broadway intensificó durante meses la correspondencia entre novelista y compositor hasta que se materializó la obra.
Posiblemente el número más representativo de esta ópera es Summertime, un aria que se interpreta en varias ocasiones a lo largo de la ópera. La primera de ellas en la voz de Clara como nana para arrullar a su bebé.


Harolyn Blackwell interpreta Summertime en una grabación de vídeo realizada a partir de una toma de sonido de la London Philarmonic Orchestra dirigida por Sir Simon Rattle.


Quizás la referencia literaria más mágica y poética hacia las noches de verano provenga de William Shakespeare y su A midsummer night's dream (El sueño de una noche de verano), aunque su traducción sea esa literalmente, Midsummer night es el nombre con el que se conoce en el mundo anglosajón la Noche de San Juan o del Solsticio de verano

Shakespeare escribió alrededor de 1595 esta comedia en cinco actos en la que trata los temas del amor, la magia, la realidad y los sueños. Relata la historia de varias parejas de enamorados que padecen y gozan su amor y las tramas que llevan a cabo. Los festejos para celebrar la boda entre Hipólita, reina de las amazonas, y el Duque Teseo sirven de excusa para la vivencia de una jornada nocturna plena de magia y enredos con personajes como Oberón, Titanía o el duende Puck que cruzan sus destinos con el del resto de protagonistas.



Los diversos hilos de la obra se entrelazan junto a la magia del bosque nocturno, mientras el mundo clásico griego lo hace con el del Renacimiento, a la par que los duendes y elfos de la mitología y las supersticiones nórdicas.
La ligereza, la levedad, el ensueño, la magia y las transformaciones que soportan, no sin alegría y placer, los seres humanos que se cruzan con los protagonistas de esta noche mágica, hacen de El sueño de una noche de verano una de las más deliciosas comedias de William Shakespeare.
Nos acompaña, como muestra del espíritu de esta obra el comienzo de la segunda escena del acto segundo.




La obra de Shakespeare ha servido de inspiración para una gran cantidad de artistas, desde novelistas a músicos, pasando por cineastas o autores dramáticos. Entre los compositores quizás sea Giuseppe Verdi quien más ha admirado y llevado a la partitura la recreación de obras inspiradas en la obra del dramaturgo inglés. 
Otro de los compositores que admiraba profundamente a Shakespeare era el alemán Felix Menselssohn-Bartholdy. Con apenas 17 años compuso una obertura en forma sonata tras leer El sueño de una noche de verano. Años más tarde completó una obra con diversos números a instancias del rey Federico Guillermo IV de Prusia como música incidental para una representación de la obra de Shakespeare que se iba a celebrar en el palacio de Postdam en 1842. 

La disputa entre Oberón y Titania, de Joseph Noel Paton (1849)


En la partitura de Ein Sommernachtstraum (El sueño de una noche de verano), Mendelsshon refleja el ambiente que en una hermosa noche de verano flotan en el aire los aromas de flores y árboles, mientras la luna ilumina el bosque con su misteriosa luz y se oye el suave murmullo de un arroyo. Piezas como la obertura, la conocidísima marcha nupcial o el scherzzo son acompañadas por algunos números vocales para la versión teatral que se representó por iniciativa del rey prusiano.
El paralelismo entre el texto seleccionado de la obra de Shakespeare y el número vocal interpretado por soprano, contralto y coro femenino refleja la exquisita sensibilidad de Mendelsshon a la hora de transcribir al pentagrama la obra del escritor inglés.


La versión que nos aompaña recoge una grabación de 2011 con la Symphonierorchester y Chor del Bayerischen Rundfunks bajo la dirección de Daniel Harding con la soprano Anna Prohaska, la mezzosoprano Elisabeth Kulman y la colaboración de Udo Wachtveitl como narrador.


Si aún te has quedado con ganas de continuar oyendo la obra de Mendelsshon, te propongo seguir el siguiente enlace con parte de la obra incidental para la representación de El sueño de una noche de verano. Se trata de una versión reducida interpretada en junio de 2014 en el Eröffnungskonzert Rheingau Musik Festival celebrado en Kloster Eberbach con Paavo Järvi dirigiendo la Sinfonieorchester de la Frankfurt Radio Symphony Orchestra con las sopranos Miah Persson y Golda Schultz. Los números interpretados son:
Obertura
nº 1. Scherzzo.
nº 3. Lied con coro.
nº 5. Allegro appassionato.
nº 7. Con moto tranquillo.
nº 9. Marcha nupcial.
nº 11. La danza de Rüpeln
Finale.


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Páginas web interesantes: 
  • http://kareol.es/obras/cancionesmendelssohn/mendelssohn61-3.htm 
  • https://www.forumclasico.es/RITMOOnLine/LasGrandesOperas/tabid/79/ID/4871/Gershwin-Porgy-and-Bess.aspx
  • http://classicmusica.blogspot.com/2009/07/el-sueno-de-una-noche-de-verano.html

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