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Quevedo en nuestro tiempo

El mes de septiembre viene marcado por dos fechas que nos recuerdan a uno de los escritores más grandes, creativos, ingeniosos e irreverentes de la mejor época de nuestra literatura: El Siglo de Oro
Francisco de Quevedo y Villegas nació en Madrid el 14 de septiembre de 1580 y falleció en Villanueva de los Infantes el 8 del mismo mes de 1645.
Contemporáneo de otros grandes de nuestro idioma como Lope de Vega, Luis de Góngora, el propio Cervantes o Calderón de la Barca, su vida y obra habrían sido distintas sin ellos y la rivalidad que los acompañó, en mayor medida con los dos citados en primer lugar.
Pese a la distancia en el tiempo entre la época en que vivió Quevedo y la nuestra, su forma de escribir, la acidez de sus letras, su inconformismo, la heterodoxia de sus publicaciones y la agresividad con que trató a muchos de sus colegas, nos muestran un panorama literario y social con similitudes al momento que vivimos con las redes sociales y la forma en que se establecen las relaciones y las reacciones, la banalidad y la agresividad o la acusación y la imposición. 
De esta forma, muchas de sus obras, que rondan alrededor de quinientos años desde que fueron publicadas, bien podrían pasar por haberse escrito en nuestra época.
Aprovechando que en septiembre se cumplen años del nacimiento y muerte de Francisco de Quevedo te propongo un recorrido por algunas de sus obras para recordar la modernidad y actualidad de su legado y su pensamiento. Nos acompañan músicas basadas en sus obras de Paco Ibáñez y Raquel Andueza y La Galanía. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Un escritor como Francisco de Quevedo no podía quedar fuera de este blog, en el que hemos incluido algunas publicaciones suyas en diversas ocasiones. 
Así, en Rivalidades artísticas: El siglo de Oro nos acercamos a algunos de los poemas que autores tan sobresalientes como los mencionados Cervantes, Lope de Vega, Góngora y el propio Quevedo escribieron, con mayor o menor dosis de humor y mala idea, contra los que consideraban sus rivales literarios. Nada que envidiar a las relaciones que observamos en algunos casos en las redes sociales hoy en día.
En Pájaros barrocos confluían poemas de Quevedo y Lope de Vega con una anécdota ornitológica y musical y músicas de Händel y Vivaldi de una exquisita musicalidad.
Por último, en Amores barrocos pudimos apreciar el sentido poético más lírico de Quevedo con uno de sus sonetos dedicado al amor (Es hielo abrasador, es fuego helado) junto con otro de Lope de Vega (Desmayarse, atreverse, estar furioso) y música, de nuevo, de Händel y Vivaldi.

Monumento a Quevedo de Agustín Querol en la Glorieta del mismo nombre (Madrid)
Sin entrar en más detalles sobre su vida y obra, comenzamos con un texto que nos muestra la vertiente más ácida e inteligente de su carácter literario. Se trata de la introducción a Discurso de todos los diablos o infierno emendado, una obra publicada en 1627 y que fue retirada poco después, quizás porque el censor divisó a algún conocido o a sí mismo en alguna de las imágenes de la obra.
En este opúsculo, Quevedo muestra a una serie de personajes históricos a los que muestra en presencia del diablo quien tiene que actuar como mediador en sus disputas y diatribas. Este libro, conocido también con el título de El entretenido, la dueña y el soplón muestra las dotes de Quevedo para la narración, el ensayo y la narración, para crear una suerte de tratado de ética y filosofía muy en su particular estilo. En el fondo, Quevedo muestra un cuadro de lo que pensaba de la sociedad de su época, con sus pasiones y sus vicios, y que también nos refleja a nuestro tiempo. Este Chiste a los bellacos y pícaros con quien hablo con que se inicia la obra bien puede estar dirigido a ti o a mí, ¿o quizás a quienes nos rodean? Tú verás.

Hijo de nobles y cortesanos -su padre era secretario de la princesa María y su madre su dama de honor-, quedó huérfano del primero con pocos años. Estudió en el Colegio Imperial, donde los jesuitas educaban a los hijos de la nobleza hasta que ingresó en la Universidad de Alcalá de Henares donde compartió estudios con al futuro Duque de Osuna que tanto lo ayudó y protegió más adelante. Allí, con una deformidad en los pies que le hacía cojear y una vista corta continuó configurando su carácter y comenzó a escribir sus primeros poemas.
El traslado de la corte de Felipe III a Valladolid y la muerte de su madre hizo que marchara a estudiar a su universidad, poniéndose al servicio del Duque de Lerma, valido del rey.

Grabado de Quevedo incluido en laedición de M. Quiñones (Madrid, 1635) de Epicteto y Phocilides en español con consonantes.
En Valladolid comenzó a crecer su fama como poeta, que continuó como traductor y literato mientras compaginaba su trabajo como secretario del Duque de Osuna, primero en las posesiones españolas de Italia, pocos años después en Madrid.
Su novela más conocida, El buscón (titulada originalmente Historia de la vida del buscón llamado don Pablos, exemplo de Vagamundos y espejo de Tacaños) es una obra que culmina el estilo picaresco evitando reflexiones morales en la que crea un relato satírico escueto y fluido en el que consigue una creación por el mero gusto literario.
Publicada en 1626, posiblemente fue escrita muchos años antes, quizás en los primeros años del siglo, bajo la influencia de El lazarillo de Tormes y El pícaro Guzmán de Alfarache. Frente a estos, Quevedo muestra en su obra el entramado entre el protagonista y el mundo en que se desenvuelve, degradando al personaje frente a la sociedad en que se mueve y evolucionando y enriqueciéndose la narración conforme se van sucediendo los capítulos.
Dividida en tres libros, nos quedamos en la compañía del relato en que el protagonista se pone al servicio de don Diego Coronel, el Dómine Cabra y lo que pasaron con él quienes le acompañaban. El lenguaje de Quevedo se muestra cargado de una cantidad de imágenes, dobles sentidos, sarcasmos y juegos de palabras que acercan al lector a la sonrisa, mientras se desarrolla el perfil psicológico de los personajes.


Portada de la edición original de El buscón (1626)


Si una obra como esta ha quedado como símbolo y reflejo de un estilo y un tiempo, los poemas de Quevedo se mueven entre muchos ámbitos y formas, de lo amoroso a lo crítico, pasando por la sátira y multitud de poemas jocosos, alcanzando algunos de ellos el derecho a la actualidad.
Casi con toda seguridad, uno de los primeros en poner música a su obra en el siglo XX fue el cantautor Paco Ibáñez. Activo en la actualidad -en este otoño sigue realizando conciertos- su primer disco, Paco Ibáñez, editado en 1964 donde puso música a poemas de Federico García Lorca y Luis de Góngora supuso su primera incursión en el poemario español. Fue en su segundo disco, Paco Ibáñez 2, publicado en 1967 donde incluyó canciones sobre poemas de autores contemporáneos como Rafael Alberti, Gabriel Celaya, Blas de Otero y Miguel Hernández, a los que acompañan obras de Góngora y Quevedo. Es en este disco donde encontramos uno de los poemas más conocidos de Quevedo, la que el escritor del Siglo de Oro denominó Letrilla satírica y que, muestra toda su vigencia.


La interpretación corresponde a un programa de La 2 de Televisión Española emitido en julio de 1991 donde Paco Ibáñez está acompañado por un casi nonagenario Rafael Alberti, quien, consciente de su error, recita a continuación su poema A don Luis de Góngora y Lagartijo, una obra muy en el estilo de los que se lanzaban unos poetas a otros otrora.


Además de El buscón, obra cumbre de la picaresca, y de los poemas que Quevedo compuso con diversa intención y finalidad, también fue prolífico en textos en prosa en los que destacan su agudeza, sarcasmo, crítica y la originalidad de sus planteamientos y forma de escribirlos, así como una gran dosis de intención de atacar a sus enemigos, fueran estos literarios o no.
Entre estos escritos destaca el libro Obras jocosas que aunque fue publicado por primera vez en 1631, cuando Quevedo pasaba de los cincuenta años, recoge textos cortos, punzantes y atrevidos que circularon durante años entre sus conocidos. Publicado como Obras jocosas o bien Obras festivas, el escritor las título en su primera edición Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio.
Este grupo de pequeñas obras muestra el sentido del humor, la desfachatez y la desbordante y fecunda imaginación de Quevedo, ofreciendo una sensación similar al que tenemos al leer a algunos columnistas de prensa. Escritos probablemente durante su época universitaria para leer en voz alta en las tertulias con los amigos, casi podemos percibir hoy en día el hecho de estar escritos para ser enfatizados y gesticulados frente a un público ansioso de sentir por momentos el lado cómico de la cotidianidad. 
Así, desfilan por ellos una variopinta cantidad de personajes que reflejan el espectro social de su tiempo: rameras y escritores de tres al cuarto, adúlteros y engañados, monjas y alguaciles, inocentes y pícaros. 
En el fondo estos escritos son parodias, burlescas copias de documentos oficiales, epístolas aduladoras o imitaciones sarcásticas y demoledoras de sesudos informes. 
Nos acompaña el comienzo de su Libro de todas las cosas y otras muchas más, un texto que se inicia con una fastuosa tabla de proposiciones que nos ofrecen consejos infalibles para solucionar diversos problemas de índole. En el escrito original, se encuentran en primer lugar las proposiciones, para luego mostrar las formas de lograr alcanzarlas. Me he permitido el cambio de ofrecer el consejo junto a cada propuesta.
¿Y si, siguiendo el sentido original de la obra, pruebas a leerlo en voz alta ante quienes de acompañan?





El valor literario de las obras del Siglo de Oro en general, y las de Quevedo, de forma particular, se refleja en muchas composiciones que han llegado hasta nuestros días.
La música que nos acompaña está basada en un poema titulado Carta de Escarramán a la Méndez. Se trata de una obra inscrita en el más amplio estilo picaresco. La jácara es un tipo de poema en forma de romance escrito en germanía, la jerga propia del hampa. En las jácaras se trata de rufianes y busconas, maleantes y hampones con un lenguaje que remite a esos términos propios de las germanías.
Alrededor de dieciséis jácaras se conocen de Quevedo, siendo esta Carta de Escarramán a la Méndez la más conocida de ellas y parece que fue escrita alrededor de 1611-12, alcanzando un gran éxito entre el público.
La música que nos acompaña cambia el título a Jácara de la trena en la versión que interpreta el grupo La Galanía con la voz cantante de Raquel Andueza, quienes nos han deleitado con sus músicas en este blog en algunas ocasiones.
El enlace, con una evidente intención pedagógica está sacado del canal de Youtube de Jaime CL (Música, Texto e Imagen) y nos ayuda a desvelar los dobles sentidos, los significados ocultos y la situación que el chulo Escarramán le escribe a su protegida a la Méndez.


En este recuerdo y homenaje a la figura de un escritor como Quevedo, del que no nos hemos entretenido en detallar sus peripecias vitales y su obra, nos quedamos con unas palabras en el mismo tono de las proposiciones y soluciones anteriores. El texto que nos acompaña a continuación se inscribe en ese tipo de obras que el autor escribía para ser leído entre amigos, en tertulias y francachelas, en el más puro estilo de Groucho Marx: «Nunca sería socio de un club que admitiera a socios como yo.»  Los caminos, estilos e ideas se cruzan e influyen.
Perteneciente también a ese grupo de opúsculos y textos variados que forman las diversas ediciones de sus Obras jocosas, en esta memoria habla de sí mismo con todo el humor, la ironía y la acidez propios de su estilo. Cuando Quevedo se critica, arremete y se mete con otros autores, ya lo ha hecho también consigo mismo, algo que dice mucho a su favor y que lo diferencia de este nuestro tiempo de críticas virulentas. 


Nos despedimos de Francisco de Quevedo y Villegas, un personaje que podría haber encajado en nuestro días desenvolviéndose con toda naturalidad y soltura con otro de sus poemas musicados por el cantautor valenciano.
Romance satírico es un irónico y despiadado poema con que Quevedo aconseja a una joven que va a casarse con un médico, arremetiendo con sus métodos, su eficacia, sus artes y su buen nombre. Demoledor.

Retrato de Quevedo atribuido a Juan van der Hamen. En el pasado siglo se atribuyó a Diego Velázquez
Perteneciente también a su disco Paco Ibáñez 2, escuchamos el audio de este Romance satírico quevedesco del que puedes seguir la letra para poder seguir mejor los argumentos del escritor, con esos juegos de la ironía, los dobles sentidos y la intención que caracteriza a una gran parte de su obra.

 

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Bibliografía y webgrafía consultadas:
  • Quevedo y Villegas, Francisco de. El buscón, Penguin Clásicos, 2015.
  • Quevedo y Villegas, Francisco de. Obras jocosas, versión Kindle.
  • Ibáñez, Paco. Paco Ibáñez 2, Sello A flor de tiempo, 2002.

Cada comienzo es un reto

Todos los comienzos suponen un reto. 
Ponernos en marcha, pasar del reposo a la acción, afrontar el esfuerzo de comenzar un trabajo, un proyecto o una nueva actividad -llamémosle curso, temporada o, simplemente, un nuevo camino-, forman parte de nuestras rutinas y vidas.
Es un esfuerzo que se repite cada día, cada comienzo de semana laboral, cada año, o cada vez que iniciamos una nueva actividad en nuestra peripecia vital: un cambio de estudios, un nuevo trabajo, una nueva relación o un cambio de residencia.
Cada una de estas circunstancias nos aboca cuando llegan a nuestras vidas, sean en el tiempo que sean. Pero hay momentos puntuales en las que suelen suceder. El comienzo del año, el curso o la temporada en nuestra cultura suele ocurrir tras el verano, más que al comienzo del año natural.
Así, regresar del tiempo de estío con vacaciones -quienes las hayan podido disfrutar- o un tiempo más relajado o aletargado por el calor veraniego, suponen un enorme esfuerzo para la mayoría.
Afrontar ese regreso a las rutinas o a nuevos proyectos supone un esfuerzo que podemos comparar con la aventura de iniciar un libro o una obra que conocemos por referencias y en los que queremos adentrarnos.
Te propongo iniciar la temporada que comienza tras el verano con algunos principios de libros y óperas como forma de afrontar la aventura de un nuevo comienzo. Nos acompañan obras de Jostein Gaarder, J. D. Salinger, Ray Bradbury, Mozart, Verdi y Puccini. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


En algún momento de nuestra vida nos hemos planteado una de las cuestiones fundamentales de nuestra existencia: ¿Quién eres?
No tiene por qué ser de una forma tan trascendente, pero con algunas variaciones podemos planteárnosla ante cada nuevo comienzo. Esa misma emoción nos la planteó hace unos años Jostein Gaarder en su obra más conocida, Sofies verden (El mundo de Sofía, 1991), una novela que une varios aspectos como son el de ser una obra juvenil, de iniciación, sobre la historia de la filosofía y también de carácter pedagógico. El subtítulo de esta obra de la que se llegaron a vender alrededor de treinta millones de ejemplares, lo deja claro: Novela sobre la historia de la filosofía


Con ella, Gaarder consiguió que muchos jóvenes y adultos nos adentráramos en este mundo filosófico con la intención de formar el pensamiento reflexivo a través del proceso de hacer y hacerse preguntas como forma de tener conciencia no sólo de aquello que perciben nuestros sentidos, sino también de relacionar estos estímulos externos con nuevas sugerencias y expectativas.
Así, el comienzo de El mundo de Sofía puede servirnos como marco de referencia para un inicio de temporada o curso como en el que nos encontramos. 


En la emoción que experimentamos al acudir a un espectáculo en directo como una representación teatral o una ópera encontramos una relación con este inicio al que estamos dedicando esta publicación. Esa emoción que sentimos mientras esperamos que se abra el telón y comience la obra a la que hemos tenido la voluntad de asistir la relacionamos con la expectativa y la incertidumbre de cómo será la obra que vamos a presenciar. Si la desconocemos, nuestra atención estará puesta en la sorpresa con la que nos vamos a encontrar; si la conocemos, nuestro interés se dividirá en lo que sabemos y la propuesta que esperamos presenciar, sabiendo en ambos casos que el momento que vamos a vivir supone una actuación única e irrepetible.
Las músicas que nos acompañan en este inicio de temporada tienen varias características comunes. Por una parte son también inicios de obras, en esta ocasión, oberturas de óperas, además de tratarse de las más representadas a lo largo de la temporada 2022/2023 según los datos recogidos en la página web de Operabase.

La más representada a lo largo de la citada temporada ha sido La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, una ópera que ha sido representada en este año en, nada menos que 992 ocasiones en las 172 producciones que se han realizado a lo largo de los meses que van de septiembre a agosto en los teatros de ópera de todo nuestro planeta.
Estrenada en Viena el último día de 1791 -poco más de dos meses antes del fallecimiento del compositor-, la partitura fue terminada en julio, salvo los comienzos de los dos actos: la obertura que da inicio a la ópera y la marcha de los sacerdotes que abre la segunda parte de la obra.
En su estreno, la orquesta estaba formada por 35 miembros: la sección de cuerda con 9 violines entre primeros y segundos, 4 violas, 3 violonchelos y 3 contrabajos; percusión con dos timbales, y la sección de viento que estaba formada por parejas de instrumentos (flautas, oboes, clarinetes, fagotes, trompas y trompetas), además de 3 trombones que sólo aparecen en la obertura y las piezas instrumentales relacionadas con Sarastro. Precisamente es este tipo de agrupamiento por el viento el que da nombre a esta configuración orquestal típica del clasicismo: la Orquesta a dos.
Esta obertura está configurada por las tres secciones típicas de la forma sonata: Exposición, desarrollo y reexposición, en la que se mezclan temas solemnes relacionados con la masonería y el número 3, a los que se unen otros de tipo popular.
La versión que nos acompaña pertenece a una representación llevada a cabo en el Royal Opera House en 2003 con la orquesta titular del recinto londinense dirigido por Sir Colin Davis, en la que se van mostrando algunos detalles de la obra antes de abrirse el telón.


Hay ocasiones en las que comenzar nos cuesta un tiempo de adaptación. Cada inicio de temporada es frecuente encontrar reportajes, entrevistas o artículos que nos acercan consejos sobre cómo afrontar ese regreso a las rutinas. Casi, como si fuésemos incapaces de adaptarnos a nuestra realidad habitual.
En este sentido, hay libros que nos muestran una adaptación o inadaptación a ese entorno en el que nos desenvolvemos. Publicada en 1951 por Jerome David Salinger, un autor que buscó durante toda su vida el más estricto anonimato, The catcher in the rye, traducida en sus primeras versiones como El cazador oculto es su única novela.


Publicada en nuestro idioma años más adelante con su título traducido literalmente, El guardián entre el centeno, narra las peripecias con que el protagonista Holden Caulfield se resiste a entrar en el mundo de los adultos, intentando desesperadamente conservar su mundo de la infancia. Su irracional repulsa por las conductas y comportamientos que observa en los adultos y que ve imitados en los adolescentes que le rodean los narra J. D. Salinger desde sus últimas horas en la escuela de la que ha vuelto a ser expulsado hasta su resolución de marcharse a Nueva York
Nos adentramos en la piel del inadaptado Holden Caulfield para acercarnos a esa resistencia que supone el comenzar de nuevo y adaptarnos a los cambios.


Siguiendo las óperas más representadas durante la temporada, el segundo lugar es La traviata de Giuseppe Verdi, una obra que alcanzó las 796 representaciones en 183 producciones, una obra que ha sido la más representada cada año desde hace más de una década y que en esta ocasión cede ese primer lugar.
Basada en La dama de las camelias de Alejandro Dumas hijo, Verdi utilizó el mismo recurso que el escritor francés para componer su obertura: comenzar musicalmente la historia de Violeta comenzando por el final. De esta forma, la obertura comienza con el tema de la agonía de la protagonista y su débil latido, melancólico y triste y que, poco a poco va dando paso al tema festivo y jovial que muestra la fiesta que se celebra con todos los invitados y que sirve de inicio a la acción. Verdi nos muestra desde el comienzo el triste e irremediable final de Violeta mezclado con la triste alegría de la fiesta vacía, en la que ni la alegría suena alegre y desenfadada.


El enlace pertenece a la inolvidable producción de La traviata estrenada en el Festival de Salzburgo de 2005 con un montaje impactante y celebrado de Willy Decker y la dirección musical de Carlo Rizzi. El escenario, una media luna con tonos azulado sin telón que permanece durante toda la obra aparece con un anciano que representa el paso del tiempo junto a un reloj que marca el límite de ese tiempo y la protagonista, la soprano Anna Netrebko entrando en escena en plena obertura.


Si las primeras obras literarias nos hacían movernos entre la iniciación, con ciertas dosis pedagógicas, y el rechazo al cambio irremediable, con una intención diametralmente opuesta, la siguiente obra nos lleva por otros derroteros.
Desde que a comienzos del siglo XIX comenzaron a escribirse obras que veían un peligro en los avances de una ciencia a la que no se le adivinaban los límites y en el poder sin límites, con obras y personajes como la criatura de Frankenstein y algunos relatos de E. T. A. Hoffmann, comenzó a crecer un nuevo estilo literario que derivó en distintas ramas como las de ciencia ficción -con futuros felices o apocalípticos- o las distopías que ahondan en el peligro de los totalitarismos que coartan las libertades.
En un tiempo en que nos movemos entre la Modernidad líquida que describía y analizaba Zygmunt Bauman y los extremismos populistas que dominan la situación política en muchos países, nuestra siguiente obra es una distopía que podemos calificar como clásica.
Conocemos a Ray Bradbury por sus relatos de misterio dentro de la ciencia ficción como Crónicas marcianas, además de colaborar como guionista en algunas películas como Moby Dick de John Huston
Su obra Fahrenheit 451 obtuvo mayor popularidad gracias a la versión cinematográfica que François Truffaut estrenó en 1966.


Publicada en 153, Fahrenheit 451 lleva en el título la temperatura a la que arde el papel de los libros, mostrando un futuro distópico y asfixiante en el que el bombero Guy Montag, un estricto, disciplinado y aplicado encargado de quemar los libros prohibidos comienza a dudar sobre su libertad de pensamiento y el precio que ha de pagar con ella.
Sin alarmismos, el tiempo que vivimos está plagado de incertidumbres y amenazas, extremismos, dudas sobre temas que no deberían tenerlas (democracia, lucha por la paz, derechos básicos...), por lo que el inicio de esta novela, con su aparente tranquilidad, puede servirnos para este nuevo comienzo de temporada.


La tercera de las ópera más representadas durante la temporada 22/23 fue La Bohème de Giacomo Puccini. que alcanzó las719 representaciones en sus 146 producciones.
En esta ocasión, la obertura prácticamente no existe, al considerar Puccini que esta obra no necesita ornamentos, yendo directamente a la acción nada más iniciarse la obra. 
Es Nochebuena en una buhardilla parisina, en la que el escritor Rodolfo y el pintor Marcello se hallan hambrientos y gélidos frente a una estufa, por lo que el escritor llega a quemar uno de sus escritos para entrar en calor. La obra comienza, no con una obertura, sino con el motivo musical que representará a estos bohemios y que surgirá a lo largo de la ópera una y otra vez entretejido a lo largo de la acción dramática.


Con la pintura fresca, goteando de rocío




Finalizamos esta publicación dedicada a los comienzos de temporada, novelas y óperas con el inicio de La Bohème en una producción dirigida por Gustavo Dudamel y con el tenor Franklin de Lima como Marcelo.

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Bibliografía y webgrafía consultadas:
  • www.kareol.es: Letras y traducciones de óperas y música vocal.
  • Gaarder, Jostein. El mundo de Sofía, Traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo. Editorial Siruela, 2023.
  • Salinger, J. D.. El guardián entre el centeno, traducción de Carmen Criado Fernández. Alianza Editorial, 2010.
  • Bradbury, Ray. Fahrenheit 451, traducción de Marcial Souto Tizón, Editorial DeBolsillo, 2021.
  • Operabase. Página web con estadísticas de ópera.

Top 10. Verano 2023

Cada año es más acentuado el verano hasta casi hacer desaparecer dos estaciones como la primavera y el otoño que apenas si tienen una presencia testimonial de algunas semanas. Unido a la casi desaparición del invierno, el clima nos está llevando con pertinaz presencia a tiempos de más calor cada año que pasa.
Aún pese a estas circunstancias, el verano siempre ha marcado un cambio en nuestras vidas. Sean cuales sean nuestro trabajo y nuestras ocupaciones, el tiempo de verano marca una relajación en nuestro ritmo de vida. Fundamentalmente para acomodarnos a las altas temperaturas, los días largos y las noches en que buscamos el aire libre, disponer de mayor tiempo para estar con los amigos y la familia, o disponer de mas tiempo para nosotros y escuchar música, leer libros o ver películas que tenemos atrasados.
Es habitual que en este blog dediquemos un espacio para realizar una suerte de inventario y poner a disposición de quienes no han tenido el tiempo o la oportunidad algunas de las publicaciones que han aparecido a lo largo de estos seis meses que han transcurrido del año. 
Te propongo recordar o conocer las diez publicaciones semanales del blog que han tenido más visitas a lo largo de los primeros seis meses de 2023, finalizando, como en los poemas clásicos con un añadido a modo de estrambote. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!




Como en otras ocasiones, para acceder a estas publicaciones sólo tienes que clicar en el enlace que aparece en verde, pudiendo volver a cada una de ellas siempre que lo desees. 
¿Las conoces todas? ¿Coincide esta selección con tu opinión? ¿Cambiarías alguna de ellas de posición según tu interés personal? ¿Echas de menos algunas otras? ¿Las recomendarías o compartirías por la redes? 
En primer lugar aparecen las publicaciones situadas entre el décimo y el cuarto lugar según el número de visitas recibidas, aunque no ordenadas según su popularidad y visualización.
Si en estos días dispones de más tiempo, entra con tranquilidad, regresa si tienes tiempo más adelante y disfruta tanto de las publicaciones que no llegaste a leer como de las que leíste en su momento y te apetece volver a hacerlo. 
De todas formas, si deseas acceder a todas las publicaciones de este año o algunas de las anteriores, en la barra lateral derecha del blog tienes el Archivo del blog con todas las publicaciones por fechas.



Pese a que este blog pretende ser atemporal y sus publicaciones pueden leerse en cualquier momento, hay ocasiones en que se fijan en un tiempo determinado como son las celebraciones y onomásticas. 
El 17 de febrero se cumplieron nada menos que trescientos cincuenta años del repentino fallecimiento de uno de los grandes dramaturgos franceses, Molière. En La música y la muerte de Molière nos acercamos a sus Comedias-Ballets, unas obras escritas para el escenario con músicas de Lully y Charpentier, los antecedentes de los actuales musicales.

La música y la muerte de Molière


También nos acercamos a una figura apenas conocida, una de las grandes intérpretes y compositoras de comienzos del siglo XX y que ha estado durante décadas en la soledad del olvido. En La soledad de Dora Pejačević rendimos un homenaje a esta compositora de origen croata. 

La soledad de Dora Pejačević


Con la llegada de la primavera se renueva y se anima la vida. De nuevo fijamos la mirada en la naturaleza con Sobre las golondrinas, para un paseo a nuestro alrededor en nuestras localidades para fijarnos en estas aves y sus costumbres. Nos acompañaron textos de Avelino Hernández y músicas de Puccini y Pagán.

El lenguaje, su valor y sus múltiples acepciones tuvieron su momento de atención en Sobre la tesis de Nancy de, una publicación a partir de la novela de Ramón J. Sender que estuvo acompañada por música de los geniales Les Luthiers y Orlando di Lasso

A quienes nos gustan los libros no tenemos fechas especiales y cualquier día es bueno para disfrutar de su presencia y de sus contenidos y convertirlos en un elemento especial para nosotros. En El libro como protagonista tratamos sobre algunos casos en los que el libro se convierte en un personaje importante. Nos acompañaron obras de Pérez-Reverte, Sasha Abramsky y Christopher Morley con músicas de Bellini, Carlson y Puccini, centrados todos en los libros.

El libro como protagonista


Siguiendo con los libros, en una publicación nos fijamos en algunos Novelas epistolares, ese tipo de libros en los que la narración se basa en la correspondencia que los protagonistas intercambian entre ellos. Nos acompañaron obras de Bram Stoker, Choderlos de Laclos, Jane Austen, Tchaikovsky, Verdi y Offenbach.

Novelas epistolares


Inmersos en ese mundo relacionado con los libros nos fijamos en uno de los libros más originales y extraños. En Los enigmáticos lenguajes del Manuscrito Voynich y Ligeti nos adentramos en uno de los libros más misterioso que existe en la actualidad al que unimos con la música de György Ligeti que se funden en un universo fascinante y espectacular. 


TOP 3

Nos acercamos a las tres publicaciones que han sido las más visitadas durante el primer semestre del año, teniendo en consideración que las últimas entradas del blog aún tienen poco recorrido y con el paso del tiempo tendrán más visualización de la que tienen en el momento en que se publica este listado.

En el tercer puesto entre las más leídas se encuentra la publicación Las pasiones y los afectos musicales que recogía obras de grandes autores del barroco en la que trataban de forma teórica y práctica sobre los afectos, los sentimientos y la pasiones. El recorrido lo hicimos con obras de Descartes, Monteverdi y Vivaldi que desarrollaban estas Teorías de los afectos.

Las pasiones y los afectos musicales


El segundo lugar lo ocupa ¡Maldita metamorfosis! El discurso del Jefe Seattle, una publicación en la que nos acercamos a un conocido texto con un marcado sentido ecologista y de pertenencia a la tierra atribuido al gran Jefe Seattle. Profundizamos en el auténtico origen del discurso y cómo fue evolucionando hasta llegar a ser el texto que conocemos. Nos acompañaba una música basada en el paisaje americano de Olivier Messiaen.

¡Maldita metamorfosis! El discurso del Jefe Seattle




Llegamos a la publicación con más visitas en lo que va de año, Los Triunfos: De Petrarca a Händel una publicación que surge de una obra de Händel, El triunfo de el tiempo y del desengaño, un oratorio de su época en Italia en la que utilizó un libreto que se basaba en Los Triunfos de Petrarca, una obra que el escritor dejó inconclusa y que alcanzó un gran éxito e influencia tras su publicación. 

Los Triunfos: De Petrarca a Händel

Esta publicación no llegaba sola, puesto que formaba parte de un tándem indisoluble con el oratorio de Händel. Así, el recorrido por esta obra quedó completado con Los Triunfos: De Händel a Byung-Chul Han y a ti, en el que se realizaba una simbiosis entre la obra del compositor inglés de origen alemán y el filósofo alemán de origen coreano.

ESTRAMBOTE
Una vez finalizado el listado con las publicaciones más visitadas, no se deja atrás la certeza de que muchas entradas con interés han quedado fuera de este listado por el simple hecho de no haber conseguido aún el número de visitas para alcanzar el Top 10, Verano 2023 Ya sabes que todas las que se han quedado atrás aparecen en la barra lateral derecha en el apartado Archivo del blog.
De la misma manera que en la más clásica de las composiciones poéticas, el soneto, era costumbre añadir unos versos en forma de estrambote, no quiero dejar esta publicación sin incluir una de las que han aparecido en este primer semestre del año, como símbolo y representación de aquellas que no aparecen en este listado-reseña.
La música cantada y la literatura son los dos componentes fundamentales de este blog como recuerda su lema: Una excusa para unir la literatura y la música

Surgida de una cuestión sobre Bach, acerca de si tuvo la intención de realizar cuatro cantatas con las cuatro versiones evangélicas de la Pasión, profundizamos en su obra para publicar Las Pasiones de Johann Sebastian Bach, llegando a conocer con cierta profundidad cómo uno de los más grandes compositores de todos los tiempos hubo de sortear multitud de dificultades que nacían de su entorno para componer, ensayar y estrenar sus Pasiones, así como el esfuerzo que le supuso volver a interpretarlas años más tarde.  

¿Hay alguna más que te haya gustado? ¿Cuáles de ellas recomendarías?

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Las Pasiones de Johann Sebastian Bach

Bibliografía y webgrafía consultadas relacionadas con la música en muchas de las publicaciones de este blog:
  • www.kareol.es: Letras y traducciones de óperas y música vocal.
  • Batta, András. Ópera. Compositores, obras, intérpretes. Könemann Verlagsgesellschaft mbHl, 1999, Colonia (Alemania)
  • Alier, Roger. Guía universal de la Ópera. Ediciones Robinbook, S. L. 2007, Barcelona. Ma non troppo