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De qué hablo cuando hablo de correr

Si tienes un sueño y te lo propones puedes llegar a conseguirlo. Nuestra capacidad de conseguir aquello que anhelamos nos permite que, en ocasiones, podamos alcanzarlo gracias a nuestra motivación, interés y esfuerzo. Hay tantas cosas en nuestra vida que hemos conseguido con ellos, aunque también hay otras que no pudimos alcanzar por las razones que fueran.
Nuestra vida personal, esas personas que nos acompañan en nuestra vida, especialmente nuestra pareja; nuestra vida laboral, con el trabajo que hemos tenido que realizar para alcanzar lo que hemos conseguido; nuestras aficiones y hobbies que nos ayudan a desarrollar algunas capacidades que tenemos y enriquecen nuestra vida, son muestras de que hay sueños que se pueden cumplir, aunque no suelen ocurrir como pensamos inicialmente.
Pero, paralelamente, hay una serie de realidades que alcanzamos, aunque no hayan entrado en lo que podríamos llamar nuestros sueños. Hay veces que, con el paso del tiempo, vamos acomodándonos a lo que la vida nos ofrece o hemos alcanzado y nos volvemos más conformistas. En otras ocasiones, no nos conformamos y buscamos desarrollar lo que se nos ofrece, aunque no hayan entrado en nuestros planes y sueños.
En mi caso y, por distintas razones, hay varias aficiones que han entrado a formar parte de mi vida de forma totalmente inesperada y que aún me sorprenden. De la misma forma, cualquiera que lea esta entrada podrá advertir en su historia personal otras aficiones distintas con las que ha enriquecido y desarrollado su vida, algunas de las cuales surgieron sin esperarlo.
Te propongo un paseo por esas aficiones y retos que nos hacen enriquecer nuestra vida y el reto de unir en una publicación el hecho de correr, la literatura de Murakami y la música de Norma. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Hace una decena de años entré a formar parte de la coral polifónica de mi ciudad, algo impensable en quien nunca antes había cantado. A finales de 2014 me embarqué en la escritura de este blog con la idea de unir semana a semana textos literarios con música clásica cantada, especialmente de ópera de la que se han llegado a publicar más de doscientas entradas.
Hace meses el médico me recomendó salir a caminar para combatir el estrés y bajar la tensión arterial. Con cincuenta y ocho años decidí que ya tendría tiempo de caminar y que comenzaría a correr dos o tres veces por semana. Después de estos meses, a finales de enero de este 2019 me atreví a participar, por primera vez en mi vida, en una carrera: la media maratón de Sevilla, una carrera de 21 km y 95 m que transcurre por el centro histórico de la capital andaluza.
Tras unas semanas de preparación por cuenta propia, siguiendo algunos consejos leídos en el blog de A mis cuarenta y... de ManuAM, aunque él no sea consciente de lo que me ha ayudado, me presenté en la línea de salida con tres objetivos: 
1º/ Terminar la carrera
2º/ Terminar la carrera contento y de forma aceptable.
3º/ Acercar el tiempo a 1h50''.
Los dos primeros objetivos se consiguieron, aunque el tercero estuvo cerca en mi cronómetro (1h51'06''), aunque más lejos en el tiempo oficial de la carrera.

Hablar de Murakami es hacerlo sobre uno de los escritores más importantes de la actualidad. Eterno candidato al Nobel de Literatura, Haruki Murakami es un japonés universal, un autor que muchos de sus compatriotas acusan de batakusai, de "apestar a mantequilla", un eufemismo con el que muestran que está excesivamente americanizado para sus gustos. Y, en cierto modo, no dejan de tener razón, puesto que, pese a que la mayor parte de la obra de Murakami se desarrolla en su Japón natal, su estilo, sus intereses o la música -que tan importante es en su obra literaria- lo acercan a los gustos occidentales más que a los nipones.
Para quienes leemos con pasión a Murakami, la mezcla entre el realismo y lo onírico, lo cotidiano y lo inexplicable, el individualismo y una cierta inadaptación a las convenciones sociales, son señas de identidad de la sociedad y la cultura de los tiempos que corren y, como tales, reflejan este mundo complejo e inexplicable en muchas ocasiones.
Obras como Tokio blues, Kafka en la orilla, 1Q84, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Spunik mi amor o la reciente La muerte del Comendador (aún en la lista personal de libros para leer) crean y forman parte del universo personal del escritor japonés.
Pero la faceta que lo acerca hoy a este blog es la de corredor. Haruki Murakami es, además de un renombrado escritor, un persistente corredor, un habitual en carreras de maratón o triatlón, una afición que generó en él un modo de vida y que reflejó en una serie de escritos que recogió en su libro De qué hablo cuando hablo de correr. Se trata del libro más personal del autor, una serie de reflexiones sobre la afición a correr y sobre el hecho de ser novelista, que va desgranando en distintos textos escritos entre agosto de 2005 y octubre de 2006.
Después de regentar durante años un local de jazz dejó este trabajo para centrarse en la escritura, lo que comenzó a repercutir en su forma física de forma evidente.



Una constante en el mundo de la música es la corta vida de algunos compositores, un hecho que hizo que su fecunda labor de creación, en la mayoría de los casos comenzada en plena juventud, se viera finalizada de forma abrupta. Autores como Mozart, Schubert, Bellini o el bilbaíno Juan Crisóstomo Arriaga se fueron de esta vida sin habernos dejado obras que nos enriquecieran aún más, aunque a algunos de ellos estos pocos años sirvieron para dejar memoria de su genio creador.
Vincenzo Bellini, Il Cigno di Catania (El Cisne de Catania) murió de una enfermedad gástrica en pocos días con apenas treinta y cuatro años. La mayor parte de su obra es operística, destacando entre sus diez producciones La Sonnambula, Norma e I Puritani, tres obras que han sido tratadas en diversos momentos en este blog.
¿Qué relación une el libro de Murakami con la música de Bellini? Aparentemente ninguno, pese a ser el escritor japonés un enamorado de la música, especialmente la clásica y el jazz, de las que deja constancia en sus libros. 
Para participar por primera vez en un carrera pensé que, en lugar de escuchar la radio mientras corría como suelo hacer (siempre Radio Clásica de Radio Nacional de España), sería más interesante seguir una ópera desde el principio y ver hasta dónde era capaz de escuchar antes de llegar, si llegaba, a la línea de meta. No tuve muchas dudas y la obra escogida para acompañar la carrera fue Norma. Así que la obertura comenzó a sonar nada más pisar la línea de salida.


La obertura de Norma es de las pocas músicas no vocales de Bellini que siguen en el repertorio habitual. Es una especie de sinfonía, aunque no funcione como tal, dividida en tres partes. La primera es una introducción de tipo marcial, una melodía con tintes épicos y guerreros que nos introducen en el argumento de la obra, con dos pueblos enfrentados, los galos sometidos frente a los conquistadores romanos. Una parte central melódica que oscila entre la melodía rítmicamente vertiginosa que va del pianissimo al fortissimo y una línea melódica cantabile que se van alternando con el esquema A-B-A-B-A. Esta última melodía cantabile se basa en uno de los últimos temas de la obra, lo que refuerza la tendencia que se daba en la ópera alemana de relacionar la obertura y la ópera, algo frecuente en Mozart o Weber. La tercera y última parte de la obertura es una conclusión alargada y soñadora. 
El enlace, sólo de audio, recoge una interpretación dirigida por Riccardo Chailly con la Orchestra Filarmonica della Scala recogida en el disco La Scala: Overtures, Preludes & Intermezzi editado por Decca Mussic Group Limited en 2017.


Una vez decidido el tipo de actividad que serviría como contrapunto a la sedentaria vida de escritor, Murakami reflexiona sobre las condiciones que ofrecen a su personalidad el hecho de correr y sus ventajas prácticas.




Una vez conseguida cierta continuidad en el hecho de practicar la carrera, la siguiente fase con que se encontró Murakami era alcanzar una mayor capacidad de resistencia en su esfuerzo.

Acostumbrado a correr solo por la carretera oyendo radio o música de ópera, hacerlo entre diez mil participantes es una experiencia fascinante, aunque extraña, en que la música se pierde entre el ruido de los pasos, los gritos de ánimo del público y las conversaciones de los corredores. 
Momentos antes de cruzar la línea de meta sonaba una de los más emocionantes dúos femeninos de ópera, Mira, o Norma. Es una pieza en que las dos sacerdotisas galas, Norma y Adalgisa, hasta hace unos momentos rivales por el amor del romano Pollione deciden que su amistad es más valiosa. 



El enlace muestra el mismo audio, con las mismas protagonistas que acompañaron en la carrera: María Callas como Norma y Christa Ludwig como Adalgisa en una grabación de estudio de 1961 dirigida por Tullio Serafín.


La constancia acompañada por una constitución física adecuada son características que Murakami considera fundamentales para alternar el hecho de correr con el trabajo de escribir. 





Murakami señala otra de las ventajas de correr durante largo tiempo, una cualidad que se puede asociarse a muchas actividades, aficiones o tareas que permiten realizarse de forma mecánica mientras nuestra mente crea, organiza, prepara en unos momentos que también nos ayuda a trabajar sin tener que estar sentados frente a nuestro escritorio de trabajo. Es complicado saber cuántas actividades de clase, cuántas ideas para trabajar con los niños o cuántos problemas del colegio han ido tomando forma corriendo. También son muchas las entradas de este blog que han ido encajando durante las carreras.


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La ópera en la publicidad

Vivimos rodeados de publicidad.
La televisión, la radio, la prensa o los carteles situados en los espacios exteriores de nuestras ciudades están enviándonos continuos mensajes donde nos invitan a consumir determinados productos. En los últimos años hay que añadir la aparición de una nueva forma de acercarse a nosotros a través de las redes sociales donde aparece de una forma más sutil, personalizada y directa a nuestros gustos, aficiones y emociones. Incluso en determinadas redes se han llegado a traspasar determinados límites que hasta ahora se consideraban privados para acercar la publicidad según resultados obtenidos con los llamados big data.
En una sociedad tan determinada por el consumo encontramos que hay una desmedida saturación de mensajes, de forma que hemos formado una coraza a nuestro alrededor pareciendo que, en determinados casos, nos sintamos insensibles ante los mensajes publicitarios y éstos necesiten ser más creativos para alcanzar sus objetivos.
La ópera y la música clásica en general poseen unas características de calidad que hacen que, por una parte haya temas que sean muy conocidos y, por otra posean la calidad suficiente para ser utilizados en otros contextos.
Sin el trabajo de investigación de Pilar no habría podido escribir esta entrada.
Te propongo un paseo por algunos temas musicales sacados del mundo de la ópera que han sido utilizados en la publicidad y que, gracias a ella, han sido aún más populares aunque en ocasiones no sepamos de dónde proceden. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!





El primer ejemplo donde la publicidad utiliza música de ópera es en este spot de Sony Bravia de hace un lustro en que se señalaba el color del televisor con la obertura de la ópera La gazza ladra (La urraca ladrona) de Gioacchino Rossini. Los efectos musicales con el famoso cresccendo rossiniano encajan perfectamente en estas pinturas con matices pirotécnicos.



En esta publicidad de 2013 del Audi A4 Advanced Edition se utiliza el slogan ¿Para qué sirve la tecnología si no es para emocionar? con una de las arias de Händel que mejor encajan con este mensaje sobre la emoción: Lascia ch'io pianga.



El aria pertenece a la ópera Rinaldo de George Friedrich Händel, una de las piezas que utilizó en diversas ocasiones el compositor sajón. En el siguiente enlace está interpretada de forma brillante por el contratenor francés Philippe Jaroussky.



Luis Bassat es uno de los más prestigiosos publicistas de nuestro país. En El libro rojo de la publiciad. Ideas que mueven montañas, reflexiona, analiza y fija su mirada en este ámbito. A este libro pertenece la siguiente reflexión.




Desde hace varios años, Jean Paul Gaultier viene anunciando su gama de perfumes con distintos spots que utilizan la música de una de las arias más conocidas del repertorio operístico: la Casta Diva de Bellini. El enlace muestra uno de los varios spots con que han diseñado la campaña titulado Making of the Factory.


La soprano rusa Anna Netrebko, una de las grandes divas de estos momentos interpreta Casta Diva, el aria más conocida de la ópera Norma de Vincenzo Bellini, una de esas piezas que han traspasado el mundo de la ópera.



La siguiente incursión del mundo de la ópera se dirige al aria de rebeldía, esa declaración de intenciones de Violeta, Sempre libera (Siempre libre) de La traviata de Verdi. En esta ocasión, el anuncio del Wolsvagen Golf MK1 Cabrio nos enfoca la mirada hacia... ¡los peinados!


La traviata de Giuseppe Verdi es la obra más representada cada año en los escenarios de todo el mundo desde hace varias décadas. El enlace del aria Sempre libera está interpretado por la soprano Stefania Bonfadelly que recrea una de las arias más complicadas para la voz de soprano.



Otra campaña dedicada a los perfumes es la de Pure XS de Paco Rabanne. Formada también por distintos spots, utiliza la famosa Habanera de Carmen para diversos anuncios con protagonistas masculinos y femeninos. En este caso, el protagonista es él.


Anna Caterina Antonacci interpreta esta descarada y descarnada habanera de Carmen de George Bizet en una producción del Royal Opera House del Covent Garden londinense .

¿Quién dijo que no hay que ser ambiciosos y apuntar alto? ¿Qué mejor para un producto francés que alcanzar la tecnología alemana con la música de Wagner? Así se presenta el Citroën C5 con La Marcha de las walkirias.

Esta conocida Marcha de las walkirias abre el tercer acto de La walkiria de Richard Wagner y la interpretación corresponde a una de las sesiones de los BBC Proms de 2005 celebrada en el Royal Albert Hall con la Orquesta de la Royal Opera House con la dirección de Antonio Pappano.

El siguiente anuncio publicitario proviene de Ecoembes dentro de la campaña #PiensaConLosPulmones que utiliza la música del llamado Dúo de las Flores de Lakmé de Leo Delibes.



La interpretación de este dúo, uno de los más delicados y sensibles del repertorio operístico francés corresponde a dos de las grandes cantantes de estos momentos: la mezzosoprano Elina Garança y la soprano Anna Netrebko.


Las dos últimas miradas a la publicidad y la ópera corresponden a dos piezas que son tratadas con evidente sentido del humor, pero cuya música no pertenece a músicas de ópera en sí.
Para este anuncio de cerveza se ha utilizado la primera de las piezas que forman el Carmina Burana, el conocido Oh, Fortuna! En el sport publicitario, la letra 
O, Fortuna, 
velut Luna,
statu variabilis
semper crecis
aut decrecis 
ha sido modificada como se observa en los subtítulos para acercar el mensaje al consumidor.

Esta pieza que abre los Carmina Burana de Karl Orff está interpretada por la Orquesta Filarmónica de Berlín con la dirección de sir Simon Rattle.


La última pieza es arriesgada, ya que mezcla dos mundos de emociones que casi podríamos decir que son contradictorios o, cuando menos, incompatibles: la emoción de sentir un ballet y la de seguir el fútbol en un mismo momento. Perteneciente a una campaña de Movistar para Argentina, mezcla, como decimos, la afición entre el ballet, en este caso El lago de los cisnes de Tchaikovsky y el fanatismo tópico del aficionado sudamericano.


Para finalizar, nos acompaña la música original de Tchaikovsky con el Pas a quatre de El lago de los cisnes, una suerte de arabesco para bailar, una pieza de muy difícil ejecución por la coordinación que exige a las bailarinas que lo interpretan, según la coreografía que ideó para este ballet el prestigioso Marius Petipa.

Aún quedan más usos de la ópera o la música clásica en el mundo de la publicidad que quedan para otra ocasión. Y tú que lees esta entrada, ¿conoces alguna más? ¿Quieres compartirla para otra ocasión?
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El color del invierno

"El color de la primavera está en las flores; el color del invierno en la fantasía". Esta frase de Terri Guillemets nos acerca a una de las realidades que nos invaden anualmente. La llegada del invierno nos afecta de manera especial: Los días cortos y las noches largas o las temperaturas frías, aunque en nuestro entorno se limitan a pocas semanas frente a los largos meses de los países nórdicos, condicionan nuestro comportamiento. Buscar lugares cerrados y acogedores en nuestros hogares, dedicar más tiempo a actividades como la lectura, oír música, ver películas o estar con los amigos o la familia son actividades que realizamos en el rigor del invierno. Mientras, a la espera, anhelamos la primavera o el verano, estaciones más deseadas en nuestra civilización.
La imaginación, la fantasía, la introspección surgen con más naturalidad ante las inclemencias del tiempo, en el recogimiento con nosotros mismos.
Te propongo un paseo por distintos paisajes y músicas relacionados con el invierno y sus más visibles manifestaciones: el frío y la nieve. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Paisaje nevado con patinadores y trampa para pájaros Pieter Brueguel 
¿Dónde podríamos encontrar relatos, historias o poemas que nos acerquen al frío del invierno sino en la literatura rusa? Un país y una cultura acostumbrados al riguroso y devastador invierno no podían dejar de reflejar el paisaje en sus historias y dar significado a éste como un personaje fundamental que todo lo cubre y condiciona.
Antón Chéjov es uno de los grandes especialistas rusos en relatos cortos, aunque también destacó como dramaturgo con obras como La gaviota, El tío Vania, El jardín de los cerezos o Las tres hermanas. Inscrito dentro del realismo y naturalismo, heredó de su madre la facilidad para inventar y narrar historias, muchas de las cuales publicó con distintos pseudónimos y acercando su legado de relatos a figuras de la importancia de Poe, Maupasant o Borges.
En Vanka, uno de sus relatos cortos, narra la historia de un niño de nueve años que escribe la víspera de Navidad a su abuelo, a escondidas en la casa donde trabaja como aprendiz de zapatero, entre palizas, privaciones y riñas continuas. Vanka comienza a garabatear en el papel

Querido abuelo Konstantin Makárich:
Te escribo una carta. Te deseo Feliz Navidad y que Dios nuestro Señor te dé todo lo mejor. No tengo padre ni madre, sólo me quedas tú.

A partir de este inicio pasa a relatarle su desdichada presencia en la casa, aunque haciendo contraste con una límpida y serena descripción de esa noche:



¿Cúal es el sonido del frío?
Posiblemente el mayor compositor inglés sea Henry Purcell junto con Händel, aunque este último no naciera en las islas Británicas, sino en Alemania.
Purcell fue un músico precoz y prodigioso. Comenzó como niño cantor, antes de los veinte años sucedió a uno de sus profesores como compositor en la Real Orquesta de violín y ocupó uno de los puestos de organista en la Abadía de Westminster. Pocos años después fue nombrado organista de la capilla del palacio real y compositor de palacio, donde los tres monarcas ingleses para los que trabajó lo tenían en gran estima. 
Falleció con treinta y siete años, según parece por un resfriado que cogió en las puertas de su casa al no dejarle entrar su esposa tras una de sus habituales noches de borrachera. Su entierro se celebró con grandes honores y fue sepultado en la Abadía de Westminster donde tantas veces tocó, algo reservado a las grandes personalidades inglesas.



Pese a su juventud dejó un numeroso legado musical formado por más de ochocientas composiciones que comenzó a editarse en la segunda mitad del siglo XIX llegando a publicarse en veinticinco volúmenes.
Sus obras se mueven entre la música instrumental, las composiciones religiosas, la música profana y la escénica. En esta última destacan obras como su ópera Dido y Eneas y semióperas como El rey Arturo o La reina de las hadas. 
La semiópera es una peculiaridad de la ópera inglesa de finales del XVII que consta de una acción principal hablada en la que se insertan números cantados y bailados, una puesta en escena espectacular y la presencia de seres sobrenaturales rodeados de criados y admiradores. Ideadas por Thomas Betterton, director del Queen's Theatre, en el Dorset Garden londinense, Purcell las convirtió en una suerte de ópera nacional británica aunando el estilo musical, los textos literarios y el espíritu del teatro barroco con unos estilos marcadamente ingleses.
King Arthur, or the British Worthy (El rey Arturo o el inglés digno) se estrenó en 1691 en el Queen's Theatre con un libreto de John Dryden y se desarrolla en época mitológica narrando las batallas entre los britanos de Arturo y los sajones de Oswald. Los personajes humanos tienen el papel de actores, mientras que los sobrenaturales son los que cantan: Cupido, Gold Genius (Genio del Frío), sirenas, ninfas o Venus.
La música que nos acompaña en esta fría entrada es el aria What power art thou que interpreta este Cold Genius una vez que Cupido lo ha despertado y quien, al finalizar, suplica que le dejen morir de frío. 



Purcel imprime en este aria helada unos efectos sonoros a los instrumentos y al cantante que logran transmitirnos la sensación del castañear de los dientes y el tiritar que se produce en el cuerpo por el efecto del intenso frío. Tanto los acordes que forman el Invierno de Las cuatros estaciones de Vivaldi como el mismo soneto que inspira la obra del compositor italiano pueden ser un homenaje de este aria, ya que la conocida obra se compuso treinta años después del estreno de la obra de Purcell.
El enlace corresponde a una interpretación del barítono Christopher Purves con Le Concert d'Astrée bajo la dirección de Emmanuelle Haïm para el álbum Une fête baroque.


Otra descripción del invierno procede de otro escritor ruso, en este caso, una generación anterior a Chejov.
Iván Sergéyevich Turgéniev también compaginó el relato con la dramaturgia. Hijo de familia acomodada, estudió filología en San Petesburgo, donde conoció a los clásicos de la literatura rusa, y filosofía en Berlín, llegando a ser uno de los más occidentales de los escritores rusos por su formación, estilo y temática. Crítico con el poder zarista fue censurado en diversas ocasiones, además de tener agrias disputas con autores consagrados como Tolstoi o Dostoievsky con los que terminó reconciliándose, llegando a salir de Rusia y estableciéndose en París, donde finalizó su vida. 
De su producción literaria destaca entre todas Padres e hijos, una novela sobre los cambios generacionales que se desarrollaban en la mitad del siglo XIX. De esta novela extraemos la siguiente mirada a la crudeza del invierno.


La llamada aria del frío, What power art thou, pertenece al acto III de El rey Arturo. La segunda escena de este acto es la llamada Frost Scene (Escena del frío). En ella Osmond ,rival de Arturo, congela a la tierra y a sus habitantes, pero Cupido se las arregla para traer de nuevo el calor y todo vuelve a la normalidad. 
El invierno aparece como imagen de los ciclos que terminan, especialmente como un simbolismo de la muerte. No nos sorprende que este Cold Genius exija que se le deje morir en paz, cubierto con la nieve y que el bosque congelado sea a la vez hogar y tumba.
Esta escena, de un cuarto de hora de duración, comienza con un preludio al que le sigue el aria de Cupido What ho! thou genius of this isle con la que despierta a Cold Genius, viva representación del invierno. Éste se despierta con poco interés interpretando el aria que traemos a esta entrada (What power art thou, who from below) al que contesta Cupido (Thou doting fool) tachándolo de loco. Le responde el Genio (Great love, I know thee now) reconociendo el poder que posee el amor. Tras la contestación de Cupido (No part of my dominion shall be waste), éste hace aparecer al Pueblo del Frío que entona, entre tiritones y escalofríos See, see, we assemble.
Cupido canta Tis I that have warm'd ye al que responde el coro como estribillo. Un maravilloso dúo entre Cupido y el Genio (Sound a parley) entonado en canon, al que sigue el estribillo del coro cierra este tercer acto.
Iván Aivazovsky Constantinovich. Escena de invierno en la pequeña Rusia.

El enlace con esta escena pertenece a una representación que organizó la Henry Purcell Society of Boston con Arcadia Players and Poets Theatre en noviembre de 2016 en la Cathedral Church of St. Paul de Boston. La soprano Sarah Yanovitch cantaba el rol de Cupido y el barítono David Kravitz el de Cold Genius, dirigidos todos por Ian Watson. 
Para facilitar el seguimiento de la acción, he puesto el texto original y la traducción antes y después del vídeo.
La puesta en escena nos puede acercar a la idea del tipo de representaciones que se realizaban en las semióperas.







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Bibliografía consultada:
  • www.kareol.es: Letras y traducciones de óperas y música vocal.
  • Batta, András. Ópera. Compositores, obras, intérpretes. Könemann Verlagsgesellschaft mbHl, 1999, Colonia (Alemania).

Guía Anual Letras Prestadas 2018

Hacer recapitulación es una actividad sana y necesaria que parte de alejarnos del ritmo diario, del ruido que nos envuelve y buscar en la pausa y el silencio algunas respuestas: ver qué hemos realizado, cómo lo hemos hecho o si alcanza los objetivos y expectativas que nos habíamos propuesto.
En el caso de este blog, han sido 48 las entradas que se han realizado a lo largo de 2108, casi una publicación por semana, incluyendo períodos que se suelen dedicar a cierto descanso como verano, Semana Santa o Navidad. Una publicación semanal en la que se ha buscado indagar en nuestra forma de ser, nuestros comportamientos, miedos, ilusiones, sentimientos, el acercamiento a la naturaleza, a lo que de injusto convive con nosotros o al enriquecimiento que provoca en nosotros el hecho de viajar, conocer culturas y costumbres distintas a las nuestra. En resumen, lo que pueda acercarnos a la reflexión sobre la condición humana y enriquecernos en nuestro interior.
Además y como reza el lema del blog Una excusa para unir la literatura y la música, se ha buscado siempre relacionar textos literarios y músicas (siempre cantadas, tanto de óperas, coros o cantatas y relacionadas con la llamada música clásica) intentando la difusión de los mismos y poder conectar qué nos aportan hoy en día a nuestras vidas. Afortunadamente las grandes obras siempre tienen algo que decirnos hoy, sean de la época que sean.
Te propongo una selección de algunas de las publicaciones más significativas del año 2018 en la Guía Anual Letras Prestadas 2018. Como en cualquier extracto no están todas las que son, ni son todas las que están y el hecho de tener una vertiente personal la convierte en subjetiva.
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Tras hacer inventario esta Guía Anual Letras Prestadas 2018 recoge algunas de las publicaciones más señaladas del año con la idea de dar la posibilidad de leer algunas que quien accede al blog no pudo hacerlo en su momento o que, habiéndolas leído, quiera volver a hacerlo. Como forma de utilizarla, te sugiero verla poco a poco, sin prisa, parándote en los artículos que te llamen la atención y regresar en otro momento para continuar.
De todas formas, en la barra lateral derecha tienes información de todas las publicaciones y más abajo las etiquetas. Siempre puedes utilizarlas si te apetece.


Los más leídos
En esta primera sección aparecen las entradas más vistas del año por los seguidores del blog. 
La más visitada sugería una mirada a las estrellas desde la visión de autores como Homero en La Iliada, Murakami en El pájaro que da cuerda al mundo o Singer y su novela Shosha, además de la música de Tannhäuser de Wagner y canciones de Schubert y Schumann en las voces de Ian Bostrigde y el desaparecido Hvorostovsky. Puedes acceder clicando en el enlace en verde: Mirando las estrellas con los ojos cerrados. 

La siguiente publicación más vista nos acerca a la melodía de los pájaros como un lenguaje que nos sumerge en la naturaleza además de mostrarnos ocasiones en que tanto en literatura como en música hay personajes que son capaces de entender su significado. Nos acompañan autores como Neruda, Leopoldo Alas "Clarín", Murakami, Sain-Saëns, Mozart y Wagner. Con ellos pudimos acercarnos a El lenguaje de los pájaros. 

No sólo las estrellas o los pájaros tienen qué decirnos. La tercera publicación más leída nos muestra el lenguaje de las estatuas. Obras de Mozart, Oscar Wilde, Schubert, Ibsen y Grieg nos ofrecen reflexiones sobre Cuando las estatuas hablan. 

La quinta publicación más seguida durante el 2018 nos acerca a esos protagonistas que conocemos de distintas obras que están siempre acompañados de un personaje que hace de su alter ego. Ese personaje que el autor utiliza para mostrarnos más sobre el protagonista de su obra, pero que llega a crecer tomando cada vez mayor protagonismo en la obra: Don Quijote y Sancho, El conde de Almaviva y Fígaro, Sherlock Holmes y Watson, Mister Pickwick y Sam Weller o Tamino y Papageno se mueven en la publicación Elemental, querido Sancho. 

La sexta de las publicaciones más seguida a lo largo del año nos acerca a una obra de Dickens entrañable para el autor de este blog: Los papeles póstumos del club Pickwick que forma parte indisoluble del título del blog y del perfil de Twitter (@Club_Pickwick). Lo acompaña una de las piezas más espectaculares de Los cuentos de Hoffmann de Ofenbach. Ambas obras nos acercan a La mirada sencilla e inocente. 



Reflexiones en la naturaleza
Además de las publicaciones más vistas, varias centraban su mirada en la naturaleza o, si a tí como lector lo prefieres, en la mirada con que los autores se acercan, reflexionan y reflejan la naturaleza en sus obras.

El murmullo del aire inspiró a autores como Neruda, Octavio Paz, Mozart o Monteverdi que aportaron sus obras para que pudiéramos sentir en nosotros El susurro del aire. 

Un placer poco frecuente consiste en acercarnos al agua, a la orilla, bien del mar, bien de un río y, en el silencio, escuchar el murmullo que su movimiento nos ofrece. Rosalía de Castro y Gabriel Fauré nos acercaban con sus obras a esta sensación en Al borde del agua. 

Otra sensación que nos acerca a la naturaleza es disfrutar de los cambios de colorido que nos ofrecen los cambios de estaciones. Con obras de Thoreau, Mendelsshon y Schubert nos podemos acercar a Los colores del otoño. 

No sólo las fábulas tienen por protagonistas a animales que se comportan como si de humanos se tratara. Hay obras en que aparecen personajes que provienen del mundo animal y los admitimos con toda la naturalidad y entusiasmo con que el autor nos los presenta. Dos obras nos acercan al zorro como personaje fundamental y poético: Le petit Prince de Saint-Exúpery y La zorrita astuta de Janácek gracias a sus Reflexiones con un zorro. 

La última mirada a la naturaleza nos acerca a la contemplación, en este caso de una planta como la rosa. La poesía de Rilke y una canción para coro, Dirait-on de Morten Lauridsen, de una belleza y delicadeza inconmensurables nos acompañan en Las rosas de Rilke. Dirait-on. 



Luchando contra la corriente
En esta modernidad líquida en la que vivimos hay principios que no podemos olvidar, como la igualdad de condiciones y de trato para todos, especialmente los más vulnerables: los desposeídos, los inocentes y las mujeres.

Si eres una persona observadora habrás caído en el detalle que en los artículos más leídos hemos pasado del tercer al quinto lugar. Este que te presento ocupa el cuarto lugar de los más visitados donde textos de Cristina Morató y sobre Cocó Chanel y Virginia Woolf nos acompañan junto a mujeres fuertes y poderosas del mundo de la ópera como la Norma de Bellini y la Turandot de Puccini para afirmarnos que Cada mujer es una mujer heroica. 

El paso de la historia, los momentos más crueles y duros de la humanidad en las guerras, tanto las pasadas como las que aún perduran no pueden caer en el olvido. Tantos inocentes que han caído víctimas de ese inmenso tablero de ajedrez en que se mueve nuestro planeta tienen su recuerdo con obras sobrecogedoras de John Hersey y Penderezky en Lamento por Hiroshima... y por nosotros.



Homenajes musicales
En este blog no podían faltar homenajes a personajes relacionados con la música o la misma música por sí misma. Aunque cada entrada rinde un homenaje a ésta, varias publicaciones han aportado una mirada especial.

Un pequeño recordatorio de lo que es la ópera y cómo se realizan sus montajes con la colaboración de tantas personas y oficios que se mueven detrás de los compositores, músicos y cantantes para llevarnos a escena, con el reportaje Las mejores notas sobre el Teatro Real de Madrid en La ópera, obra de arte total. 

Un escritor como Julio Cortázar y músicos como Gershwin o Uri Caine no podían faltar a una cita en el blog para recordarnos que la La vida es como el Jazz. 

En esta publicación el lector podrá asistir a uno de esos momentos que consideramos históricos. Para celebrar el centenario del nacimiento de Leonard Bernstein recordamos el concierto que se realizó tras la caída del Muro de Berlín con la música que Beethoven compuso a partir del poema de Schiller: La Novena Sinfonía. Un encuentro de tres grandes B: Bernstein, Beethoven & Berlín.


En un blog como este no podríamos pasar un suceso como el fallecimiento de la gran soprano catalana que se nos volvió más eterna aún sin tratar de leer sobre ella y escucharla en No dejemos de escuchar a la Caballé.

Y tú, ¿con cuál te quedas? ¿Con algunos de los que están en esta selección, o con otros que quedaron fuera?

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