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Compartir la sangre

Aunque habitamos y compartimos el mismo planeta, no es en ningún modo justa la distribución en cuanto a riquezas, derechos u oportunidades. 
Frente a uno países y personas muy ricos, nos encontramos con otros que no tienen lo necesario para vivir, pese a que nuestro planeta tenga recursos suficientes para todos.
Pocas son las condiciones o circunstancias que igualen a todos los seres humanos, por lo que se encuentran lejos de alcanzarse los objetivos promulgados por la Declaración de los Derechos Humanos.
Hay iniciativas, a todas luces insuficientes, que van generando pensamientos de solidaridad, caminos de unión o prácticas sociales que avanzan en este sentido, aunque las circunstancias que nos rodean hacen que se den pasos atrás con cierta frecuencia.
La medicina, por ejemplo, no ha encontrado aún una forma de generar sangre para poder ayudar a las personas que la precisen por distintas circunstancias. Así, en los casos que se necesita transfundir sangre a una persona por una pérdida tras un accidente, una operación u otra circunstancia, la única solución viable es acudir a la solidaridad de personas que, voluntariamente, compartan su sangre con ellas.
Así, el hecho de donar sangre se ha convertido en un acto de solidaridad que beneficie a cualquier persona que la necesite, celebrándose un día anual dedicado a reflexionar sobre la importancia de su uso y la necesidad de difundir y potenciar su práctica.
Uno de los mayores actos de solidaridad que podemos realizar en nuestra vida es compartir, donar nuestra sangre para que la puedan aprovechar quienes la necesiten.
Te propongo reflexionar sobre las donaciones aprovechando que cada 14 de junio se celebra el #DiaMundialdelDonantedeSangre. Nos acompañan textos y músicas relacionados con la sangre de Ángela Figuera Aymerich, Manuel del Cabral, Antonia Navarrete, Donizetti y Johann Strauss. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



La conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre cada 14 de junio se realiza este día por celebrarse el aniversario del nacimiento de Karl Landsteiner, el patólogo y biólogo austríaco que descubrió y clasificó los distintos grupos sanguíneos, los conocidos O, A, B y AB, además de la incorporación del Rh+ o Rh- a partir de la investigación sobre el antígeno de los hematíes que denominaron así al haberlo hallado en el suero de conejos inmunizados procedentes de un mono de la India. El término Rh proviene del nombre Rhesus, mono en griego.
Esta celebración del Día Mundial tiene la finalidad de sensibilizar y concienciar a la población mundial sobre la importancia y necesidad de donar sangre para contribuir a la salud de aquellos pacientes que la necesitan. También busca promover en todo el planeta los mecanismos y las infraestructuras que puedan mejorar las donaciones de sangre y su tratamiento por parte de las autoridades y organizaciones sanitarias.
Otros objetivos de esta celebración anual son: agradecer a los donantes su labor, animar a quienes no lo son para que ayuden en esta tarea; hacer de esta función una participación que permita que las transfusiones se realicen de forma universal, y obtener el apoyo económico, material e institucional de las organizaciones nacionales e internacionales con esta finalidad.


Prácticamente no hay literatura ni música del tipo de las que aparecen en este blog relacionados con este tipo de donaciones, por lo que nos acompañan obras que tienen relación con la sangre de diversas formas y nos permiten reflexionar sobre este tema.
Nacida en Bilbao, Ángela Figuera Aymerich (1902-1984) estudió Filosofía y Letras, dedicándose a la enseñanza en institutos de secundaria en Huelva y Murcia, pasando más adelante a trabajar en la Biblioteca Nacional y en Bibliobus, una biblioteca ambulante compaginándolo con su labor de traductora literaria.
La guerra civil la marcó profundamente, publicando obras como Mujer de Barro (1948), Soria Pura (1949), Vencida por el ángel (1950), El grito inútil (1952), Víspera de la vida, Los días durosBelleza cruel publicado en México (todas de 1953), prologado por León Felipe, un libro que le hizo ganar el premio de poesía Nueva España por la Unión de Intelectuales Españoles de México. Tras Toco la tierra. Letanías (1962), comenzaron a publicarse diversas antologías de su obra poética. 
En Ser palabra desnuda, Ángela Figuera recoge veintisiete poemas en los que reflexiona sobre su lugar en el mundo como poeta y como mujer mostrando una honestidad con ella y con el entorno en el que se desarrolla.
Nos acompaña La sangre, un hondo poema de este libro en el que la escritora centra su atención en lo que la sangre le ofrece y en el que muestra sus sensaciones y los sentimientos que ésta le provocan, desde el momento en que la siente fluir hasta el momento en que acabe su vida.  


Partiendo del hecho de que donar sangre es fundamental y básico para salvar vidas y dado el carácter voluntario y altruista de las donaciones, es necesario realizar periódicamente campañas para concienciar cada vez a un mayor número de personas para que se acerquen a colaborar. A día de hoy es la única forma de poder garantizar reserva sanguínea de calidad para casos de emergencias -accidentes, operaciones...- y para pacientes que necesitan de forma periódica tratamientos relacionados con las transfusiones.
Como sabemos, las transfusiones son procedimientos médicos que sirven para aportar y reponer los componente sanguíneos que los pacientes necesitan al disminuir o desaparecer por una cirugía, lesión, hemorragia o algún tipo de enfermedad como algún tipo de cáncer, hemofilia o diabetes.


En la ópera, y en los escenarios en general, el tema de la sangre se ha tratado de varias formas habitualmente. En una, de manera más poética y filosófica, como una forma de unión, hermandad y un modo de compartir ideas y principios. Así, se trata como el linaje o parentesco o sobre la condición noble y benigna de una persona que se comparte con otras por afinidad. Otra forma de tratarla es en el aspecto de fluir, de circular por el cuerpo en función de las pasiones, especialmente las amorosas -en que la sangre circula de una forma especial para los enamorados- y las ardientes -provocadas por situaciones encarnizadas, dolorosas o vengativas-. La tercera de las manifestaciones de la sangre en las óperas y los escenarios es la de su aparición en ellos de forma violenta.
Durante el siglo XIX se pusieron de moda en la ópera las llamadas «escenas de locura», en las que los compositores llevaban al límite a los protagonistas, especialmente las femeninas, y hacían llegar al público al delirio. Son el caso de La sonámbula de Bellini, en la que la protagonista es acusada de relacionarse con el señor de las tierras hasta que se descubre que camina dormida por lugares inaccesibles para llegar hasta sus aposentos inconscientemente. 
También es el caso de I Puritani, en el que Elvira, la protagonista, tiene una escena de locura al pensar que su novio la ha abandonado por una misteriosa dama que no es otra que la reina a quien protege.
El caso más sobrecogedor y dramático es el de Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti, en el que la protagonista es obligada por su hermano Enrique a casarse con Arturo en lugar de su amado Edgardo, enemigo acérrimo de la familia. Basada en la novela La novia de Lammermoor de Walter Scott, la obra de Donizetti muestra la más famosa escena de locura en la que Lucia sale de la habitación nupcial ensangrentada después de haber matado a su esposo Arturo ante la presencia de todos los invitados al banquete nupcial. La escena, dramática a más no poder, provocó y provoca aún el delirio de los espectadores al estar acompañada de una partitura excepcionalmente bellcantista.
Nos acompaña una grabación de la llamada «Escena de la locura» de Lucia de Lammermoor interpretada en 1982 por la gran Joan Sutherland, quizás quien mejor la llevó al escenario vocalmente en una grabación del Metropolitan Opera House de Nueva York, dirigida por sus esposo Richard Bonynge. Es curioso comprobar como una soprano cercana a los sesenta años interpreta a una jovencita que no ha llegado a la veintena. Su voz inigualable es insuperable en este papel.


La importancia de las donaciones estriba en que proceden de voluntarios altruistas anónimos a los que se le extrae la sangre y después se separan sus componentes, teniendo cada uno de ellos unas características y una duración determinada para poder utilizarlos.
En el proceso de transfusión se separa y se utilizan los distintos componentes que forma la sangre. Así, los glóbulos rojos transportan el oxígeno y contribuyen a eliminar los desechos; los glóbulos blancos ayudan a combatir distintas infecciones, el plasma es la parte líquida que transporta nutrientes y otros elementos del sistema inmunológico.


Poeta y escritor dominicano, Manuel del Cabral (1097-1999) fue uno de los representantes de la literatura caribeña. Su trabajo como diplomático le llevó a vivir a Estados Unidos, Chile, Colombia, Argentina y España, trabando amistad con Luis Palés Matos y Nicolás Guillén, quienes nos han acompañado en recientes publicaciones. Pionero en la llamada poesía negrista, Trópico negro (1942) muestra con mayor profundidad la explotación de los africanos en el continente americano, alcanzando su mayor notoriedad con su obra Compadre Mon (1943).
Nos acompañan los versos que dan título a su poemario Sangre mayor. Se trata de un intenso poema en que Cabral, comenzando por la sangre, va reflexionando casi filosóficamente sobre su condición, su disponibilidad y su ofrecimiento.




En general, según el destino de la sangre donada, la procedencia de la misma puede venir de distintas personas:
  • En la mayoría de los casos de personas anónimas. 
  • Para determinadas enfermedades y casos específicos, pueden ser miembros de la familia o amigos, en lo que se llama una donación directa. 
  • En casos concretos, un paciente puede donarse a sí mismo, previo tratamiento de la sangre o habiéndose guardado previamente a alguna intervención o circunstancia (autólogo)

La obra de Johan Strauss hijo, y la de los miembros de su familia en general, está más cerca de la diversión, el esparcimiento y la alegría que de otro tipo de finalidad. En cierto modo, refleja la sociedad del imperio austríaco de finales del siglo XIX a través de obras ligeras concebidas para el baile y la diversión como los valses, las polkas y las desenfadadas operetas.
Entre ellas, nos acercamos a uno de sus valses más conocidos, Wiener Blut (Sangre vienesa, Op. 354), estrenado en 1873 y tan famoso en su tiempo que dio origen a la opereta del mismo título, también de Johann Strauss hijo, estrenada en el Carltheater vienés en octubre de 1899 cuando el compositor acababa de fallecer en junio de ese mismo año.
Podemos permitirnos el lujo de ampliar el título y pensar que trata de una sangre que nos una y emocione con las notas alegres de este vals universal.
La interpretación se llevó a cabo el 18 de junio de 2011 dentro del Sommernachtskonzert (Concierto de la Noche de Verano) que se celebra cada año en los jardines del palacio de Scönbrunn con la Filarmónica de Viena dirigida en esa ocasión por Daniel Harding.
Que fluya nuestra sangre.


Tras el proceso de extracción pueden realizar distintos tipos de transfusiones separando los distintos componentes de la sangre. 
  • Los glóbulos rojos empaquetados (PRBCs) se administran durante entre dos y cuatro horas para reponer glóbulos rojos que se han perdido en hemorragias o cuando la médula ósea no llega a producir los necesarios por una insuficiencia, algún tipo de cáncer o por los efectos de la quimioterapia.
  • Las plaquetas ayudan a prevenirlas hemorragias y hematomas y se administran en vena durante una o dos horas cuando hay problemas por enfermedades, problemas con algunas medicinas, válvulas artificiales del corazón o problemas en la médula ósea por enfermedad o quimioterapia.
  • El plasma fresco congelado (PFC) se administra una vez descongelado en pacientes con hemorragia o problemas de coagulación para reponer las proteínas que ayudan a la coagulación de la sangre.
  • Con el crioprecipitado se transfunde la parte de la sangre que contiene determinados agentes coaguladores. Se descongela antes de inyectar a pacientes con ese problema por un trastorno genético o alguna enfermedad como la Coagulación Intravascular Diseminada (CID).
  • La sangre total reconstruida se elabora a partir de glóbulos rojos y plasma para administrar a recién nacidos e incluso al feto en casos con niveles altos de bilirrubina o descomposición de los glóbulos rojos. 
  • Los granulocitos son una mezcla de neutrófilos y glóbulos blancos para administrar a pacientes con infecciones graves y sin los primeros. El donante anónimo debe tomar un medicamento esteroide antes de la transfusión en la se extraen fundamentalmente glóbulos blancos y se devuelve el resto al donante.

Finalizamos estas reflexiones alrededor del Día Mundial del Donante de Sangre en particular, a la que podemos añadir las donaciones de otros órganos de nuestro cuerpo, con un texto que participa de algunas características de las mencionadas donaciones.
No se trata de un texto publicado por un escritor o un compositor profesional, sino que participa, como las donaciones, de cierto grado de anonimato -aunque conozcamos quién es su autora-, voluntariedad y altruismo, en el sentido que ofrece su publicación como signo, emblema e, incluso, himno versificado de las donaciones. 
Se trata de un poema de Antonia Navarrete Lebrato, poeta solidaria valenciana quien comparte estos versos sobre los donantes y las donaciones 


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Bibliografía y webgrafía consultadas:

Nuestro inmenso jardín de vidrio

Para celebrar el #2022AñoInternacionalDel Vidrio.

Pocos materiales llevan tanto tiempo entre nosotros como el vidrio. Este componente inorgánico es simultáneamente duro y frágil, sin forma definida, se adapta a la forma de cualquier molde o a la que se le desee dar cuando se manipula y nos permite jugar con el paso de la luz.
La Asamblea General de las Naciones Unidas eligió en una resolución del 21 de mayo de 2021 el año 2022 con el International Year of Glass o Año Internacional del Vidrio. También se decidió dedicar 2022 a las Ciencias Básicas para el Desarrollo Sostenible, La Pesca y la Acuicultura Artesanales y el Desarrollo Sostenible de las Montañas.
Si en un primer momento se utilizaba para reemplazar las piedras preciosas, al mejorar las técnicas de fabricación y ganar en transparencia y calidad, se comenzó a emplear en las ventanas, inicialmente de palacios y templos, para llegar a los hogares con el paso del tiempo. Hoy en día, el vidrio se halla presente en nuestras vidas a través de múltiples utilidades, desde decoración, hasta la construcción, pasando por accesorios, envases y utensilios de uso diario o como componentes de aparatos de óptica e investigación.
Además, en un mundo donde nos hemos acostumbrado a usar y tirar el vidrio tiene una enorme ventaja frente a otros recipientes: su reutilización y reciclaje. Podemos afirmar que La Tierra es nuestro inmenso jardín de vidrio y cualquier momento es bueno para celebrar la presencia del vidrio en nuestras vidas.
Celebramos el #2022AñoInternacionalDelVidrio con unas reflexiones sobre este material fundamental en el desarrollo humano, un interesante libro de Tatiana Tîbuleac y músicas para armónica de cristal de Mozart, Tchaikovsky y Donizetti. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

 
Tenemos constancia de que hace más de 5.000 años se utilizaban recipientes de vidrio para el almacenamiento y conservación de distintos productos. Plinio el Viejo narra en su Historia Natural que el descubrimiento del vidrio se produjo en Siria cuando los mercaderes que comerciaban con natrón, material de sosa, buscaron preparar comida. Al necesitar rocas para apoyar las ollas cogieron el natrón que tenían a mano, descubriendo al día siguiente que se había fundido con el calor y la arena del suelo, transformándose en una materia brillante y de consistencia similar a una piedra.
Tras este descubrimiento, egipcios, fenicios y romanos continuaron mejorando su producción, abriendo fábricas en distintos lugares. Los fenicios consiguieron el vidrio transparente gracias a las finas arenas de su río Belo; en Tirón, en el Mediterráneo oriental, se descubrió en el siglo I a. C. la técnica del vidrio soplado.


Como el propio vidrio que está volviéndose más discreto en su utilización frente a materiales como el plástico, en esta publicación nos acompaña una novela que nos remite a uno de esos países que apenas son visibles desde nuestro entorno, un lugar que pasa desapercibido salvo cuando aparece en algún mapa junto a otros lugares en las noticias. Antigua república socialista que formó parte del área de influencia rusa y de la extinta URSS, Moldavia es más conocida entre nosotros por estar situada entre Ucrania y Rumanía.
El único contacto que he tenido con ella fue la interpretación de dos óperas en el Teatro España de mi localidad, La Palma del Condado, en 2008 por la Orquesta y Coro del Teatro Nacional de ópera y ballet de Moldavia que pusieron en escena Il Trovatore y Lucia di Lammermoor y que tuve la fortuna de subtitular para el público, mostrando desde el director hasta la prima donna y todos los intérpretes una capacidad artística excelentes.
Después de estudiar Periodismo y Comunicación, Tatiana Tîbuleac trabajó como periodista en el periódico FLUX de Chisináu, la capital moldava, para continuar como reportera y presentadora en la televisión estatal de su país. Instalada en París trabajando como periodista, comenzó también una carrera literaria con la publicación en 2014 del libro de relatos Fábulas modernas al que siguieron El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes y la novela que nos acompaña en esta publicación.
Publicada en 2018, El jardín de vidrio es un relato duro que transcurre en la República Socialista Soviética de Moldavia en pleno periodo comunista. Tamara Pavlovna acude al orfanato para sacar de allí a la pequeña Lastotchka. No se trata de un acto bondadoso o compasivo, sino de una acción cruel y terrorífica, pues ha sido comparada para ser explotada como esclava recolectando botellas por las calles. La pequeña, que es quien escribe como narrando a unos padres ausentes, debe aprender a sobrevivir robando, mendigando y rechazando lo que buscan en ella los hombres que se le acercan en un medio mísero y violento en una suerte de memoria que comienza con un inquietante: «Nazco de noche, tengo siete años. Me llevaría en brazos, dice, pero tiene las manos ocupadas».
El primero de los textos seleccionados nos muestra a Lastotchka esperando que se duerma Tamara Pavlovna mientras recuerda las últimas palabras de la directora del orfanato, antes de narrar cómo se desarrollaban los interminables días recogiendo botellas por las calles.


En la producción del vidrio se emplean el sílice de la arena junto a otras sustancias como la caliza y el carbonato de sodio. En su elaboración, se funden en un horno a unas temperaturas elevadas, entre 1.400 y 1.600º C, hasta que se convierten en una pasta vítrea que se moldea en caliente con diversas técnicas que van desde la introducción en moldes hasta el soplado, dejándoles enfriar posteriormente.


Asociar el sonido con el color es propio de la sinestesia, esa figura retórica que mezcla las sensaciones captadas por distintos sentidos, además de generalizarse como la cualidad que tienen algunas personas de experimentar sensaciones procedentes de un sentido a partir de otro distinto. 
También nos sirve, en cierto modo, para crear imágenes como el sonido y el cristal. Hablamos de sonido cristalino al referirnos a un sonido que es claro, limpio, delicado y casi transparente.
Uno de los ejemplos más claros y diáfanos de este sonido es precisamente el producido por las copas de cristal. Para producirlo y crear melodías basta disponer de copas de distintos tamaños y con diversa cantidad de líquido en su interior. Frotándolas con los dedos humedecidos se obtienen los sonidos deseados.
Estos objetos se transformaron en instrumentos con los que compositores de mediados del XVIII y XIX idearon composiciones  musicales. Denominados Glass Harmonica o Armónica de cristal, Mozart, Beethoven o Schubert compusieron obras para ellos. El propio Gluck, uno de los compositores más afamados de su época interpretó un concierto en el Haymarket Theatre de Londres el 23 de abril de 1846 con «26 vasos afinados con agua de manantial».
En otros casos, fueron distintos intérpretes los que configuraron las copas para realizar adaptaciones de obras obras musicales caracterizadas por poseer melodías claras y etéreas.
Nos acompaña una interpretación del primer movimiento la Sonata nº 11 para piano de Mozart, conocido como Rondó alla Turca o Marcha Turca en una versión para copas de cristal que corre a cargo de Robert Tiso.


Aunque se suelen utilizar como sinónimos en determinadas ocasiones, el vidrio y el cristal como al que acabamos de oír son materiales distintos, aunque no esencialmente diferentes. Su composición esencial es similar y la mayor diferencia surge en el proceso de tratamiento de los materiales. 
El cristal es un sólido con una estructura atómica regular, mientras el vidrio no posee esta regularidad, por lo que en ocasiones se le considera un cristal falto de terminación, provocada fundamentalmente por el tiempo de enfriamiento que se la da al material.


En su obra, Tamara Pavlovna trata también sobre la identidad lingüística. En Moldavia se creó una lengua generada a partir del ruso y algunas palabras rumanas que los habitantes de Besarabia hablaron durante medio siglo, antes de comenzar a desaparecer. Muchos la hablaron, pocos llegaron a escribirla y aparece en la obra de la escritora moldava como un símbolo de la falta de arraigo. La lengua en la que crecieron, con la que aprendieron a contar cuentos y a cantar, con la que se atrevieron a moldear sus sueños les ha dejado huérfanos con una mezcla de nostalgia, curiosidad o deseos de venganza o de olvido.
Basada en sus recuerdos y su historia familiar El jardín de vidrio es un crudo retrato de una época oscura, una suerte de exorcismo social y familiar, un escrito de una niña hacia unos padres a los que no conoce y en el que abandono, la ausencia de cariño y de empatía generan un dolor que se vuelve tan insoportable como inevitable provocando heridas que difícilmente llegan a cauterizar. Los personajes se hayan inmersos en un mundo que les es cruel y en el que no tienen posibilidades de desenvolverse, crecer y tener un futuro distinto del presente en el que se encuentran, viviendo en una suerte de universo dickensiano sin la piedad, el cariño y la compasión que el escritor inglés imprimía a los protagonistas de sus obras.
La pequeña Lastotchka nos narra, en su deseo de explicarse ante sus desconocidos e inabarcables padres cómo limpiaban las botellas, desviándose con algunas consideraciones hacia sus vecinos y cuánto valdría la vida de cada uno de ellos, mientras expone ante nuestras miradas el modo con el que era tratada.

De forma más especifica, se llama cristal al mineral con características vítreas que se origina de forma natural sin manipulación de los seres humanos, como son los casos del rubí, el cuarzo o la fluorita. En la fabricación, la diferencia en los materiales que lo componen estriba en la adicción de óxido de plomo para la creación del cristal.
Aunque en general se denominan con este sustantivo objetos como vasos o copas, e incluso a los que nos protegen desde las ventanas o forman nuestras gafas, no siempre se trata de objetos realizados con cristal, aunque los denominemos así por extensión.
El tratamiento que se da a vidrio y cristal provoca otra diferencia entre ambos: en caso de rotura, el cristal y el vidrio común se rompen en trozos con aristas definidas y cortantes, mientras el vidrio templado es más seguro y se fractura en pequeños trozos no cortantes, como los que se utilizan en la fabricación de las cocinas de vitrocerámica o los paneles solares.


Siguiendo más cercanos al cristal, no pasó mucho tiempo hasta que los vasos de cristal acabaron convertidos en un nuevo instrumento, la citada Glass Harmonica que inventó el polifacético Benjamin Franklin en el otoño de 1761. En lugar de las copas, el instrumento original estaba compuesto por una 37 vasos semiesféricos de diferentes superpuestos alrededor de un eje horizontal de acero al que se le imprime un movimiento rotatorio gracias a un pedal. Los vasos hacen la función de resonadores gracias a un sistema que humedece automáticamente los bordes y generando el sonido de las copas. Una vez ideado el instrumento, Charles James, un constructor de Londres lo comercializó con un precio inicial de 40 guineas.
Posteriormente, en 1839 se le introduciría un teclado con el que golpeaban los cristales en lugar de frotarlos por las manos, aunque se perdía el sonido etéreo, por lo que dejó de fabricarse.

Nos acompaña una de las piezas compuestas para ser interpretada por la Glass Harmonica, Sugar Plum Fairy (La danza del Hada de Azúcar) perteneciente al ballet El Cascanueces de Tchaikovsky. ¿Qué mejor instrumento para un personaje que se mueve delicadamente entre hilos de azúcar y caramelos? William Zaitler nos seduce con su interpretación de esta pieza tan clásica.


El vidrio, que en las últimas décadas ha sido desplazado en su función como contenedor de líquidos por los distintos tipos de envases de plástico o los tetrabriks, continúa teniendo unas propiedades, utilidades y aplicaciones que lo hacen cada vez más apreciable.
El vidrio no altera el aroma ni el sabor de las bebidas, alimentos y productos que contiene en sus envases. También es hermético, impermeable, no se degrada y no precisa capas internas de protección como otros envases. También posee propiedades químicas esenciales para el almacenamiento de vacunas, fármacos y productos de biomedicina. 
En las últimas décadas se ha manifestado como materia prima indispensable para las tecnologías de la información y la comunicación, como algunas pantallas táctiles; es parte fundamental en las células fotovoltaicas que se están utilizando cada vez más en la producción de energías limpias.


Tras dejar el periódico FLUX, Tatiana Tîbuleac comenzó a trabajar en la televisión Pro TV Chisináu como reportera y, más adelante, presentadora. Buscaba más indagar y trabajar conociendo a personas diferentes de los famosos habituales en el medio por parecerles mas interesantes. Ciudadanos pobres, con problemas sociales o enfermos eran los protagonistas de sus reportajes, no dudando en estar varios días con ellos para conocerlos más profundamente y presentar sus historias.
En El jardín de vidrio, Tîbuleac nos ofrece una doble lectura: por un lado la historia de Lastochka y quienes pasan junto a ella en su vida, con una violencia que se deja ver entre líneas, y por otro la historia de la propia Moldavia durante los años que permaneció bajo el yugo de la URSS. Aquí aparecen la disolución del país, la pérdida de identidad y el sentimiento de desarraigo, la sensación de no pertenecer a ninguna parte, la privación de su cultura y su lengua. La protagonista está abocada a aprender el ruso, aunque elija, pese a todas las presiones, el moldavo, una lengua que le haría estar en inferioridad, puesto que «los moldavos son despojos».
Así, la escritora plantea su duda vital, la importancia de conocer el pasado para comprender el presente, frente a quienes solo viven en el pasado.
Continúa la joven Lastochka narrando su vida alrededor de las botellas: la habitación que compartía con Tamara Pavlovna, la recolección, los borrachos que vivían alrededor de ellas, los policías del barrio o el valor que alcanzaban las botellas en su intercambio y venta.


Pese a que las asociemos de modo especial con las catedrales góticas, las vidrieras son una de las formas con que el arte ha utilizado el cristal para transformar un lugar arquitectónico en un espacio cambiante y vivo gracias a los efectos producidos por la luz en el color.
Lugares como la Sainte-Chapelle de París, la del King College de Cambridge, el Grossmunster de Zurich constan de vidrieras que han llevado el arte  del color y la luz durante siglos, igual que las del Art Institute de Chicago o las de las catedrales católicas de Reims o Metz que elaboró el artista de origen judío Marc Chagall o las de la inconclusa Sagrada Familia de Barcelona, además de otras como la Mezquita Nasir-Ol-Molk en Irán, cuya fachada está decorada con vidrieras que ofrecen a los fieles, no imágenes, sino un espectáculo de luces en el exterior cada amanecer y otro en el interior al iluminar los azulejos rosas y la alfombra estampada. 

Además de la Danza del Hada de Azúcar, posiblemente la más popular de las piezas escénicas para la Armónica de cristal sea la llamada Escena de locura de Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti. Se trata de una escena que suele hacerse con el protagonismo de la flauta cuando no se dispone de este instrumento musical, que es el que le da el auténtico colorido etéreo, alejado del mundo asfixiante en el que vive la protagonista, que creó el compositor de Bérgamo.
La soprano de coloratura alemana Diana Damrau nos ofrece una interpretación de concierto con esta Escena de locura que se grabó en julio de 2013 con la Münchener Opernchor & Orchestra dirigidos por el desaparecido Jesús López Cobos para el disco Donizetti, Lucia di Lammermoor de Warner Classics en el que la acompañaron el tenor Joseph Calleja y el bajo Ludovic Tézier. Una ocasión excepcional para recrearnos en la audición y visión de este instrumento, en esta ocasión en su versión a base de tubos y copas.


El vidrio es un material cien por cien reciclable, sin tener desperdicio durante ese proceso, además de admitir un número infinito de procesos de reciclado generando un impacto mínimo en el medio ambiente. Para aprovechar esta gran ventaja es imprescindible la colaboración de todos, puesto que se pueden fundir para crear nuevos objetos solo aquellos que lleguen a los lugares en que se debe realizar esta transformación. Si no llevamos el vidrio a sus contenedores correspondientes, no llegarán a su destino.
Antes de la generalización del uso del plástico había una costumbre, entre los años '60 y '70 del pasado siglo, similar a la de la novela que nos acompaña, que consistía en que al utilizar un recipiente de vidrio y devolverlo a la tienda donde se adquirió, el siguiente producto de ese tipo tenía un precio más rebajado que si no se devolvía. Todos entregaban los recipientes utilizados para su reutilización posterior.
Con el vidrio el reciclaje es posiblemente el más efectivo de todos. Con una tonelada de vidrio se produce la misma cantidad de vidrio tras fundirlo y se ahorran 1'2 toneladas de materia prima. Estos envases tienen una denominación según su forma y el contenido que albergan: los tarros son para alimentos, las botellas para líquidos y los frascos para contenidos más pequeños (perfumes, cosmética o farmacia). 


El jardín de vidrio de Tîbuleac nos lleva a un lugar repleto de miserias y carente de alegrías, un mundo en que los pocos instantes de felicidad surgían de lo más pequeño e inimaginable. Días austeros repletos de un esfuerzo físico inacabable, falto de cariño, con golpes y pellizcos como forma de educación y aprendizaje, respirando el hedor del alcohol y los vómitos, aprendiendo en el colegio el idioma desahuciado, el de los que no tenían futuro, dejando transcurrir el tiempo en forma de bucle interminable.
Tîbuleac plantea la narración alterando el orden cronológico, a base de pinceladas que van de los recuerdos del pasado a un presente inimaginado, en 167 capítulos cortos, apenas de dos o tres páginas cada uno, que se hacen fáciles y ágiles a la lectura y que obligan al lector a recomponer la historia. La angustia existencial, la violencia soterrada y el dolor constante están presentes en todo momento, asistiendo al desenlace de la historia de algunos personajes, sin conocer cómo llegaron al mismo, pero sí conociendo las cicatrices que dejaron sus heridas y el vacío en que se desenvolvieron.
El último de los capítulos que nos acompañan en este homenaje y reflexión sobre el vidrio nos muestra uno de esos momentos nimios y breves, la primera vez inesperado, que se convierten en íntimos y reveladores, que son lo único en el mundo que sabes que sólo te pertenecen a ti. 


Pese a la gran degradación que estamos produciendo en nuestro planeta por el uso abusivo de plásticos, tetrabriks y derivados, es importante y, hasta cierto punto trascendental, que seamos conscientes de la importancia de utilizar materiales que nos ayuden a conservar nuestro planeta en el mejor de los estados posibles. Como en otros asuntos, es importante que este caso colaboremos aportando nuestro granito... de sílice.

Lámpara de cristal de Murano
Terminamos esta publicación sobre el vidrio, sus características, uso y reciclaje con una pieza musical compuesta expresamente por Wolfgang Amadeus Mozart para la armónica de cristal, su Adagio für Glasharmonika KV 617a, una obra que, según parece, fue escrita en 1791 para ser interpretada por la virtuosa del instrumento Marianne Kirchgessner.
En el enlace que nos acompaña es Crhista Schönfeldinger, miembro del Wiener Glasharmonika Duo quien interpreta este adagio poco conocido de Mozart.

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Bibliografía y webgrafía consultadas:

¡No puedo con tanto estrés!

Vivimos rodeados e inmersos en situaciones de estrés. Además de unas grandes dosis de incertidumbre y volatilidad, recordemos el concepto de la modernidad líquida de Zygmunt Bauman, nuestro tiempo y nuestras vidas están marcados por una situación tan moderna y tan actual como el estrés.
Según el diccionario de la R.A.E., el estrés se define como la «tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves».
Así, el estrés surge como un estado de tensión, tanto física como emocional, originado como una reacción a una presión exterior que puede ser negativa o positiva, y que, en su esencia, constituye un estado de defensa que, en las dosis adecuadas, ayuda a nuestro organismo a reaccionar y adaptarse a las situaciones que lo provocan.

Suprimir el estrés de la vida implica deshacerse de un mecanismo de supervivencia. En ese sentido, la clave no es eliminar el estrés, sino aprender a gestionarlo.
Mario Alonso Puig

Con esta idea, tener un nivel de estrés adecuado contribuye a ayudarnos a actuar ante las situaciones, retos y estímulos que la vida diaria nos ofrece, mientras que si este estrés no se puede controlar por ser excesivo puede generar problemas como desgaste mental, irritabilidad, ansiedad o trastornos de tipo psicosomático.
Nuestra forma de vida contribuye a que vivamos encadenados al estrés con los plazos y exigencias que tenemos para realizar nuestros trabajos, la burocratización de muchas tareas, los ciclos y ritmos semanales, los descansos que vuelven a embarcarnos en nuevos y demoledores comienzos de semana cada lunes o sea el día que sea en cada uno de los horarios con los que nos enfrentamos. 
Estas situaciones de estrés forman parte de la forma de vida de nuestro tiempo, pero, ¿no ocurría en épocas anteriores a nosotros? ¿Somos los únicos que los hemos padecido? ¿Se enfrentaron nuestros antepasados al problema del estrés? 
Te propongo conocer a distintos creadores que se enfrentaron a situaciones de estrés en sus vidas y cómo las afrontaron. Nos acompañan los compositores Rossini y Donizetti y los escritores Dostoyevski y Balzac. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Hay ocasiones en que el estrés proviene de dejar lo que tenemos que realizar para el último momento.
Uno de los casos más conocidos de creador que trabajaba bajo los estímulos del estrés es el del compositor Gioacchino Rossini. El Cisne de Pésaro, como se le conocía, tenía fama de ser un genio musical aunque con una dejadez que hacía que en muchas de sus composiciones dejara pasar el tiempo confiando en sus posibilidades y tuviera que terminarlas con las prisas para entregar sus composiciones en el tiempo estipulado.
El caso más conocido es la composición de su ópera El barbero de Sevilla. En Roma recibió el encargo de Francesco Sforza Cesarini, empresario del Teatro di Torre Argentina para componer una ópera, firmándose el contrato el 26 de diciembre de 1815 con la condición de estrenar la obra el 5 de febrero siguiente, aunque al rechazar el compositor el libreto que le ofrecieron se aplazó el estreno quince días, hasta el 20 de ese mes para poder encargar un nuevo texto. El contrato con el libretista, Cesare Sterbini se firmó el 17 de enero a partir de la obra teatral homónima de Beaumarchais
El caso es que el tiempo corría y el compositor no había escrito aún una nota de su obra quince días antes del estreno. Los músicos, los cantantes y decoradores estaban a la espera de la obra para realizar sus ensayos y trabajos. Quizás lo que tenían libretista y compositor más claro era modificar el título El barbero de Sevilla por el de Almaviva o sia l'inutil precauzione (Almaviva o la inútil precaución) para no ofender a los partidarios de Paisiello que triunfaba con su versión del mismo nombre, hoy casi olvidada.
El estreno de El barbero de Sevilla ha pasado a la historia como uno de los grandes fracasos, mientras la segunda función realizada al día siguiente lo ha hecho como uno de los más grandes éxitos en una producción.
El caso es que Rossini, un compositor que apuraba en muchas ocasiones los tiempos, se retiró joven, con apenas treinta y ocho años de edad, pasando los últimos cuarenta años de su vida sin publicar ninguna obra.

Retrato de Rossini en la época en que compuso El barbero de Sevilla (1810-15)

Publicado en 2018 por Andrés Moreno Mengíbar para el Centro de Estudios AndalucesLos García. Una familia para el canto es un riguroso estudio sobre el sevillano Manuel García, uno de los grandes cantantes, compositores y empresarios de la primera parte del siglo XIX y sus descendientes, que marcaron una gran parte de la vida musical de ese siglo y sobre los que trataremos en otra ocasión en este blog.
En este estudio, Moreno Mengíbar nos acerca detalles de la composición de El barbero de Sevilla y la situación de estrés en la que se vio inmerso el compositor de Pésaro a partir de un relato que se publicó en el semanario L'Illlustration Journal Universel a partir de una conversación con el hijo de Manuel García, quien hizo en el estreno de la ópera el papel del Conde de Almaviva.
Pese a toda la prisa por terminar la obra en el plazo estimulado, es necesario e interesante recordar que en aquella época no se componía pensando en legar obras que tuvieran un lugar en la posteridad, sino simplemente en la taquilla, buscando que las obras representadas se mantuvieran en cartelera el mayor tiempo posible. Verdi denominó a este tiempo en que los compositores debían enfrentarse a continuas e interminables composiciones antes de ser dueños de su capacidad para elegir qué y cuándo componer sus «años de galeras».


El tenor peruano Juan Diego Flórez, quizá el mayor especialista rossiniano de la actualidad,nos acompaña con la interpretación de la cavatina del Conde de Almaviva Ecco ridente in cielo en una grabación realizada en el Teatro Alla Scala de Milán en 1999 con la dirección de Riccardo Chailly.


En ocasiones el estrés es asumido por las propias personas como una forma de vida.
Honoré de Balzac llenó con sus obras una gran parte de la literatura de la primera mitad del siglo XIX, tanto de Francia como de toda Europa. Incansable trabajador, su obra se incluyó en La comédie humaine, un ciclo de varias decenas de obras a través de las cuales el escritor consiguió describir la sociedad francesa de su época con personajes que aparecían en distintos libros, cruzándose sus historias como las de cualquiera de los que conforman la sociedad con sus vecinos, amigos y relaciones para, según sus propias palabras «hacerle la competencia al registro civil».
Papá Goriot, Eugenia Grandet, La muchacha de los ojos  de oro, La duquesa de Langeais o Las ilusiones perdidas conforman esta comedia humana, una idea que en nuestra época ha sido utilizada hasta la saciedad por cadenas de televisión que llevan a sus personajes de uno a otro programas buscando en este caso, no realizar un retrato de la sociedad, sino una rentabilidad económica a través de la venta de historias de personajes que adquieren un efímero protagonismo y desaparecen tras no generar la atención del público.

Imagen tomada de la cuenta de Twitter de Mario Alonso Puig

El escritor austriaco Stephen Zweig, otro de los grandes escritores europeos, injustamente olvidado en nuestros días, dedicó parte de su obra da la divulgación de personajes que contribuyeron a conformar la cultura europea o algunos avances de la civilización.
En Balzac, la novela de una vida, Zweig traza un retrato del escritor francés, desde su infancia hasta su fallecimiento, dedicando un amplio relato a describir cómo eran su días de trabajo, unos días convertidos en noches, el momento en que el escritor trabajaba, con una rutina, minuciosidad y estrés que contribuyó a crear tan ingente obra. Su inveterada afición al café, sus rutinas nocturnas, incluso su vestuario son descritos con minuciosidad e intención por Zweig en un relato extenso que se ha reducido por no hacer extensa la publicación.


Louis Boulanger. Balzac con su hábito de monje (1826)


Otro de los casos que nos encontramos al pensar en el estrés es la recepción de encargos y trabajos realizados a última hora y que hay que entregar en una fecha para el que no hay prácticamente tiempo y se nos antojan imposibles.
Si Rossini era rápido trabajando, no lo era menos Gaetano Donizetti. El autor de óperas como Norma, La sonnambula, Lucia di Lammermoor, L'Elisir d'Amore o I Puritani tenía fama de componer a gran velocidad. Nos podemos preguntar, ¿cuánto tiempo se puede tardar en componer una obra tan compleja y de tanta envergadura como una ópera? Pese a que es complicado generalizar, hay compositores que dedicaban varios meses a cada una de sus obras, otros alrededor del año y algunos como Wagner más aún. Una obra como El holandés errante de este último le llevó más de dos años desde que comenzó el primer esbozo hasta que se estrenó en Dresde en 1843.
Si nos acercamos a los detalles que giran alrededor de la composición de L'Elisir d'Amore, podemos imaginarnos el grado de estrés al que se sometió Donizetti cuando recibió el encargo de la ópera que debía estar terminada para estrenarse quince días más tarde, con el agravante de que debía ceñirse a los cantantes que ya estaban contratados para una ópera que le falló al empresario.
En la publicación que realizó el Teatro Maestranza de Sevilla para su montaje de L'Elisir d'Amore en el año 2003, Justo Romero detalla en su artículo El elixir de Isolda los detalles que supusieron la aceptación, composición y estreno una obra que se interpreta con bastante frecuencia en la actualidad.


De L'Elisir d'Amore podemos escuchar el aria Prendi, per me sei libero con que la protagonista Adina libera a Nemorino de su contrato para enrolarse con las tropas del sargento Belcore.
La soprano Inga Lisa Lehr interpreta este aria en una representación que se desarrolló en la temporada 2012/13 en el Theater Hof de Alemania con la Hofer Symphoniker y la dirección musical de Ivo Hentschel


Nuestra última incursión acerca de las situaciones que provocan o propician el estrés nos acerca a la situación en que embarcarse o aceptar un trabajo estresante supone la idea de liberación por parte de se haya inmerso en la situación.
Fiódor Dostoyevski utilizó a lo largo de su vida como escritor el hecho de publicar libros como forma de salir de unos apuros económicos con los que poder mantener su familia y la de su fallecido hermano, algo que habría sido posible gracias a las ventas de sus escritos si no hubiera venido acompañada por una desmedida afición a los juegos de azar, la ruleta en concreto, que le llevó a la ruina en varias ocasiones y que le condenó a ponerse en fuga por distintos países europeos huyendo de sus acreedores.


Así, se le ocurrió escribir un libro que, por una parte le sacara de sus asfixiantes deudas, mientras por otra, le sirviera para hacer desaparecer su afición por el juego de la ruleta como una suerte de exorcismo. Pero la afición por el juego le llevó más allá, realizando una última apuesta con el editor, según la cuál, si entregaba el libro en fecha recibiría los beneficios acordados, mientras que si no lo hacía, perdería los derechos de todas sus obras.
La edición ilustrada de El jugador utiliza como prólogo un texto de Michael Butor de su libro Sobre Literatura en el que detalla cómo fue la estresante creación de El jugador que compaginó con la de Crimen y castigo y las consecuencias que, para su vida sentimental, tuvo esta situación.


No desdeñemos una dosis de estrés en nuestras vidas, pero huyamos de las situaciones que nos puedan acarrear efectos perniciosos.

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Bibliografía y webgrafía consultadas: