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Ópera en Zapatillas: L'elisir d'amore (El elixir de amor)

La ópera tiene el gran poder de despertar las emociones.
Luciano Pavarotti

En otras ocasiones hemos comentado que la ópera es una obra de arte en la que confluyen diversas artes y que, como todo aquello en lo que interviene la música, es efímera, ya que se construye y desarrolla en un momento determinado.
Pero para apreciar una ópera es conveniente acercarse previamente a ella, saber qué nos quiere decir a nosotros (no sólo a los que la oyeron en el tiempo en que se estrenó) y conocerla. Es el valor de las grabaciones, tanto en discos como en vídeos. Ahora, en estos tiempos, con la ventaja de poder escucharlas desde la red en el momento que deseemos.
En el blog hemos dedicado varias publicaciones al ejercicio de disfrutar desde la comodidad de nuestra casa grabaciones de algunas de las óperas fundamentales en una sección que titulamos #OperaEnZapatillas y en las que, además de información sobre las mismas, algunos momentos destacados, se hace una propuesta para ver una versión concreta de esa ópera que se pueda seguir tanto para quienes lo hacen con frecuencia, como para los que aún no están acostumbrados.
Por la sección nos hemos acercado ya a las siguientes obras en lo que se pretende que sea una publicación en la primera semana de cada dos meses y que puedes ver clicando en los enlaces en verde:
-Ópera en zapatillas: La traviata.
-Ópera en zapatillas: L'opera imaginaire.
-Ópera en zapatillas: Las bodas de Fígaro.
En esta nueva entrega de #OperaEnZapatillas te propongo un acercamiento a una de las óperas más divertidas y populares de todos los tiempos: L'elisir d'amore de Donizetti, una obra con una de las arias más conocidas de la historia de la música, Una furtiva lagrima. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Tras la retirada de Rossini aún joven y en plenas facultades y el precipitado fallecimiento de Bellini, el mundo de la ópera se rindió al tercero de los grandes compositores italianos de la primera parte del siglo XIX: Donizetti.
Gaetano Donizetti nació y murió en Bérgamo relativamente joven, pero con una gran producción en su haber. De familia muy humilde pudo estudiar música gracias a la ayuda de Johann Simon Mayr, un alemán que dirigía la escuela de música de la ciudad además de ser párroco en la iglesia local y que lo apoyó a lo largo de sus estudios. Su formación fue lenta y cuidadosa a partir del conocimiento de los clásicos de Viena y Gluck, la música religiosa, sinfónica y de cámara. Pero el público italiano de la época exigía dedicación casi exclusiva a la ópera y Donizetti se entregó con todas sus fuerzas y energías a ella. Compuso entre sus más de setenta obras para la escena, Zoraida di Granata, Alahor in Granata, Anna Bolena, Ugo conte di Parigi que supuso un verdadero fracaso, L'elisir d'amore, Lucrecia Borgia, Lucia di Lammermoor, Maria Stuarda, Roberto Devereux, La fille du regiment, La favorita, Linda di Chamonix o Don Pasquale (la próxima ópera que podré presenciar en directo).
Su vida personal fue degenerando tras la muerte de sus tres hijos en plena infancia a las que siguió su esposa Virginia. La soledad, junto con una enfermedad contagiada terminó en la locura y su fallecimiento con apenas cincuenta años después de haber viajado y triunfado por toda Italia, Francia y Viena.
De su frenética vida compositiva, su capacidad para alternar obras serias e históricas con otras comedias intrascendentes pero divertidas da cuenta la soprano Laia Falcón en su interesante La ópera. Voz, emoción y personaje, un libro que nos ha acompañado en diversas ocasiones.

La ilustración muestra la caricatura aludida en la que Donizetti escribe con la mano derecha una ópera bufa, mientras con la izquierda compone una ópera seria. Corresponde a una publicación en Le Charicari en 1840.


Caricatura de Donizetti escribiendo a dos manos
La pieza más conocida de esta ópera y una de las más famosas de toda la historia musical es Una furtiva lagrima, el aria de Nemorino del segundo acto de L'elisir d'amore, una romanza para tenor.
El fagot introduce la pieza como solista acompañado del arpa y la cuerda en pizzicato. Poco a poco van entrando instrumentos de viento (clarinete, corno inglés, oboe y flauta) doblando la melodía o haciéndole eco hasta el final. Donizetti quería se propuso hacer en este aria un pequeño ejemplo de música de cámara en plena ópera. 
La interpretación corresponde al tenor Roberto Alagna en un recital del que no tenemos datos sobre quienes lo acompañan. La versión que canta no es que se suele realizar de forma habitual con algunos cambios en la segunda parte y corresponde a una versión alternativa que Donizetti realizó en 1840. En ella, Alagna, en un momento vocal excelente, con una voz bella, brillante y potente nos deja una de sus mejores interpretaciones.





La historia de la creación de esta ópera es curiosa, en unos tiempos en los que componer no tenía el sentido trascendente e histórico que posee en nuestros tiempos. Simplemente se componía para cubrir las expectativas de los teatros y la gran demanda de obras que se exigían. 
Donizetti tenía fama de escribir de forma rápida, tanto que entre 1816 y 1832 había estrenado 33 óperas. El caso es que Lanari, gerente del Teatro della Cannobiana de Milán, una ciudad en la que aún no había triunfado el compositor, se encontró con que le había fallado una obra que tenía apalabrada con un compositor y dos semanas antes de comenzar la temporada de primavera de 1832 se dirigió desesperado al compositor para suplicarle que le proporcionara una nueva ópera. Donizetti aceptó el desafío con la condición de que Felice Romani, con quien había colaborado en Anna Bolena, debería ser el libretista.


Ensayo de L'elisir d'amore con los cantantes dirigidos por Donizetti

El barítono francés Henry-Bernard Dabadie formaba parte del elenco della Cannobiana y sugirió una adaptación de Le filtre (El filtro) de Auber que él mismo había estrenado en París el año anterior, y que se basaba en otra anterior, Il filtro de Malaperta. Donizetti se negó a arreglar esta ópera ante la propuesta del barítono y Lanari. "¿Está usted bromeando?" -les dijo- "No es mi costumbre remendar mis obras ni las de nadie, pero aguarde y verá si tengo o no el coraje de crear una ópera completamente nueva en quince días. Le doy mi palabra con la ayuda de Romani."
Así, Donizetti se encontró con dos semanas para hacer una obra nueva, el compromiso de Romani de entregarle un libreto en siete días y un elenco ya cerrado al que debería adaptar la ópera. En la publicación que el Teatro Real de Madrid editó para las representaciones de L'elisir d'amore de la temporada 2005/2006 recogemos un texto de Gonzalo Badenes que nos lo especifica.



En L'elisir d'amore, Donizetti utiliza los cuatro personajes que representaría el elenco establecido, y en el que el propio Dabadie interpretaría al sargento Belcore, de la misma manera que hizo en el estreno de Le filtre con Jolicoeur (el mismo nombre en fráncés). Lo interpreta un barítono lírico con ironía y una insoportable petulancia que canta con escalas y florituras recargadas y propias de otros tiempos. Es un personaje que podíamos considerar de relleno y que sirve para dar pie a las idas y venidas que marcan en la historia la relación entre Nemorino y Adina.
La aparición en escena no puede reflejar mejor al personaje. Llega al pueblo como jefe de una guarnición cantando Come Paride vezzoso (Como el seductor Paris) y haciéndose creer un gran seductor. 
La interpretación corresponde a Joan Pons que cree seducir a una Adina interpretada por Kathleen Battle en presencia del Nemorino Luciano Pavarotti en una producción de 1991 del Metropolitan Opera House de Nueva York bajo la dirección de James Levine.



Los protagonistas son Adina y Nemorino. Él está interpretado por un tenor preferentemente lírico, aunque es un personaje deseado por todo tipo de tenores. Es un pueblerino simple, algo tontorrón y excesivamente crédulo, tanto que a veces podemos pensar cómo Adina acaba enamorándose de él. Pero Donizetti logra que le tengamos una simpatía especial desde que comienza la obra y culmina nuestra admiración con la genial Una furtiva lagrima.

Adina es una de las heroínas donizettianas interpretada por una soprano lírica o ligera con algo de coloratura. Es una campesina espabilada, lista, un punto maliciosa y emotiva que va pasando poco a poco desde la ignorancia y desprecio a Nemorino a darle celos y acabar, como no podría ser en un melodramma giocoso, enamorados ambos.
El otro personaje que falta para el cuarteto protagonista, además del sargento Belcore, es Dulcamara, un charlatán de pueblo, simpático embaucador, en el fondo un desgraciado que sólo puede ir de pueblo en pueblo vendiendo sus milagrosos brebajes a unos campesinos inocentes que lo recuerdan de una y otra venida. Está interpretado por un bajo bufo y tiene un papel del tipo deus ex machina que se relaciona con todos los personajes, interviene en sus voluntades y en los cambios de la historia y acaba, incluso de consejero sentimental de Adina. Es un personaje que debe ser interpretado con ironía y gracia, con desparpajo y un tono burlón.
Seguimos acompañados del texto de Gonzalo Badenes que nos recuerda, en palabras de la que fuera esposa de Romani, la composición de uno de los dúos de la ópera.



El primero de los dúos entre Adina y Nemorino es este que corresponde a la tercera escena del primer acto. Después de que Belcore se ha insinuado a Adina, Nemorino intenta llamar su atención y conquistarla sin ningún éxito y un desprecio poco amable de la campesina.
El enlace está interpretado por el tenor mexicano Rolando Villazón y la soprano navarra María Bayo en una producción del Gran Teatre del Liceu de Barcelona de 2005 con la dirección musical de Daniele Callegari.






Hay momentos que se vuelven inolvidables en L'elisir d'amore, una obra ideal para los que quieren iniciarse en el mundo de la ópera. La llegada del embaucador Dulcamara con la retórica de vendedor ambulante y la retahíla de beneficios de sus pócimas curalotodo que se han vivido por los pueblos y ciudades de nuestra geografía hasta mediados del siglo pasado. El papel del engreído sargento Belcore y su convencimiento de que es irresistible a todas las mujeres, circunstancia que aprovecha Adina para darle celos a Nemorino concertando su boda con el militar. El momento en que el inocente campesino convence a Dulcamara de que le venda un elixir como el de Tristán e Isolda en el que este nunca había pensado, vendiéndole una simple botella de vino.
Aún nos recuerda Gonzalo Badenes a partir de la memoria de Emilia Branca dos momentos de la ópera.

Que Una furtiva lagrima haya tenido el éxito tan contundente y que sea la pieza más esperada de la ópera, siendo un aria tan seria en medio de una obra cómica es mérito indiscutible de Donizetti al conseguir que sus contrastes y paradojas sean aceptados tan bien por todos los públicos desde que se estrenó la obra.
El otro de los casos citados, Io son rico, tu sei bella se interpreta como un dúo que acaba de escribir Dulcamara y le ofrece la letra a Adina para que lo cante con él. Es una poesía que en estos tiempos sería casi impensable que se escribiera para una obra en la que un viejo senador Tridenti (Tres Dientes) no deja de insinuarse a una bella gondolera pidiendo que deje el amor de su novio por su dinero.
La interpretación de esta Barcarola a due voci (Barcarola a dos voces) corre a cargo de Enzo Capuano como Dulcamara y el senador y Erika Miklósa como Adina y la gondolera con la dirección de Marco Balderi y se grabó en el Müvészetek Palotája de Budapest en 2010.




De todas las versiones que hay en la red, te propongo ver una que se grabó en Viena en 2005 con un éxito abrumador.
Según las indicaciones originales de Donizetti, la obra se desarrolla en una aldea del País Vasco, aunque se suele ambientar en cualquier entorno rural u otro cualquiera.
El vídeo está subtitulado en castellano y comento algunos detalles de la producción.
El elenco es uno de los mejores que se podía utilizar en aquel momento. 
El rol de Adina está representado por Anna Netrebko en un momento excelente, cuando su voz aún tenía el brillo de soprano ligera. 
Nemorino lo interpreta Rolando Villazón, también en uno de sus mejores momentos vocales, antes de las complicaciones canoras que lo sacaron de los escenarios por un tiempo. Hay un sutil homenaje en su papel a su paisano Cantinflas que se deja traslucir a lo largo de la obra, pero de manera especial en la escena en que prueba el milagroso elixir.
Belcore lo encarna uno de los más expertos barítonos, Leo Nucci, que borda el personaje con la dosis de petulancia y manierismo que necesita. 
Dulcamara es Ildebrando d'Arcangelo, un barítono italiano que comenzaba a despuntar y también aporta el matiz de embaucador resabiado, pero que se deja sorprender por la inocencia de Nemorino, aportando las nuevas propiedades de sus medicinas a su repertorio.
La dirección musical corre a cargo de Alfred Eschwé.
Atención especial merecen las entradas en escena de estos dos últimos personajes (Come Paride vezzoso y Udite, udite, o rustici), la narración de Adina de la historia de Tristán e Isolda (Della crudele Isotta il bel Tristano ardea), el dúo que hemos enlazado antes (Una parola, o Adina).
El segundo acto comienza con la boda entre Belcore y Adina a la espera del consabido notario y en cuyo banquete se interpreta la barcarolla Io son rico e tu sei bella, mientras en la mitad del acto se canta el aria Una furtiva lagrima. Como acontecimiento excepcional, Villazón realiza un bis, algo que dejó de hacerse en los teatros durante muchos años. Es interesante ver la emoción que se deja traslucir en el intérprete entre los aplausos de un público entregado antes de volver a cantar el aria.



Caricatura realizada por el propio Donizetti
Es posible que a estas alturas estés ya cansado o cansada y no sea el momento de abusar de tu paciencia para continuar leyendo y escuchando sobre una obra tan genial como esta. Es posible que desees regresar en otro momento a seguir la obra completa y para ello es conveniente recordar unos consejos:

-Elige el momento en que tengas tiempo suficiente para verla entera o, al menos en dos partes, una para cada acto.

-Antes de cada acto, lee y conoce su argumento. En el siguiente enlace que a la página Operamanía puedes seguir el argumento de la obra con las piezas más señaladas de la misma: Operamanía: L'elisir d'amore.

-Sigue los subtítulos en nuestro idioma y aíslate del mundo por un rato.

-Si tienes la opción utiliza una pantalla grande. Recuerda que al estar los enlaces en YouTube, puedes verlos tanto en un ordenador como en una SmartTV.

Esta ópera es una excelente ocasión para deleitarse con de un argumento simpático y una música realmente encantadora. Busca el momento adecuado para disfrutarla. 


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Bibliografía consultada:
  • Batta, András. Ópera. Compositores, obras, intérpretes. Könemann Verlagsgesellschaft mbHl, 1999, Colonia (Alemania)
  • Alier, Roger. Guía universal de la Ópera. Ediciones Robinbook, S. L. 2007, Barcelona. Ma non troppo.

#ViajedeOtoño: Manual para viajeros

Después de varias entradas con este #ViajedeOtoño llega la ocasión de dedicar una entrada a los viajeros imposibilitados para viajar, a todos nosotros que no podemos viajar cuando lo deseamos. No se trata de una incapacidad física, sino de la realidad de convertirnos en viajeros en los momentos que queramos, en desarrollar nuestras ganas y necesidad de conocer otros países o ciudades distintos del que habitamos. Salir de nuestro entorno favorece nuestra capacidad de comprensión de otras culturas, nuestra adaptación a cambios y situaciones distintas de las habituales y enriquecen nuestra capacidad de resolución de problemas a la vez que desarrolla la empatía. Conocer otros mundos es una forma de conocer mejor nuestro mundo y desarrollar la tolerancia, nuestra capacidad de aprendizaje e incluso nuestra inteligencia.


El mundo en que vivimos, tan ajetreado, frenético y cronometrado de antemano hace que sólo podamos movernos de nuestro espacio vital en los momentos puntuales de las vacaciones, allá donde todos coincidimos en los mismos lugares. Pasar de ser simples turistas a convertirnos en viajeros que intentan conocer con profundidad el lugar donde van, mimetizarse con el paisaje, las costumbres o la cultura enriquece nuestra existencia y nos otorga la capacidad de disfrutar antes, durante y mucho tiempo después. Es una de los placeres más duraderos gracias a nuestra capacidad de evocación.



En esta entrada nos acompaña un texto que reproduce consejos para viajeros de la mano de una guía que recrea las formas de viajar sin viajar de dos escritores emblemáticos del siglo XX, Franz Kafka y Fernando Pessoa.




Nuria Amat impartió clases en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de Barcelona, es autora de libros relacionados con Ciencia y Tecnologías de la Documentación, colaborando de forma habitual en distintos medios de comunicación. Es una penetrante e impenitente trotamundos que ha vivido en numerosos lugares tanto europeos como americanos (MéxicoColombiaEstados UnidosBerlín París). El texto que entresacamos pertenece a su libro Viajar es muy difícil.


¿Qué otra forma de viajar nos acompaña?
La obra musical que complementa y contrasta con esta guía viene de la mano de Gaetano Donizetti y una de las óperas mas entrañables y asequibles del repertorio, ideal para aquellos que quieren acercarse por primera vez al mundo escénico musical.
L'elisir d'amore (El elixir de amor) es una obra que nació casi por casualidad, fruto de un encargo de última hora que le hicieron a Donizetti para cubrir un hueco en la programación por el incumplimiento de un compromiso con otro autor. 



Según palabras del compositor al empresario: "Verá si tengo o no el coraje de crear una ópera completamente nueva en quince días. Le doy mi palabra, si Romani me ayuda con el texto". Y a éste último, su libretista: "Piensa, amigo mío, que tenemos una prima donna alemana, un tenor que tartamudea, un cómico con voz de chivo y un bajo francés que es un desastre, pero aún así debemos sentirnos orgullosos del encargo. Querido Romani, valor y ¡adelante!" 
Con estos mimbres, sacó adelante su L'elisir D'amore, de la que hoy traemos a nuestro personaje. Se trata del militar Belcore, viajero por necesidades de trabajo que busca en cada pueblo, rincón o ciudad por las que pasa el amor de las más bellas lugareñas. En el caso de esta obra, llegando incluso a casarse con ella antes de partir a otro lugar.
Su entrada, precedida de una marcha militar -que Donizetti copia de su Alahor en Granada- describe al personaje mostrándolo como el hinchado, pretencioso y vulgar sargento que es. Dos versiones lo retratan de muy distinta forma, tanto en lo descriptivo como en lo musical.




La primera es histórica, una grabación en formato fílmico de 1947 de uno de los más grandes barítonos de la mitad del siglo XX, Tito Gobbi. Cierto que la calidad del sonido no ayuda, pero podemos ver cómo presta un porte elegante al personaje con un fraseo, una pronunciación y un estilo a la hora de cantar que en la actualidad no se observan mucho. Como documento histórico tiene un valor innegable. 



La siguiente interpretación pertenece a la ya histórica producción de 2005 de la Staatsoper de Viena con la presencia de Anna Netrebko Rolando Villazón en los papeles protagonistas de Adina NemorinoIldebrando d'Arcangelo como el Doctor Dulcamara y Leo Nucci que es quien da vida a Belcore. La interpretación está más decantada hacia la búsqueda del lado cómico del personaje y vocalmente es muy distinta a la anterior, cómodo en la zona media de la voz, algo más justo en la zona alta y con un estilo menos adornado.

Siendo cada una totalmente distinta a la anterior, ¿con cuál te quedas? 

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#ViajedeOtoño: Manual para viajeros (imposibilitados)

Después de varias semanas dedicadas a nuestro Viaje de otoño, llega la ocasión de dedicar una entrada a los viajeros que estamos imposibilitados para viajar. No se trata de una incapacidad física, sino de la realidad de convertirnos en viajeros en los momentos que queramos, en profesionalizar, por decirlo de alguna manera, nuestras ganas y necesidad de conocer otros países o ciudades distintos del que habitamos. 



El mundo en que vivimos, tan ajetreado, frenético y cronometrado de antemano hace que sólo podamos movernos de nuestro espacio vital en los momentos puntuales de las vacaciones, allá donde todos coincidimos en los mismos lugares sólo para turistas.



Esta entrada reproduce consejos para viajar de la mano de una guía que recrea las formas de viajar sin viajar de dos escritores emblemáticos del siglo XX, Franz Kafka y Fernando Pessoa.



Nuria Amat impartió clases en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de Barcelona, es autora de libros relacionados con Ciencia y Tecnologías de la Documentación, colaborando de forma habitual en distintos medios de comunicación. Es una penetrante e impenitente trotamundos que ha vivido en numerosos lugares tanto europeos como americanos (México, Colombia, Estados Unidos, Berlín o París). El texto que entresacamos pertenece a su libro Viajar es muy difícil.


¿Qué otra forma de viajar nos acompaña?
La obra musical que acompaña, y contrasta con esta guía viene de la mano de Gaetano Donizetti y una de las óperas mas entrañables y asequibles del repertorio, ideal para aquellos que quieren acercarse por primera vez al mundo escénico musical.
L'elisir d'amore (El elixir de amor) es una obra que nació casi por casualidad, fruto de un encargo de última hora que le hicieron a Donizetti para cubrir un hueco en la programación por el incumplimiento de un compromiso con otro autor. 



Según palabras del compositor al empresario: "Verá si tengo o no el coraje de crear una ópera completamente nueva en quince días. Le doy mi palabra, si Romani me ayuda con el texto". Y al libretista: "Piensa, amigo mío, que tenemos una prima donna alemana, un tenor que tartamudea, un cómico con voz de chivo y un bajo francés que es un desastre, pero aún así debemos sentirnos orgullosos del encargo. Querido Romani, valor y ¡adelante!" 
Con estos mimbres, sacó adelante su L'elisir D'amore, de la que hoy traemos a nuestro personaje. Se trata del militar Belcore, viajero por necesidades de trabajo que busca en cada pueblo, rincón o ciudad por las que pasa el amor de las más bellas lugareñas. En el caso de esta obra, llegando incluso a casarse con ella antes de partir a otro lugar.
Su entrada, precedida de una marcha militar -que Donizetti copia de su Alahor en Granada- describe al personaje mostrándolo como el hinchado y vulgar sargento que es. Dos versiones lo retratan de muy distinta forma, tanto en lo descriptivo como en lo musical.




La primera es histórica, una grabación en formato fílmico de 1947 de uno de los grandes barítonos de la mitad del siglo XX, Tito Gobbi. Cierto que la calidad del sonido no ayuda, pero podemos ver cómo presta un porte elegante al personaje con un fraseo, una pronunciación y un estilo a la hora de cantar que en la actualidad no se observa mucho. Como documento histórico tiene un valor innegable. 



La siguiente interpretación pertenece a la ya histórica producción de 2005 de la Staatsoper de Viena con la presencia de Anna Netrebko y Rolando Villazón en los papeles protagonistas de Adina y Nemorino, Ildebrando d'Arcangelo como el Doctor Dulcamara y Leo Nucci que es quien da vida a Belcore. La interpretación está más decantada hacia la búsqueda del lado cómico del personaje y vocalmente es muy distinta a la anterior, cómodo en la zona media de la voz y más justo en la zona alta y con un estilo menos adornado.

Siendo cada una totalmente distinta a la anterior, ¿con cuál te quedas? 

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#ViajedeOtoño. Sevilla, nos mueven los tópicos

No sólo el viaje nos lleva al corazón del lugar visitado. Queramos o no, los clichés de la memoria, de los recuerdos, de lo visto y oído, ayudan a la simplificación y al conocimiento y la búsqueda del acercamiento a lugares que deseamos visitar.
Continuamos después de varias entradas este #ViajedeOtoño en las que estamos haciendo un recorrido literario, emocional y musical por algunas ciudades y países.
Cuántas ciudades y países hay que nos traen a la imagen un acontecimiento, un personaje o un edificio que nos los muestran desde un punto de vista simplificado. Pero esta imagen es la que nos atrae y nos lleva a desear visitarla y después de conocerla, en muchas ocasiones, a hacerla parte de nuestras vidas.

En esta entrada, en nuestro #ViajedeOtoño iremos a Sevilla de la mano de esos tópicos que la hacen reconocible en todo el mundo a través de los libros y la música con las figuras de un seductor y un barbero polifacético y multiusos.


Una de las piezas teatrales más representadas en nuestro país es la obra que José Zorrilla situó en Sevilla, Don Juan Tenorio. Con esta obra, el personaje que había tenido una trayectoria anterior con diversos autores, especialmente con El burlador de Sevilla de Tirso de Molina. Tras varios años de representación, una década después de su estreno, tan arrollador fue el éxito del Don Juan que se instauró la costumbre de representarlo el 1 de noviembre, coincidiendo con el día de Todos los Santos.


Zorrilla, que malvendió los derechos y no pudo sacar beneficio de las representaciones, llegó a repudiar su Tenorio en su escrito Cuatro palabras sobre mi Don Juan Tenorio: "Yo no digo todas estas cosas porque deteste ni desprecie mi Don Juan. No, yo lo amo: es mi hijo, o mejor dicho, es mi aborto, puesto que yo mismo reconozco en él tantos y tan grandes defectos (...) que ha sostenido treinta años de pelea por la reputación de su padre ausente y procaz, insolente, temerario y provocador, se ha paseado por todos los teatros sin encontrar un rival que le haya hecho sombra"
En las vísperas de Todos los Santos, comparto una de las partes más conocidas de Don Juan Tenorio, la llamada Escena del sofá.























La ópera El barbero de Sevilla de Gioacchino Rossini se tituló inicialmente Almaviva, ossia l'Inutile Precauzione (Almaviva o la Inútil Precaución) para evitar la coincidencia con la ópera del mismo título de Giovanni Paisielo. En su estreno en Roma fue dirigida por el compositor y cantada por el famoso tenor sevillano Manuel García cosechando un rotundo fracaso, en parte por los abucheos premeditados de los partidarios de la obra de Pasielo. A partir de la segunda representación se convirtió en la obra exitosa que es hoy. La obertura original también fue un fracaso y Rossini tuvo que sustituirla por la que utilizó en sus óperas Aureliano de Palmira y Elisabetta, Regina d'Inglaterra, que es la que conocemos actualmente.


























La cavatina para barítono Largo al factotum es una de esas piezas que han transcendido el ámbito de la ópera para pasar a formar parte de eses melodías que todos reconocen y se asocia a un contexto y un personaje determinados. Rossini utiliza su famoso crescendo para transmitirnos la alegría de vivir, el entusiasmo vital y la felicidad contagiosa del personaje.  



En una plaza sevillana, al amanecer Figaro se presenta a sí mismo, canturreando. Enlazo varias versiones de la pieza.

La primera, con subtítulos en castellano está interpretada por Gino Quilico en la ópera de Sttugar.



La segunda interpretación corresponde al barítono Thomas Hampson en una gala celebrada en el Metropolitan Opera House de New York, en que dentro de una reunión, se recrean distintas piezas operísticas.


Para finalizar una impecable puesta en escena de Leo Nucci, uno de los Fígaro más reconocidos en los últimos años en una interpretación en el Teatro Reggio de Parma.


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