expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>
Mostrando entradas con la etiqueta Elina Garança. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elina Garança. Mostrar todas las entradas

Cartas de Papá Noel por Navidad

Las celebraciones de la Navidad han evolucionado con el paso del tiempo desde unas tradiciones enraizadas durante siglos en las culturas locales hasta alcanzar la globalización que ha llegado también a muchos ámbitos de nuestra vida.
Así, conjugamos lo local con lo global, pasando de esas tradiciones y costumbres que consideramos propias nuestras con las que, provenientes de otros lugares han alcanzado el nivel de popularidad que les hace arraigar en espacios y culturas diferentes de donde comenzaron, de la misma forma que algunas de las nuestras han pasado a echar raíces en otros lugares.
Te propongo una reflexión sobre los cambios en algunas tradiciones de Navidad, producto de la globalización con un cuento de Pere Calders, uno de los regalos más personalizados y entrañables de esta época surgido de la pluma de Tolkein y una de las más conocidas canciones navideñas interpretadas por tres grandes voces del mundo de la ópera.
Recreación de una carta de Papá Noel con sello y matasellos originales


Costumbres muy nuestras como las celebraciones de Nochebuena con sus reuniones familiares en las que no falta el cava, las uvas de fin de año o los Reyes Magos conviven con otras como las cucharadas de lentejas con que los italianos reciben el año nuevo o los regalos navideños de Papá Noel o Santa Claus.
Ese momento en que se cruzan las tradiciones que se siguen con las que surgen lo reflejó Pere Calders en algunas de sus historias. El escritor barcelonés, exiliado durante muchos años en México, supo construir un mundo narrativo en el que sus cuentos rozan el límite entre realidad y fantasía, donde lo cotidiano se cruza con lo extraordinario e incluso lo inverosímil. Sus personajes y situaciones deambulan en el límite de lo que es y lo que no es, de lo posible y lo increíble. 
Escritor admirado en la cultura catalana, su obra pasó al castellano y a una mayor difusión y conocimiento a partir de un montaje de la compañía Dagoll Dagom que llevaba al escenario en Antaviana algunos de sus cuentos, unas narraciones que llevaron el nombre y la obra de Calders más allá de los espacios en que se movió.
Ilustración japonesa de 1916


En Ruleta rusa y otros cuentos, Calders recopiló una antología de sus narraciones en las que el lenguaje se presenta como un elemento fundamental para hacer posible ese paso de lo cotidiano lo extraordinario.
En Noche de Paz el narrador catalán aborda esta confusión de costumbres que sucede en nuestro mundo o, por decirlo de una forma más certera, nuestros mundos. 




Dentro de las músicas que se interpretan en estas celebraciones, una de las más reconocidas universalmente es Cantique de Noël de Adolphe Adam, una melodía compuesta en francés a mediados del siglo XIX y de la que derivan obras similares como O, holy night.
En una grabación histórica que se realizó hace más de cien años, concretamente el 23 de febrero de 1916, uno de los grandes tenores de la historia de la musica, Enrico Caruso grabó esta pieza, con la anotación que se cantaba en francés, la lengua original, ya que era relativamente frecuente que se cantara en la versión en inglés.
La personalidad que le imprime el cantante napolitano, el crepitar de la aguja en el formato musical y el lejano acompañamiento orquestal, muy en segundo plano, dan como resultado una versión interesante, casi podríamos decir un incunable si hacemos un símil con la literatura.



Filólogo, escritor y poeta, profesor universitario, John Ronald Reuel Tolkien, más conocido como J. R. R. Tolkien ha pasado a la historia de la literatura inglesa y universal por sus obras de tipo fantástico y como creador de una civilización y un mundo de ficción gracias a obras como El señor de los anillos, El Silmarillión o El Hobbit
Pero no es la importancia de este mundo ficticio la que nos acerca la obra de Tolkein en esta ocasión. 
Cuando lo habitual es escribirle cartas, en 1920 su hijo John cuando contaba con tres años de edad recibió una carta manuscrita del propio Papá Noel, con una letra temblorosa, prueba evidente de sus 1920 años de edad.



Aún se conserva la carta original de Papá Noel, escrita desde su residencia en Christmas House en el Polo Norte y el dibujo al que hace referencia.




Una segunda versión de Cantique de Noël nos la acerca la mezzosoprano Elina Garança en una interpretación para el álbum Meditation acompañada por la Deutsche Radio Philharmonie Saarbrücken bajo la dirección de Karel Mark Chinchon. La voz potente, de amplio registro, con ese matiz oscuro y casi aterciopelado que caracteriza a la cantante letona nos ofrece una interpretación de una belleza singular.


A partir de la primera carta recibida por John Tolkein, cada año, él y sus hermanos Michael, Christopher y Priscilla fueron recibiendo misivas de Papá Noel hasta 1943 en las que iban conociendo a algunos de sus amigos y ayudantes. Estas cartas, algunas con el manuscrito original y la mayoría con sus ilustraciones se recogen en el libro Cartas de Papá Noel de J. R. R. Tolkien que fue publicado en 1977.
Conforme John y sus hermanos iban recibiendo cartas, algunas recibidas junto con los regalos con restos de nieve en polvo dentro de los sobres o con sellos del polo norte, otras traídas por el correo ordinario, la información que recibían iba en aumento. 
ilustración original de J. R. R. Tolkien
En primer lugar conocieron al Oso Polar del Norte, su principal ayudante y un desastroso acompañante, accidentado y confuso con los regalos, que dejó algunos comentarios con su enorme letra mayúscula plagada de faltas de ortografía y expresiones incorrectas. Año a año van apareciendo elfos de la nieve, Paksu y Valkotukka sobrinos del Oso Polar del Norte, gnomos rojos, muñecos de nieve y el elfo Ilbereth que termino siendo su secretario. Paralelamente a éstas, las cartas de respuesta de los niños desaparecen sigilosamente en la repisa de la chimenea.
En la carta de 1925 narra la accidentada situación que vivió cuando Oso Polar del Norte quiso ayudarlo a recuperar su gorro y revela detalles de su vivienda y su entorno.



La reproducción de la carta original muestra sólo el texto de Papá Noel y la acompaña la ilustración comentada en la misma. 


Terminamos con una nueva versión de Cantique de Noël de Adolphe Charles Adam, en este caso con la voz hermosa, potente y matizada de Jonas Kaufmann, uno de los tenores de moda en estos momentos, quien se encarga de interpretar este Cantique de Noël desde el Advenskonzert (Concierto de Adviento) desde la Dresden Frauenkirche con la dirección de Christoph Eschenbach.



¿Qué te parecen las Cartas de Papá Noel? ¿Con cuál de las versiones de Cantique de Noël te quedas? ¿Cuál te sugiere más?

Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Sobre la inteligencia de las flores

La vida no siempre es fácil. A veces nos acompaña con la alegría y serenidad que pensamos nos corresponde o que incluso nos merecemos. Otras, en cambio, es dura, difícil de llevar, de desentrañar e incluso de entender. En ocasiones, necesitamos un respiro, una ventana por la que nos entre una bocanada de aire fresco, una isla en medio del mar en la que podamos descansar del esfuerzo vital y reposar por unos instantes antes de continuar.


Esta entrada nos lleva hacia el mundo de las flores con un texto sobre una singular planta acuática y un conocido dúo de ópera para voces femeninas.
El escrito que acompaña a este post viene de la mano de Maurice Maeterlinch, el principal representante del simbolismo belga. Creador de El pájaro azul y Peleas y Melisanda, su postura creativa surgió como reacción al naturalismo predominante en la literatura francesa. A comienzos del siglo XX fue galardonado con el premio Nobel de literatura. 

 



La música nos acerca a Clement Philibert Léo Delibes, conocido musicalmente con estos dos últimos nombres, nació y vivió en la Francia del siglo XIX donde llevó a cabo una doble vida: a diario trabajaba como organista, mientras que también se dedicaba a la actividad teatral, primero como concertista en el Théâtre Lyrique, luego como director del coro de la Ópera en París. Estas dos ocupaciones las simultaneó con la composición, entre las que hoy en día sólo se siguen representando sus ballets Coppelia y Sylvia y sus óperas Le roi l'a dit (El rey lo ha dicho) y Lakmé.
Ésta última es una obra trágica de ambiente exótico. Su argumento se basa en los conflictos culturales y religiosos que trajo consigo la expansión colonial: Lakmé, una sacerdotisa hindú, pretende justificar con valor y sacrificio su amor profano por un inglés.
El europeo es incapaz de comprender una cultura que le es extraña y que sólo le inspira admiración y dolor. Nada hay en la obra de Léo Delibes que refleje la realidad musical o cultural de la India, sino el exotismo del lugar donde se desarrolla la acción.



El conocido Dúo de las flores que nos ocupa en esta entrada, se canta en el acto primero mientras que la protagonista Lakmé y su criada Mallika recogen flores del estanque. 
Se trata de una pieza delicada, de éstas que se reconocen inmediatamente, aunque no sepamos dónde la hemos oído. Es complicada de seguir en su texto, ya que en varios pasajes las protagonistas cantan textos con distinta letra.


Dos versiones de este dúo nos acompañan: La primera en una interpretación en concierto de dos habituales de este blog: Anna Netrebko y Elina Garança a las que hemos oído en los dúos entre Norma y Adalgisa y en la Barcarolla de Los cuentos de Hoffmann.


La segunda pertenece a una de las piezas que se recrean en una película de animación sobre ópera llamada L'Opéra Imaginaire.


Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Cambiar para que nada cambie

Hay ambientes y situaciones que se prolongan en el tiempo y, cuando todo va cambiando con el paso de los años siguen con los mismos condicionantes que en sus orígenes. 
Situaciones como las que cierta nobleza terrateniente prolongan en la Italia de finales del ochocientos y comienzos del novecientos vienen de las relaciones feudales y se alargan en ambientes rurales herméticos. Aparece así el duro contraste entre las grandes posesiones de nobles con títulos, personajes importantes por su riqueza frente a las pasiones y vidas de los habitantes de esos entornos cerrados en los que las relaciones son endogámicas, llegando a generarse conflictos que pasan de unas generaciones a otras.
Te propongo una mirada a la Italia rural de finales del XIX y comienzos del XX en acompañados con textos y músicas de dos autores como Giuseppe di Lampedusa y Pietro Mascagni. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Para comenzar, el texto nos acerca a la obra de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, príncipe del mismo nombre y duque de Palma di Montechiaro. Su obra más conocida e inédita hasta su muerte es Il Gattopardo, una novela conocida por la versión cinematográfica de Luchino Visconti y protagonizada por Burt Lancaster. Narra las vivencias de Don Fabrizio Corbera, príncipe de Salina y su familia entre los años 1860 y 1910 en Sicilia.

Una de las ideas enunciadas en la novela señala la capacidad de los sicilianos para adaptarse a los diferentes gobernantes que la isla ha tenido a lo largo de la historia, a la vez que señala la intención de la aristocracia gobernante de aceptar los cambios más o menos revolucionarios para poder seguir conservando su poder e influencia: "Se vogliamo he tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi" (Si queremos que todo siga tal como está ahora, es necesario que todo cambie). Esta idea, conocida como gatopardismo en ciencias políticas trae la paradoja que indica la voluntad de "cambiar todo para que nada cambie".





Las obras de Pietro Mascagni (1863-1945) pertenecen al verismo, el movimiento que imperaba en la música operística italiana de fines del XIX y principios del XX, continuador natural del Belcantismo.
La ópera verista recoge en sus argumentos sucesos de la vida real, extraídos tanto de obras literarias como del rumor popular y su contenido es altamente dramático, muy a menudo melodramático.
El triunfo de Mascagni en un concurso de ópera permitió que esta obra pasara a la historia por su composición rápida (se terminó en dos meses) y por el hecho de que su autor no volviese a triunfar. Ganar en el concurso significó el estreno de la ópera en Roma en 1890. Su Cavallería Rusticana le dio fama mundial, pero le puso el listón excesivamente alto. 
Se trata de una ópera de un solo acto con intermezzo, donde los fragmentos instrumentales tienen gran valor. El título de la obra alude al código del honor en una comunidad aldeana, algo así como "Caballerosidad campesina".



El momento cumbre es violento, con un duelo fuera del escenario. Los protagonistas expresan en poderosos solos el fiero orgullo que origina la violencia, y unos coros sólidamente construidos realzan la fuerza colectiva.
Regina Coeli es una pieza religiosa para ser cantada en el rito litúrgico, pero que Mascagni lleva al escenario tomando parte protagonista en el primer acto de Cavallería Rusticana, siendo una de las piezas más conocidas de la ópera junto con el coro de inicio y el Intermezzo.
Situémosnos. Día de fiesta en un pueblo de Sicilia. En la procesión de Pascua de Resurrección, todo el pueblo entona un himno de Pascua (Regina Coeli Laetare) en el cual Santuzza y el coro entremezclan sus voces con las plegarias.









































La primera versión que te presento pertenece a una representación llevada a cabo en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona donde el personaje de Santuzza fue cantado por Ildiko Konmlosi.



La última mirada, a la que se le resta su dramática fuerza escénica, pero en la que se le gana una mejor sonoridad está interpretada en su parte solista por una cantante asidua de este blog, le mezzosoprano Elina Garança.


Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!