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Otras Navidades

Las fechas de Navidad son un tiempo en el que se rompen el ritmo y las rutinas habituales con todas las connotaciones que tienen asociadas: reencuentros, reuniones familiares, ausencias o recuerdos de la infancia, entre otras muchas.
Es ese tiempo al que los griegos denominaban Kairós, el momento oportuno, el tiempo justo, ese momento cualitativo e importante, frente al Chrónos, el tiempo lineal, el que se mide con el reloj y el calendario, que avanza inexorablemente y nos marca las rutinas.
En este blog suelo dedicar cada año una publicación a un tema relacionado con la Navidad y que puedes leer desde el Archivo del blog situado en la columna derecha.
Son entradas que tratan de los aspectos, temas y autores más habituales en estos tiempos y que van desde los cuentos tradicionales a las figuras que han contribuido con sus obras a darle la imagen que han tenido o que aún tienen en nuestros días. 
En esta ocasión el título Otras Navidades nos remite por un lado a unas nuevas festividades, y por otro, a unas celebraciones -o no- diferentes. Nos acompañan extractos de cuentos de Navidad y músicas de distintas épocas realizados por autores en Estados Unidos con una gran personalidad literaria y que no suelen escribir sobre este tipo de temas, por lo que el enfoque que les dan es totalmente inusual y original dentro de su estilo narrativo característico.
Te propongo acercarte a cuentos de Navidad de Paul Auster y Truman Capote acompañados de música navideña que se escuchaba en el país de ambos en diversas décadas con las voces de Elvis Presley y John Lennon. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!

Edward Hopper, Nighthawks (Noctámbulos) (1942), Art Institute of Chicago
Grabado en septiembre de 1957 por RCA Victor, la más clásica de las canciones navideñas, Silent Night apareció en octubre de ese año en Elvis' Christmas Album, un sencillo en el que se encontraban White Christmas de Irving Berlin en la cara A y esta compuesta originalmente por Franz Gruber en la cara B. Eran tiempos de discos de vinilo y este era un single con estas dos canciones grabadas en mono. Te dejo con esta popular canción navideña en la inconfundible voz de Elvis mientras nos acercamos a la narración de Truman Capote.


Este año que termina he celebrado el centenario de su nacimiento recordando la figura del escritor con Soy Truman Capote. Soy un genio, una publicación que hacía un recorrido por algunas de sus obras más importantes y conocidas por el público.


La primera de las narraciones que nos acompaña está escrita por él, siendo publicada en la revista Ladies' Home Journal en la edición de diciembre de 1982. Una Navidad es una narración que aparece recopilada en Cuentos completos, la última obra que Capote publicó en vida. La narración nos lleva a su infancia en un ambiente nostálgico que vive aquella Navidad en un ambiente inicialmente extraño y que va alterando la decepción que tiene sobre las ilusiones de ese tiempo.


Acércate al inicio de la obra en el que el escritor nos sitúa en sus pocos años y la situación a la que se enfrenta en ese momento crucial.


La siguiente canción ambientada en el tiempo de Navidad tiene a un autor poco pródigo en este tipo de músicas, John Lennon.
La primera intención de Happy Christmas era más lanzar una protesta contra la guerra de Vietnam que acababa de concluir. Durante 1969 Lennon y Yoko Ono participaron en una campaña contra esta guerra en la que alquilaron vayas publicitarias y espacios en revistas para lanzar el lema War Is Over (If you want it) -La guerra ha terminado (Si tú quieres)- en las ciudades de Nueva York, Tokio, Londres, Roma y Atenas con el que ayudaron a que la opinión pública norteamericana se posicionara contra este conflicto bélico.


Pronto, Happy Christmas se convirtió en una suerte de himno navideño que apareció en múltiples álbumes recopilatorios y participativos.
En esos meses, Lennon y Ono habían oficializado su relación divorciándose de sus parejas anteriores. Cuando grabaron la canción en 1971, ésta comienza con unos saludos navideños hablados por Ono y Lennon a los hijos de sus matrimonios anteriores. Yoko susurra «Feliz Navidad, Kioko» y John «Feliz Navidad, Julian».
Nos acompaña la versión original de la canción con un montaje realizado alrededor de 2020 con imágenes de los protagonistas en las que muestran los mensajes que utilizaron durante su campaña contra la guerra. La mezcla entre los mensajes de Navidad y del final de la guerra -si tú quieres- nos llevan irremediablemente al presente.


Fallecido este mismo año, Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) es uno de los grandes escritores contemporáneos, un narrador que nos mostró en sus escritos que cualquier cosa le puede ocurrir a cualquiera en cualquier momento. 
De esta forma, las coincidencias y el azar están presentes en obras como El palacio de la luna, la Trilogía de Nueva York, Leviatán, 4, 3, 2, 1, El libro de las Ilusiones o Baumgartner
En Auggie Wren's Christmas Story (El cuento de Navidad de Auggie Wren), Auster nos narra una historia relacionada con la Navidad que escribió por encargo del New York Times y se publicó el 25 de diciembre de 1990. La fuerza del relato llevó al cineasta Wayne Wang a convencerlo para que escribiera un guion para cine sobre ella, de donde surgió la película Smoke que alcanzó el Premio Especial del Jurado y el Oso de Plata de del Festival de Berlín en 1995.
Además de novelista, Paul Auster ha desarrollado su creatividad como autor de cuentos, ensayos y poesía, además de escribir guiones para la citada Smoke, la que sería su continuación, Blue in the face, o Lulu en el puente y La vida interior de Martin Frost en las que participó en la dirección.
Recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el Premio Médicis por Leviatán, el Independent Spirit Award por el guion de Smoke y fue nombrado miembro de la American Academy of Arts and Letters, Comandante de la Orden de las Letras Francesas y Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid, entre otras distinciones.


El cuento de Navidad de Auggie Wren narra una historia contada por el citado personaje, un tendero que cuenta al propio escritor lo que le sucedió en unas Navidades a partir de un robo en su local. La narración se divide en tres partes diferenciadas. La primera, en la que se narra cómo Auggie -nombre ficticio- conoce al escritor y cómo le enseña su colección de fotografías. En la segunda se ofrece a contarle la historia que le ocurrió con el fin de ayudarle en el encargo que le había hecho el New York Times, mientras que la tercera finaliza la historia con un desenlace singular.
De este cuento de pocas páginas se publicó una edición con ilustraciones de la artista argentina Marisol Misenta, conocida artísticamente como Isol.
Este último relato que nos muestra una mirada distinta a Otras Navidades nos sumerge en la segunda parte del relato

Que tengas una feliz y dichosa Navidad.
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Bibliografía y webgrafía consultadas:
  • Capote, Truman. Cuentos completos, Editorial Anagrama S. A. U., traducción de J. Mo Álvarez Flórez y Paula Brines, Barcelona (2004). ISBN: 9788433970534.
  • Auster, Paul. El cuento de Navidad de Auggie Wren, Editorial Booket, Islustraciones de Isol, traducción de Ana Nuño López, Biblioteca Paul Auster, Barcelona (2013). ISBN. 978842214714.

Soy Truman Capote. Soy un genio

Hay creadores que se convierten en protagonistas al mismo nivel que sus obras. Si la mayoría de autores desarrollan todos sus esfuerzos en mostrarnos a través de sus obras sus pensamientos, su visión de la sociedad y del mundo, dejando su vida en un discreto lugar, otros no tienen reparos en dejar que su propia vida sea también expuesta al público.
Es el caso de Truman Capote, simultáneamente un escritor y un personaje asiduo a lo que se denominaba «ecos de sociedad» hasta que cayó en una espiral de autodestrucción al desvelar en uno de sus libros detalles íntimos de los miembros de esa sociedad en la que se desenvolvía.
Truman Capote, del que se cumplen cien años de su nacimiento ocurrido el 30 de septiembre de 1924, está considerado uno de los mejores y más controvertidos narradores norteamericanos del siglo XX. 
En esta publicación te propongo recordar su figura y tres de sus obras más conocidas al cumplirse en 2024 el centenario de su nacimiento, acompañada de música que, de una u otra forma, tiene relación con su obra. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!



Licenciado en Derecho, Arch Persons estaba convencido de que tendría una vida rica y desahogada, igual que su joven esposa Lillie Mae Faulk, de diecisiete años, Miss Alabama, una huérfana que vivía en casa de unos parientes lejanos. En plena luna de miel, el novio le dijo a la joven que se había quedado sin fondos y que se volviera a Monroeville con sus parientes, mientras él se rehacía y pudieran comenzar la lujosa vida que se merecían.
Convencida de que su futuro dependería de ella, comenzó a estudiar en una escuela de negocios, hasta que un día un mareo le hizo comprender que estaba embarazada y que su vida cambiaba definitivamente. Volvió con su esposo hasta que a finales de septiembre nació en un hotel de Nueva Orleans el pequeño Truman Streckfus Persons.
Su infancia estuvo marcada por la soledad y el abandono, ya que sus padres vivían en habitaciones de hotel y por las noches se iban echando la llave de la habitación, advirtiendo a los empleados que no se dejaran embaucar por los calculados gritos del niño. Ya mayor contaba: «Era una pesadilla constante. Tenía miedo de que nunca regresaron. Recuerdo aquellos años como un estado continuo de tensión y miedo».
Con siete años de edad, sus padres se divorciaron, él se despreocupó totalmente del niño, y ella se mostraba excesivamente cariñosa con el pequeño, aunque seguía dejándolo solo o encerrado en su habitación cuando se iba con sus amantes. También recordó Truman aquellos momentos: «Mi madre se acostaba con un hombre de San Luis. Yo sólo tenía dos años, pero recuerdo hasta el color moreno de su pelo. Estábamos en casa de él y yo dormía en el sofá. Me desperté cuando estaban discutiendo. Él sacó una corbata y comenzó a estrangularla. Se paró porque comencé a gritar histérico».
En una ocasión en que estaban en casa de sus parientes en Monroeville, los jadeos amorosos de su madre y el amante de turno despertaron a sus abuelos que acabaron echando a su madre de la casa. El pequeño Truman quedó en el pueblo con sus ancianos parientes y la  compañía de una niña, Harper Lee, la autora de Matar a un ruiseñor, de cuya intermitente amistad a lo largo de los años tratamos en Harper y Truman, dos niños que jugaban juntos.
De vez en cuando regresaba su madre, estaba varios días y, cuando el niño pensaba que se lo llevaría con ella, volvía a irse, dejándolo llorando en medio de la carretera viendo cómo su coche se alejaba. 
Esta desgraciada infancia marcó de forma determinante la vida de Truman que manifestaría muchos años después: «Ahora mismo puedo recordar aquella habitaciones de San Luis y Nueva Orleans. Desde entonces tengo sentimientos de claustrofobia y abandono. Mi madre me encerró con llaves y jamás he logrado salir». 

En el fondo, todos los personajes de Truman Capote son niños o adultos que aún no han terminado de despegarse de la infancia. Tras su primer gran éxito, Otras voces, otros ámbitos, vinieron otros como Un árbol de noche y otros cuentos, El arpa de hierba o Se oyen las musas. Pero de todos estos primeros, el libro que quizás le reportó más éxito por haber sido llevado a la gran pantalla fue Breakfast at Tiffany's (Desayuno en Tiffany's o Desayuno con diamantes, 1958).

El joven Truman Capote, fotografía de Carl van Vechten (1948)
Es una obra que surgió tras un tiempo de experimentación en la que Capote narra una historia liviana en apariencia, ágil y fresca en su estilo, con un escenario relajado, divertido y con toques de ironía en el que casi no se aprecia que la historia ocurre en el Nueva York de la Segunda Guerra Mundial. El narrador es uno de los vecinos del edificio donde vive Holly Gollightly que va recordando la historia de la joven de apenas 18 años, descarada, alocada y sincera, una muchacha sin mala intención que casi no sabe qué día es, que no tiene trabajo y que tan sólo obtiene las propinas que le dan algunos hombres con los que se relaciona para ir al tocador.
El primer texto que nos acompaña asistimos a una conversación leve, cambiante en el tema que nos va mostrando la filosofía de vida de Holly.


En Nueva York Lillie Mae se reencontró con un coronel retirado del ejército español en Cuba a quien había conocido en Nueva Orleans. José García Capote había hecho una pequeña fortuna en Walt Street y pudo ofrecer a la joven de veinticuatro años -que ahora respondía al nombre de Nina- todo lo que había soñado. Recuperaron al niño a quien Capote adoptó legalmente dándole su apellido, aunque siguió quedándose solo encerrado cuando sus padres salían cada noche.
Truman Capote estudió en el Trinity School y la St. John's Academy neoyorkinos, abandonando este último para entrar a trabajar en The New Yorker como el más joven de sus reporteros. Aunque su trabajo era tan simple como seleccionar los chistes que se publicarían cada día o recortar periódicos, estaba decidido a ser escritor, rico y famoso, por lo que vestía con elegancia para que todos en la redacción supieran hasta dónde iba a llegar.
En esta etapa comenzó a publicar sus primeros relatos, historias de soledad, de misterio o terror. Uno de ellos, Miriam, publicado en la revista Mademoiselle que obtuvo el prestigioso Premio de narraciones breves O. Henry.

Truman Capote cuando escribió Desayuno en Tiffany's (1958). Phyllis Cert
474-capote por Phyllis Cerf, 1958
La fama que le otorgó Breakfast at Tfiffany's le debe mucho a la versión cinematográfica que dirigiera en 1961 Blake Edwards con George Peppard y una inolvidable Audrey Hepburn, que hace que no podamos imaginarnos a Holly Golightly con otra imagen.
Nos acompaña la canción Moon river, con letra de Johnny Mercer y música de Henry Mancini compuesta expresamente para ser interpretada en esta película por Audrey Hepburn y con la que obtuvieron el Oscar a la mejor canción de ese año. Aunque con algunas frases poco traducibles, la versión nos muestra a la joven Holly en la ventana de su habitación mientras su vecino, el anónimo narrador se asoma al oírla cantar. Inolvidable.


Cedo por unos momentos la palabra al propio autor que trata de sus primeros momentos en el mundo de la escritura tal como lo detalla en el prólogo del libro Música para camaleones:


A los veintitrés años publicó su primera novela Other voices, other rooms (Otras voces, otros ámbitos, 1948) un libro del que también traté en Harper y Truman, dos niños que jugaban juntos,. De nuevo, en el prefacio de Música para camaleones, Capote se vuelve a referir a esta obra y a sí mismo: «Otros desecharon el libro como si fuese una rara casualidad: "Es sorprendente que alguien tan joven pueda escribir tan bien". ¿Sorprendente? ¡Sólo había estado escribiendo día tras día durante catorce años!»

Posiblemente su novela más conocida sea In col blood (A sangre fría, 1966), con la que inauguró un nuevo género: Nonfiction novel (novela de no-ficción o novela testimonio), una  obra que aunaba la credibilidad de una noticia, la inmediatez de una película, la precisión de un poema y la profundidad de un relato. En ella trata del asesinato, sin un motivo aparente, de los miembros de una familia de granjeros de Kansas.
Al leer la noticia decidió dirigirse a Holcomb para conocer los detalles de primera mano y entrevistar a los vecinos de la localidad acompañado de su amiga de la infancia Harper Lee, la autora de Matar a un ruiseñorSin ella, que le facilitó el acercamiento a quienes recelaban de un periodista y escritor famoso y homosexual, no habría podido acercarse a aquellos recelosos habitantes.
Descartada la idea del reportaje periodístico, Capote profundizó en los asesinos, se entrevistó con ellos en la prisión de Lansing, accedió a las transcripciones del juicio y se implicó emocionalmente para escribir un libro en el que no habría ficción, sino un relato real contado por un narrador omnisciente.
Agobiado por la intensa vida social que llevaba, comprendió que nunca podría escribir con los más de 4.000 folios de información el libro ni en Kansas ni en Nueva York, así que se fue a Palamós en la Costa Brava, donde había pasado varios veranos para escribir, no la mera reseña de un crimen, sino la historia de una familia honrada y trabajadora que fue asesinada inexplicablemente en plena noche por dos desconocidos.
Tras diversas vicisitudes entre las que surgieron rumores como que uno de los asesinos había escrito un relato sobre el crimen para publicarlo, lo que supondría una competencia para la novel, los asesinos fueron ahorcados en abril de 1965, pese a algunas presiones para evitarlo. A sangre fría apareció publicada al año siguiente y estuvo ocho meses en la lista de los libros más vendidos del país. 
En uno de esos actos sociales de los que tanto gustaba, en noviembre de 1966, Truman Capote organizó una Gala en blanco y negro, con los 500 invitados vistiendo esos tonos en el Hotel Plaza neoyorquino. 
A partir de esta historia y del libro A sangre fría hay dos películas. En Truman Capote (o, simplemente Capote, 2005), de Bennett Miller, con el protagonista interpretado por Philip Seymour Hoffman, en la que se cuenta el proceso de investigación entre el escritor y Harper Lee y la génesis del libro. Justo un año después de publicarse éste, Richard Brooks dirigió In cold blood (1967) donde se recrean los sucesos narrados en el mismo. Ambas películas suelen estar disponibles en las distintas plataformas audiovisuales.

Truman Capote en el aeropuerto de Ámsterdam para presentar la película A sangre fría (14/3/1968). Fotografía de Eric Koch para Anefo.
Para acompañar el siguiente texto te propongo una pieza compuesta por Michael Danna perteneciente a la banda sonora de la película Truman Capote publicada en Capote, the album bajo la dirección musical de Nicholas Dodd. Se trata de N. Y. ReadingOírlo añade una tensión que propicia la lectura.


En el texto siguiente, se recogen algunas de las impresiones que el periodista y escritor recogió de sus primeros días de investigación entre uno de los policías que investiga el caso y los vecinos de Holcomb antes de comenzar a profundizar en el asesinato de la familia Clutter.


El éxito literario le llevó, como decía, al éxito social, convirtiéndose en un asiduo de las fiestas de la alta sociedad norteamericana. Homosexual -vivió con su pareja el actor Jack Dunphy desde 1948, aunque tuvo multitud de amantes-, frívolo, chismoso e interesado, utilizó sus informaciones y secretos de algunas damas de esa alta sociedad que lo habían tenido por confidente para darlos a conocer en Answered Prayers (Plegarias atendidas, 1986), una obra que quedó inconclusa al adelantar algunos capítulos y sentir que esas personas lo consideraban un traidor. Aunque ya lo estaba, esta situación lo precipitó de forma irremediable al infierno del alcohol y las drogas.

Truman Capote (1966)
Dada la proximidad en el tiempo de Truman Capone, me parece interesante escuchar al propio autor, más un personaje que un escritor, en esta grabación correspondiente a The Dick Cavett Show del 25 de mayo de 1971 en el que podemos contemplar su pose ante las cámaras, su aflautada voz de niño y la impostación del personaje, mientras charla con el presentador y dos invitados, entre los que se encuentra el inigualable Groucho Marx. La conversación deriva, como es de esperar estando el genial humorista, hacia temas casi intraducibles por los juegos de palabras y desviaciones del tema que tratan. Si lo deseas, puedes activar la traducción simultánea. 


Uno de los últimos libros interesantes de Truman Capote es Music for chameleons (Música para camaleones, 1980), un título algo enigmático pero que podría aludir a sus cualidades literarias y a su estilo que se va adaptando continuamente, y que toma de la primera de las narraciones del volumen. Dividido en tres partes, en la primera encontramos seis piezas breves, en la segunda una inquietante novela corta, Ataúdes tallados a mano, mientras la última parte incluye siete conversaciones y retratos de distintos temas, recursos y estilos, en en último de los cuales, muestra un retrato-conversación con imaginario gemelo suyo en el que se definió: «No soy un santo. Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual. Soy un genio».
Es un libro ciertamente camaleónico en que muestra todos los registros de la narración que domina a la perfección, casi como una fuga musical que va cambiando de instrumento y tono, que va adquiriendo diversos colores y matices a través de lo que siempre buscó, una escritura sencilla, directa y limpia como un arroyo de montaña.

Cartel para el documental The Capote tapes de Ebs Burnough (2019)
Nos acompaña el cuarto relato de la tercera parte de Música para camaleones, Derring-do (Intrepidez), en el que narra, en primera persona, una situación que vivió en el estado de California a cuento de las conversaciones que mantuvo con un preso acusado de un asesinato que le confesó y una citación policial. 


En su prolífica carrera no podía faltar su acercamiento al género musical. En 1954 escribió el libreto para el musical House of flowers (La casa de las flores) con música de Irving Arlen. Estrenada en el Teatro Alvin de Broadway el 30 de diciembre de 1954, fue dirigida por Peter Brook con un reparto encabezado por Pearl Bailey con Diahann Carroll y Juanita Hall llegando a las 165 funciones, reponiéndose de nuevo en 1992.

Truman con Pearl Bailey (en el centro) y Gloria Vandebilt (1955)
El enlace nos muestra un vídeo homenaje a la protagonista de House of flowers, la polifacética actriz, bailarina y cantante Pearl Bailey que interpreta uno de los números más conocidos de este musical, Don't like goodbyes (No me gustan las despedidas). 


El 25 de agosto de 1984, a un mes de cumplir los sesenta, se despertó en la casa de Joanna Carson. Estaba pálido y agotado. Aunque la esposa del presentador Johnny Carson pensó que el desayuno se sentaría bien y le daría fuerzas, Truman no la dejó moverse de la habitación. Estuvo hablando varias horas, casi todo el tiempo sobre su madre. Joanna quiso llamar a una ambulancia pero él se negó: «No quiero volver a pasar por todo esto. Si te importo, no hagas nada. Déjame ir». Desde ese momento sólo habló en susurros: «Mamá..., mamá» y «siento frío». Falleció a las 12:21 horas. La autopsia confirmó que no había alcohol en su sangre, pero sí un cóctel de barbitúricos y otras sustancias sin identificar.

Capote en su apartamento en la época en que publicó Música para camaleones (21/7/1980)
No puedo finalizar esta publicación sin avanzar unos párrafos en el relato de Intrepidez en el punto en que quedó, así que el texto continúa avanzando donde Truman Capote nos dejó, con la agilidad propia del autor que coincide con la que la situación requiere. 


Como ves, fue la protagonista de House of flowers la que apareció en el momento oportuno mientras estaba en la cabina. S
i deseas leer cómo concluye este retrato-relato, puedes hacerlo en el siguiente enlace: Intrepidez leyendo a partir de la página 135.

Con este relato concluye este homenaje a un escritor y personaje tan genial como controvertido, uno de los puntales de la literatura norteamericana del siglo XX, con algunas obras maestras para leer y reflexionar sobre el uso del lenguaje, el estilo literario y cómo la fama puede llegar a afectar a los creadores.

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Bibliografía y webgrafía consultadas:
  • Capote, Truman. Desayuno en Tiffany's. Editorial Anagrama S. A. U., Colección Compactos, traducción de Enrique Murillo, Barcelona (1990). ISBN: 9788433920171.
  • Capote, Truman. A sangre fría, Editorial Anagrama, colección Panorama de Narrativas, traducción de Jesús Zulaika Goicoechea (1987). ISBN: 9788433928023.
  • Capote, Truman. Música para camaleones, Editorial Anagrama S. A. U., traducción de Benito Gómez Ibáñez, Barcelona (2006). ISBN: 9788433914361.
  • Danna, Michael. Capote, the album, Metro-Goldwyn-Mayer Music Inc and Columbia Pictures Industries, Inc.

Harper y Truman, dos niños que jugaban juntos

Las primeras relaciones que establecemos en nuestras vidas las realizamos en el ámbito familiar. Nuestros padres y los familiares con los que tenemos más contacto acaban conformando nuestro primer desarrollo de la personalidad. Esas relaciones llegan a ser fundamentales en nuestra vida en la mayoría de los casos. Además, en muchas ocasiones, con algunas de estas personas llegamos a establecer un vínculo mucho más especial, más profundo y determinante que con los demás.
Al crecer vamos ampliando nuestro ámbito de relaciones. Del grupo familiar pasamos a las relaciones sociales. Vecinos, compañeros de colegio o deportes o personas con las que coincidimos de forma habitual o temporal pueden llegar a influir poderosamente en nuestras relaciones y crear vínculos que permanezcan más allá de lo esperado durante mucho tiempo.
En nuestros días, con la carga de actividades y horarios preestablecidos que tienen los más pequeños, estas relaciones se muestran más difíciles de realizar. Es poco habitual que se disponga de un tiempo precioso para establecerlas: el tiempo libre, ese tiempo en que no se tienen obligaciones, en que aflora el aburrimiento y se ingenian y crean juegos, distracciones y entretenimientos; en que  se recorren calles y caminos buscando aventuras, creando historias sobre las situaciones que avistamos. 
Es, también, un tiempo en que se renueva y amplía el conocimiento sobre el mundo, donde se imaginan nuevas ideas por unos hechos que generan algunas suposiciones que nunca son lo que parecen, que son más complejas que esa mirada que va evolucionando desde la infancia hacia la adolescencia. 

Dos niños se encuentran de forma casual en un pequeño pueblo del Deep South, el sur profundo de Estados Unidos, lo que influirá años más tarde en sus respectivas obras. Nelle nació en 1926 en Monroeville, una localidad del estado de Alabama con unos pocos miles de habitantes. Truman Strecklus Persons, dos años mayor, nació en Nueva Orleans, yendo a vivir a Monroeville con su tía cuando sus padres se separaron. 
En un lugar tan pequeño era lógico que se encontraran, surgiendo una amistad de la que saldrán dos de los autores más notables del siglo XX norteamericano: Nelle Harper Lee, autora de Matar a un ruiseñor y Truman Capote, prolífico autor de una veintena de publicaciones entre novelas, cuentos y guiones. 
En esta publicación nos vamos a acercar a la historia real que unió a Harper Lee y Truman Capote durante unos años en un pueblo del sur de los Estados Unidos. Nos acercaremos a su profunda amistad, a sus caminos posteriores y cómo esta relación acabó reflejándose en las obras de ambos. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Hace unos meses leía el artículo Dos niños jugando a ser novelistas: La amistad entre Harper Lee y Truman Capote. que trataba sobre la amistad de estos dos escritores, aunque, a decir verdad, fue Truman Capote quien centró su vida en la escritura, ya que Harper Lee sólo publicó un libro a lo largo de su existencia.
Al comienzo de los años 30 del pasado siglo, ambos vivían en la Alabama Avenue, la calle principal de Monroeville, una pequeña localidad alejada de cualquier ruta y de otras ciudades. 
En el lugar donde se situaba la casa de Harper ahora se encuentra la heladería Mel's Dairy Dream, mientras que de la casa de la tía de Truman, en la que este pasaba algunas temporadas, sólo queda un muro sobre el solar en que se asentaba.
Ambos niños se hicieron amigos porque se necesitaban. Según el biógrafo de Truman Capote, Gerald Clarke, a ambos les unía una misma angustia, ya que no tenían lo que se dice amigos verdaderos. Harper era demasiado ruda para las chicas, solía ir descalza vestida con un mono y un corte de pelo varonil. Mientras Truman tenía modales refinados, utilizaba ropas extravagantes y era más bajo de lo normal, lo que lo hacía extremadamente diferente para los niños de la localidad.
Juntos pasaban el tiempo e inventaban historias con una máquina de escribir que Amasa Coleman Lee, padre de Harper les prestó y que utilizaban por turnos.
No sabemos si llegaron a escribir algo en colaboración en aquella época, pero sirvió de germen para ambos.

Mural en Monroeville (Alabama) dedicado a Matar a un ruiseñor
Para acompañar esta publicación te propongo oír parte de la banda sonora de To kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor) que Elmer Bernstein compuso para la película homónima de Robert Mulligan.
El primero de los números que nos acompaña es tema principal que abre los títulos de créditos de la película. Este Main Title, uno de los más simples y bellos del cine, pertenece a la remasterización digitalizada de la banda sonora original dirigida por el propio Elmer Bernstein con la Real Orquesta Nacional Escocesa y publicada por Esential Media Gropu LLC.


Después de debutar en el mundo de las letras con Miriam, un cuento para la revista Madmoiselle en 1945, Truman Capote publicó tres años después, con veintitrés años su primera novela Others voices, other rooms (Otras voces, otros ámbitos), una obra que mostró su potencial y genialidad. Por ella deambulan personajes que se vuelven inolvidables para el lector como Amy, obsesionada con la caridad, las mellizas Idabel y Florabel, tan iguales y diferentes; Randolph, un visionario homosexual o Jesús Fiebre y Pequeño Luz de Sol, dos ancianos hechiceros negros y el pequeño Joel, un niño que entra en la adolescencia sorprendido por todo lo que observa e imagina.
De todos los personajes que transitan por Otras voces, otros ámbitos, el personaje de Idabel está inspirado en la joven Nelle Harpe, dándole Capote la fuerza y la personalidad que su amiga de la infancia poseía.
El texto que nos acompaña presenta algunos de los protagonistas de la novela. Las hermanas Florabel e Idabel caminan por la carretera cuando un carro conducido por Joel las alcanza, mientras Jesús Fiebre dormita al fondo. Truman Capote narra con pluma ágil la situación, mientras describe las personalidades de estos personajes, enfatizando las diferencias entre ambas hermanas mellizas.


Si Truman Capote se dedicó pronto, con afán y por entero a la literatura, no hizo lo propio Nelle Harper Lee. Ambos acabaron viviendo en Nueva York, él escribiendo, ella como empleada de una compañía aérea y encargada de las reservas de los clientes, mientras dedicaba su tiempo libre a escribir. No dejaron de relacionarse durante ese tiempo.
En 1959, después de dos años de escritura correcciones y reescritura, Nelle envió el manuscrito de Matar a un ruiseñor a la editorial J.B. Lippincott que la publicó al años siguiente, obteniendo el Premio Pulitzer en 1961. 
Nada más entregar el relato a la editorial se volvió a afianzar la relación entre ambos escritores. Tras leer Capote la noticia del asesinato de una familia de granjeros en un pueblo de Kansas, llamó a su amiga para que lo acompañara y le ayudada a preparar un reportaje para la revista The New Yorker. La idea de Truman era escribir un relato detallado de un suceso real elaborado con técnicas periodísticas, aunque narrado con las herramientas propias de la novela de ficción, un tipo de obra con el que crearía un nuevo estilo. 
Al llegar a Kansas, Truman no encajó con los habitantes, no logró que nadie quisiera hablar con él e incluso recelaban de un urbanita dandi y extravagante. Fue Nelle quien se relacionó con la gente, creó contactos y lo pudo introducirlo en la investigación. 
El resultado fue In cold blood (A sangre fría, 1965), una novela que abrió un nuevo camino en la narrativa y tuvo un éxito inmediato, aunque dejó a su autor defraudado al no obtener él también el Premio Pulitzer como su amiga de la infancia. 
También fue el determinante de la ruptura entre ambos, ya que la estancia en Kansas y la colaboración fundamental de Nelle quedó reflejada en la novela con una simple dedicatoria: «Para Jack Dunphy -su pareja- y Harper Lee, con mi amor y gratitud». Nada más. Pensó que no solo había sido menospreciada, sino traicionada.
Meses más tarde, Nelle no asistió a una de las fastuosas fiestas que Truman dio. La envidia, los celos artísticos, la decepción habían roto la relación entre ambos amigos de la infancia.


Elmer Bernstein tardó en encontrar el sentido para la banda sonora de Matar a un ruiseñor. Centrar en que lo que ocurría en la historia consistía en unos problemas de adultos en el mundo real vislumbrados a través de las miradas de los niños le llevó a encontrar el sonido fundamental de la partitura: el piano que toca una nota a la vez, los sonidos que evocan una caja de música, arpas, campanas o flautas con una sola nota le hacían sugerir el mundo de un niño. Estos conceptos los matizó con unas melodías cargadas de melancolía, tristeza y una nostalgia que remitían al recuerdo con que la protagonista narra la historia.
El segundo de los números de la banda sonora original de Elmer Bernstein se titula Roll in the tire (Rodando en el neumático), perteneciente a la escena en que Scout se introduce en un neumático y su hermano Jem la hace girar ante la presencia de Dill, llegando hasta la casa prohibida.
Una música que nos muestra el movimiento también nos acerca a la personalidad de la protagonista Scout, personaje basado en Nelle Harper, que también inspiró el de Idabel. Puede servirnos para reflejar y describir en cierto modo a ambos personajes ficticios.


Nelle Harper Lee vivía con sus padres y sus hermanas, acudía con frecuencia con Truman a los juicios en los que participaba su padre. To kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor) es una mirada infantil a un mundo de adultos, al mundo real con sus problemas -en este caso el racismo- visto desde la perspectiva de los ojos de los niños. Harper Lee se inspiró en su padre para construir el personaje de Atticus Finch, el abogado padre también de la protagonista que defiende a un negro acusado injustamente, una novela basada en un caso real ocurrido en su juventud.
De la misma forma que Nelle inspiró el personaje de Idabel, Truman inspiró también el personaje de Dill, el niño bajo que aparece cada verano en las vidas de la narradora Scout y su hermano Jem.
El propio escritor lo reconoció cuando en una entrevista con Lawrence Grobel llegó a manifestar: 

«¿Has leído el libro de Harper Lee Matar a un ruiseñor, que transcurre en el mismo pueblo de Alabama donde vivíamos? Yo soy un personaje del libro. Su padre era abogado, y ella y yo solíamos ir a los juicios juntos todo el tiempo cuando éramos pequeños, en lugar de ir al cine, como hacían los otros niños».

Ese niño bajito, que compartía el verano con Scout y Jem mientras estaba con su tía es la más viva descripción de la infancia de Truman Capote que tenemos.


Después de debutar con Otras voces, otros ámbitos, Truman Capote fue alternando novelas con guiones, obras de teatro o cuentos. En 1952 publicó El arpa de hierba, años más tarde su famosa Breakfast at Tifany's que se llevó al cine traducido aquí como Desayuno con diamantes, la citada A sangre fría o Música para camaleones que le dieron fama entre los escritores norteamericanos del siglo XX, pero no llegó a alcanzar algunos de sus objetivos como el anhelado Pulitzer.
Nelle Harper Lee alcanzó este premio con sólo una novela, aunque el año antes de fallecer apareció en las librerías Go set a watchman (Ve y pon un centinela), una obra escrita antes de Matar a un ruiseñor que sería una suerte de secuela de esta obra, cuando dos décadas después Scout regresa al ficticio Maycomb desde Nueva York para visitar a su padre, Atticus Finch. A punto de ser nonagenaria, en 2015, la novela se publicó tal como quedó escrita, sin revisión ni promoción por parte de la autora.

Harper Lee y Truman Capote en 1960, después de publicarse Matar a un ruiseñor

La relación entre ambos amigos de la infancia quedó deteriorada como hemos visto. La envidia por el éxito de Matar a un ruiseñor y su adaptación cinematográfica con Gregory Peck, los rumores infundados de que era él quien había escrito la novela de Harper Lee y que nunca quiso desmentir, unido a la vorágine de excesos en que vivía el escritor y su ego desmedido acabaron con una relación infantil y sincera. La propia Nelle no tenía en aquella época una buena opinión de su amigo a quien calificó en una entrevista al escritor como «un psicópata que pensaba que las normas que se aplicaban a todo el mundo no servían para él».
Truman Capote falleció a los cincuenta y nueva años en agosto de 1984 en Los Ángeles por una insuficiencia hepática.
Nelle Harper Lee murió con noventa años mientras dormía en febrero de 2016 en una residencia de ancianos en su Monroeville natal.


Para su evocación de la vida del Deep South (el Sur profundo), Bernstein utilizó una pequeña orquesta de cuerdas y trompetas con los comentados solos de piano y flauta, a los que añadió los de acordeón y celesta. Además de la calidez del clima y del aire de nostalgia que impregna la partitura, muestra la impotencia que se siente ante los hechos que narra la historia cargada de racismo e incomprensión, atenuada por la visión infantil. La música de Bernstein expresa lo que los personajes no llegan a expresar, participando en la comunicación del mensaje que desea transmitir la película.
El último de los números que nos acompañan pertenece también al final de la película. Summer's end nos evoca, no sólo el final del verano, sino también el final de una historia vista con óptica infantil en la que se cruzan varias historias: la de la segregación racial, la del misterioso vecino y, la que más nos atañe en esta publicación, la del final de la relación entre unos niños que jugaban juntos.


Volvemos a Otras voces, otros ámbitos para terminar la escena que Truman Capote reflejaba en el personaje de Idabel la figura de su compañera de infancia y con cuya imagen nos alejamos de estos dos niños que jugaban juntos y cómo la vida los fue llevando por derroteros distintos.


De esta relación de amistad entre Nelle Harper Lee y Truman Capote podemos disfrutar de algunos libros y películas.
  • Greg Neri ha publicado el libro Tru & Nelle en que narra la amistad de ambos en Monroeville.
  • Capote, película de Bennett Miller de 2005
  • Infamous (estrenada en castellano como Historia de un crimen, 2006), película de 2006 dirigida por Douglas McGrath que narra la investigación que llevaron a cabo en Kansas los protagonistas de esta historia para la novela A sangre fría.
Truman con Nelle firmando ejemplares de A sangre fría

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Bibliografía y webgrafía consultadas: